Adolescentes presentan estudio sobre sexualidad
Hoy a las 12.00 horas, en el Salón de Actos del Ministerio de Salud Pública (MSP), se presentarán los resultados de siete de los 23 proyectos realizados por adolescentes sobre consumo de drogas y salud sexual y reproductiva.
Más de 270 jóvenes de entre 13 y 18 años realizaron una serie de investigaciones en el marco del proyecto «Iniciativa Adolescente» .
Los trabajos fueron llevados adelante a lo largo del año 2008 y se enmarcan en el Proyecto Nacional: «Aportes al fortalecimiento de las políticas públicas de educación sexual y prevención del VIH/Sida en Uruguay» apoyado por la Agencia de Cooperación para el Desarrollo Técnico (GTZ), el Centro Internacional de Cooperación Técnica (CICT) de Brasil, y las Naciones Unidas para el Sida (Onusida).
En el emprendimiento, 23 grupos, a través de diferentes metodologías, estudiaron el sentir de los adolescentes referido a temas sobre consumo problemático de alcohol y drogas, y sobre salud sexual y reproductiva de la población.
Durante 4 meses, más de 250 adolescentes encuestaron a aproximadamente 4.500 personas en once departamentos de nuestro país. Cada grupo contaba con $6.000 para cubrir viáticos y los investigadores debieron realizar un informe de gastos.
Muchos de estos grupos realizaron sugerencias al sistema de salud (policlínicas, hospitales, equipos profesionales) y al educativo (escuelas, liceos, UTU, universidades, maestros, profesores), para prevenir el consumo de sustancias y/o para promover la salud sexual y reproductiva.
Inundar de condones
LA REPUBLICA se comunicó con Susana Grunbaum, coordinadora del programa Nacional de Salud Adolescente del MSP. Grunbaum aseguró que los «chiquilines» realizaron distintas propuestas como ser la instalación de dispensadores de preservativos en discotecas. También plantearon que la educación y la salud deben ser abordados en forma complementaria. Los centros de salud, plantean que deben ser más respetuosos con sus problemáticas y conservar más confidencialidad.
Grunbaum dijo: «Hay que disminuir las barreras en cuanto al uso del preservativo. En la actualidad, o cuesta plata o es de difícil acceso en las policlínicas. Hay que inundar de condones, no deben estar sólo en las farmacias y en la policlínicas».
Otro aspecto que Grunbaum considera importante es el acceso a los profilácticos por parte de las mujeres jóvenes.
«Por lo que vi, el estudio es heterogéneo, pero una de las características es que a las chicas les cuesta trabajo negociar», dijo.
«También está la costumbre de que sólo hay que cuidarse del embarazo y el condón es para mucho más», explicó la coordinadora.
«Por lo que pude ver, muchos jóvenes son bastantes conservadores y consideran a la pareja estable como forma de relacionamiento. Tengo la idea de que a esa edad, pedir el uso del preservativo es visto como una forma de desconfianza».
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