TIENE LA PALABRA

Ha muerto Miriam Makeba

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Nació en Johannesburgo (Sudáfrica) el 4 de marzo de 1932 y falleció en Castel Volturno (Italia) el 10 de noviembre de 2008.

El 10 de noviembre de 2008 calló la voz libertaria de Sudáfrica, la voz que al mismo tiempo que enseñaba la música de su pueblo, hizo escuchar al mundo los gritos de desesperación de los que sufrían el apartheid.

Icono de la lucha contra el apartheid en su país, Makeba, autoexiliada en los años 60 y marginada durante más tres décadas por el régimen racista sudafricano, pudo volver en 1991 para acompañar a Nelson Mandela en su gobierno.

Siempre estuvo comprometida con la lucha por los derechos civiles y contra el racismo, en una entrega que llevó a cabo hasta el último momento de su vida ya que murió, a los 76 años, cuando estaba realizando un espectáculo en el sur de Italia contra el racismo y la mafia.

Apadrinada por Harry Belafonte, otro luchador por los derechos humanos, empezó su carrera en Estados Unidos uniendo la música de su tierra con el jazz y el soul.

A todos nos hizo menear con su Pata Pata:

Saguguka sathi beka, Nantsi, pata pata, /Yiyo mama. yiyo ma, Nantsi, pata pata, /»Mueve las caderas, meneáte, fuerte fuerte».

El éxito mundial (1967) que le trajo esta canción, baile popular de su pueblo, la tribu xhosa, lo utilizó para «deslizar», frente a públicos de casi todo el mundo, sus canciones que nos contaban del apartheid y junto con su segundo esposo, el afroamericano Stokely Carmichael, fundador del movimiento Black Power que derivó luego a los Black Panthers, fueron expulsados de Estados Unidos y llegaron a Guinea, y allí consiguió el nombramiento como delegada de Guinea frente a las Naciones Unidas, donde aprovechó para realizar varias denuncias contra el apartheid.

Con sentimiento escuchamos a Mamá Africa cantar «Khawuleza»:

«Khawuleza mama,

Khawuleza mama,

She shi a wo»

«Apúrate mamá,

Apúrate mamá,

No te dejes atrapar».

En los barrios «reservados» para los negros, en los alrededores de las ciudades blancas de Sudáfrica, los niños apuraban a sus madres porque veían que llegaba la policía a efectuar una de sus permanentes razzias.

En Soweto el 16 de junio de 1976, las madres no pudieron apurar a sus niños y cientos fueron exterminados por esa policía «blanca» (aunque más del 60% del personal subalterno era negro que mataban a otros negros, con un «racismo inexplicable»).

En Sudáfrica el racismo actúa en todas formas, la pobreza de los negros es su mejor arma, ya que el sueldo de un negro es diez veces menos que el de un blanco. La propiedad de las tierras, de las principales empresas, en fin, la riqueza y el poder que ésta da, siguen en manos «blancas».

Festival de Viña del Mar 1972:

«La artista sudafricana Miriam Makeba gozaba entonces de gran popularidad en el mundo, en particular por su tema Pata Pata. Sin embargo, su visita adquirió polémica, teniendo en cuenta la polarización del escenario político chileno de entonces. Al terminar la interpretación de su tema más famoso, voceó en francés una dedicatoria para el gobierno de la Unidad Popular: ¡Vive le Président Allende! ¡Vive la révolution chilienne! Un público selectivamente de derecha le respondió con una silbatina que le acompañó durante el resto de su presencia en el escenario».

Ella se dio vuelta y les dio la espalda, meneando su enorme culo bantú.

El mundo ha perdido una de las más poderosas voces contra el racismo y la opresión.

Conservémosla en nuestra memoria para que no muera nunca.

HERNAN ZUNIN – C.I. 3.342.621-5

 

Tirar el niño con el agua del baño

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Hemos aprendido que disentir no es un pecado contra la unidad pero igual me incomoda un poco discutirle al compañero Rafael Michelini conceptos fundamentales de la historia uruguaya y latinoamericana.

