Terapia Sexual

Hola te cuento que soy re tímida, ama de casa y casada. Mi fantasía era acostarme con cuatro mujeres veteranas y que me desvirgaran por atrás, lo hice y me gustó. ¿Está mal? Bueno, sólo quería contarle mi fantasía a alguien y saber si usted piensa que estuve bien o no.

No me compete a mí decir si estuviste bien o no, es algo que debes decidir tú, según tus propios valores y cómo te hayas sentido haciendo realidad tu fantasía.

Para la Sexología todo lo que hagan personas adultas entre ellas, en la intimidad, sin presiones por ninguna de las partes y sin hacerse daño ni físico ni psíquico puede ser considerado «normal», porque no viola ninguna ley, no tanto porque sea lo que haga la mayoría (que es el criterio de normalidad según la Curva de Gauss).

 

Soy una chica de 24 años cuya orientación sexual ha sido siempre uniforme, y es la de ser heterosexual. He tenido parejas con la cuales de alguna u otra forma he sabido disfrutar de la sexualidad, pero me es muy difícil poder llegar a un orgasmo mediante la penetración. Los entornos en los que he estado, a veces, han sido condicionantes para que suceda este inconveniente, pero han habido otros en los que me sentía cómoda y tranquila, tanto con mi pareja como con el lugar, pero fue imposible alcanzar al menos un orgasmo.

Soy consciente de que mi objetivo en la sexualidad no es sólo éste, porque, antes que nada me gusta disfrutar de la misma; sé que, de otro modo, me llevaría a la frustración por no haber logrado lo que me propuse. Pero de alguna forma trato de liberar toda esa energía contenida dentro mío ya que así me siento muy bien.

El tema está en que solamente alcanzo orgasmos frotando mi vagina en los testículos de mi pareja o pidiéndole a ellos que utilicen sus dedos o su lengua.

Me gustaría saber qué más puedo hacer para que yo logre sentirme bien y pueda disfrutar a pleno de la penetración, que dicho sea de paso me duele muchísimo.

A esto te adjunto que calculo que tal vez no hay un buen conocimiento con quienes practico el acto del sexo, y tal vez ese sea un motivo de dolor a la hora de la penetración. Lo que me llama la atención es que han sido varios hombres y con ninguno de ellos he superado este problema

Agradecería tu respuesta, de lo contrario me basta con seguir aprendiendo de ti. Te saluda con afecto.

Para empezar me gustaría, ponerme de acuerdo contigo en la descripción de los genitales femeninos.

A todo lo que queda dentro de los labios mayores, le llamamos «vulva». Es importante que reconozcas allí cuál es tu parte más sensible a cualquier roce o presión: el clítoris. Ese es el órgano de placer por excelencia de la mujer. Su estimulación directa puede provocar el orgasmo, cuya descarga y contracciones se da en la vagina, que es una cavidad virtual, es decir no es externa. O sea, lo más probable es que el placer que dices sentir cuando «frotas tu vagina…» se refiera al clítoris.

Según estudios de setiembre de 2007, en el primer tercio de la vagina, en su parte anterior o hacia adelante, se encuentra una pequeña próstata atrofiada, cuyo estímulo puede también dar mucho placer y colaborar o provocar el orgasmo que, en ocasiones, expulsa un líquido, al que se ha dado en llamar «eyaculación femenina». Es importante que investigues tu propio cuerpo para saber qué estímulos necesitas y dónde están tus zonas erógenas primarias y así poder transmitírselo a tu compañero.

Tiene poca importancia si se llega al orgasmo con penetración o con estimulación del primer tercio de la vagina o del clítoris (zonas erógenas por excelencia en la mujer) y si primero lo tiene uno/a y luego el otro/a uno/a de los dos integrantes de la pareja o los dos juntos. Lo fundamental es que ambos sientan que el encuentro valió la pena y que les gustaría repetirlo, sin que ninguno de los dos quede frustrado.

La respuesta sexual de la mujer a la excitación consiste en el llenado de sangre de su vulva y la lubricación de su vagina.

Si no existe lubricación suficiente y si eres una persona sana, a tu edad, puede deberse, fundamentalmente, a que no recibes los estímulos que necesitas para estar excitada y que por lo mismo, no estás pronta para la penetración y por eso te duele.

Es bueno controlar esto previamente, para no lastimarte, ya sea tú misma o tu pareja. Existen lubricantes o cremas de base acuosa que pueden agregarse cuando la humedad no surge sola, pero esto suele ser causa de que la penetración es demasiado apurada, buscando sólo el placer del compañero, sin dar a la otra parte, ni el tiempo ni los estímulos que requiere para que el encuentro sea gratificante.

Si no fuera así, es decir, si tu excitación y lubricación fueran buenas, tendrías que ir a un/a ginecólogo/a para que viera qué otra cosa te está sucediendo. Puede tener que ver con que la desfloración no haya sido completa, por ejemplo.

Es lógico que no llegues al orgasmo en la penetración si sientes dolor.

Existen ejercicios para mejorar esto, pero requieren, por lo menos, de una consulta personal.

No importa que hayan sido varios los varones con los que hayas estado, la educación sexual es una gran carencia en nuestro país y hay muchos que no piensan más que en sí mismos sin tener en cuenta a la mujer que está con ellos y sus necesidades, tienen su orgasmo y se retiran o duermen.

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