Me preocupa el concepto vertido sobre la lucha del MLN y el considerarla elemento determinante del establecimiento de la dictadura.

De sus palabras se infiere claramente que en la génesis de las dictaduras en nuestro continente está la iniciativa del gobierno cubano de apoyar la lucha armada en la conferencia OLAS por allá por los sesenta y pico.

Acá el compañero confunde dos elementos de un análisis como si fueran el mismo.

Dice que el compañero Rodney Arismendi fue valiente al no estar de acuerdo con la iniciativa de la OLAS, es verdad. Pero este querido forjador de la unidad de la izquierda uruguaya nunca dijo que la lucha armada fue la causa de las dictaduras, ni siquiera una de las causas.

En su momento (los setenta), apoyé la lucha armada en nuestro país como respuesta a la dictadura encubierta del gobierno entreguista de Pacheco, hoy lo veo en perspectiva y sé que fue un error.

Pero admitir que tomar las armas fue un error, está muy lejos de pensar que ese fue un factor determinante en el origen de la dictadura militar uruguaya.

Apoyándonos en los análisis del compañero Arismendi de ese proceso, vemos que fue continental. Fue el camino que recorrió el gobierno norteamericano de la época defendiendo los intereses del capital financiero internacional para dar un paso hacia una mayor explotación en el continente.

Pensar que todo ese proceso fue una simple reacción a algunas guerrillas, es ver algunas hojas y no las raíces de la cosa.

Fue un proceso continental que bajó los costos de la mano de obra en la zona (salarios y seguridad social), abrió las fronteras a las transnacionales para que hicieran su feria en nuestros países y aumentó varias veces la deuda externa latinoamericana a favor de las instituciones financieras internacionales. No importó voltear gobiernos ni pisar los derechos humanos, se hizo y rindió enormes ganancias.

Compañero Rafael Michelini (hijo), en el artículo titulado «Arismendi y el niño de la bañera» hizo eso, desoyendo al compañero Arismendi, tiró al niño con el agua del baño.

HECTOR GOMEZ – [email protected]

 

¿Qué pasó con los votantes del Partido Colorado?

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Desde ya, pido disculpas por hacer esta carta en primera persona.

Me hice batllista en 1948, leyendo a Domingo Arena, comencé en la Oficina Inscriptora que funcionaba en el diario El Día, voté y milité para la Lista 15, el Batllismo llegó a tener más del 50% del electorado del país, … ¡hoy no llega al 10%!

No soy admirador, ni seguidor de Pedro Bordaberry, pero, escucho, en estos días a un legislador, representante del Partido que, para desmerecer el «coloradismo» de Bordaberry le enrostra que su padre fue militante blanco y terminó de presidente con el Partido Colorado, estupefacto yo.

Yo digo, si el partido tuvo más del 50% del electorado, ¿qué pasó?, ¿corrieron a los votantes? Y en ese caso ¿quién los corrió?

Los actuales integrantes de la mayoría que integra el Comité Ejecutivo Nacional, incluyendo al desmerecedor. ¡Y qué chasco! Las encuestas que encargan unos y otros les indican que van a quedar en ínfima minoría.

Y entonces, a cortar grueso.

Y hasta escuché que se consideran batllistas como indicando que los que van con Vamos Uruguay no lo son.

Todos estos detractores, ¿habrán leído, aunque sea la tapa de algún libro del Dr. Domingo Arena? Si lo leyeron se lo olvidaron.

Yo recuerdo, que hasta hace años, en la puerta de la sede de la calle Martínez Trueba 1271 había una chapa gruesa de bronce que decía: Partido Colorado Batllismo y, ahora, no tengo noción desde cuándo, hay otra que dice: Casa del Partido Colorado.

¿Qué habrá pasado con la anterior, se herrumbró o fue para hacer entrar a todos los
que no manifiestan fe batllista que, antaño, se exigía, ¿no se acuerdan?

Así se fueron, comenzó la 14, denigrando a la 15 así crecieron los blancos, ni más ni menos y ahora el Frente.

Atentamente

JOSE ENRIQUE PALACIOS – C.I. 626.818-5

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