TIENE LA PALABRA

Los pueblos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El día que nuestros pueblos del Interior se olviden de la capital, será como una fiesta patria para ellos. Me refiero al peso espiritual que la capital, en el diario vivir, ejerce con su sola existencia. Es que la capital del país, ya sea considerada como la meta, como el paradigma de lo mejor, o como el mal ejemplo, ostenta la riqueza de cosas muy apetecibles ­modas, espectáculos, comercios, hoteles, etc.­, además, claro, de tantas otras cosas estimadas como imprescindibles, muchas de las cuales, por ser la capital puerto, depende de ella. El día que a los pueblos realmente deje de pesarles su presencia rectora, se les acrecentará su propia personalidad de patria chica en una forma de vida más independiente, original y plena. Adiós entonces a esa especie de complejo de pueblo, a esa falta de estimación de lo propio y auténtico, como si se marchara siempre un paso atrás de todo.

Cuando ocurra ese olvido reparador como vuelta de ciento ochenta grados del sentimiento común reinante hasta entonces, seguramente se instalará en el ánimo de los habitantes de los pueblos y ciudades el orgullo por sus tradiciones, usos y costumbres, el sano orgullo de todo lo que en rigor sea materia de orgullo.

A propósito y como único ejemplo entre tantos, rescatemos la anécdota: estando un amigo en un café de una de las ciudades del Interior acompañado por un edil de la junta, vieron avanzar por el medio de la calle a un jinete bien montado, de ponchito calamaco, el cual por las trazas venía de lejos. Al verlo pasar, el edil, creyendo disculparse y congratularse a la vez con el amigo forastero, le dijo: «¡Qué me dice, arquitecto! ¡Qué vergüenza!» Pese a eso, el arquitecto, que ya tenía pensado aplaudir al jinete, lo aplaudió más y con más ganas.

Sin duda, este sentimiento de cierta inferioridad, de temor al ridículo, de incluso pudor o recato, se presenta instalado en todas las instancias comparativas de la vida, en las que, muchas veces injustamente, gana casi sin excepción lo mucho frente a lo poco, lo grande frente a lo más chico.

En casi todas las obras de Azorín (J. Martínez Ruiz) – «Castilla», «La ruta de Don Quijote», «Doña Inés», «Tomás Rueda, «Los pueblos», aparecen pintados muchísimos pueblos españoles hasta en los más mínimos detalles. El autor ha buscado, ha ahondado y ha encontrado el alma, la sencillez, el modo de ser de los personajes y su entorno, lección que por simple analogía de virtudes e identidades, podemos hacer nuestra. Atentamente,

EDUARDO MARTINEZ ROVIRA

 

Estos no son los de Víctor Hugo, pero…

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Después de reclamar, reclamar y hasta implorar, primero a los colorados, después a los blancos, ahora al Frente Amplio, a los jubilados y pensionistas que ganen $ 5.000 o menos de remuneración mensual se les va a otorgar una canasta o un vale obsequio de $ 300 (trescientos pesos) para mitigar los altos gastos que estamos seguros representarán las fiestas de fin de año, amén del corrimiento que hacen de los pagos que se van al 11, al 12, al 13 y hasta el 15 del mes siguiente al que corresponde el cobro.

¿No les parece a los Sres. gobernantes que $ 5.000 o menos de jubilación o de pensión es una suma paupérrima en relación a la canasta real que está en $ 35.000 como lo son también los suelditos que ganan miles y miles de trabajadores en un país donde se sigue explotando a los que producen?

También tienen que reconocer que son bajísimas las jubilaciones de $ 6.000, 8.000 o 10.000 pesos teniendo en cuenta la canasta real que ya mencionamos. Frente a esta situación el gobierno, junto con la dirección del BPS, van a dar un vale de $ 300 (trescientos pesos) para que estos jubilados gocen de unas fiestas impresionantes.

No se dan cuenta estos gobernantes tan daditativos que esto es una verdadera tomadura de pelo para la gran mayoría de jubilados y pensionistas, que es también un acto de miserabilidad que raya con la mezquindad y que debe tomarse también como una limosna que sigue los ejemplos de los rosados.

¿Estas son las enseñanzas, órdenes y presiones que dejó el anterior Ministerio de Economía, dirigido por la batuta del súper y todopoderoso Astori?

¿Adónde van a parar las recaudaciones récord de la DGI y el BPS?

¿Por qué no se utilizan los miles de millones de dólares depositados en EEUU, que son ganancias del BROU? ¿Por qué tampoco se utiliza parte de las reservas del Banco Central, también de miles de millones de dólares?

El Estado no está solo para guardar, el Estado debe repartir mejorando a sus ciudadanos. El Estado no debe actuar lucrando. Los miserables 50 millones de pesos en relación con todas las reservas anteriormente mencionadas, que van a «obsequiar» a los jubilados: ¿afectarán tanto a las arcas del Estado?

¿Así piensan ganar las elecciones del 2009?

La verdad que debería darles vergüenza decir o mencionar la tan miserable cifra que van a repartir entre jubilados y pensionistas, que sólo es suficiente para hacer un puchero en un día de semana cualquiera.

Sin más saluda atte.,

LIDER UBOLDI C.I. 942.138-6

 

La respuesta de Amondarain

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Durante años, si quieren décadas, los blancos estoicamente soportamos que la izquierda frentista nos insultase, calumniase y ofendiese con las diatribas más brutales y canallescas imaginables. Memoricemos por favor: «Wilson gana la plata que afana», o la otra «Wilson financiado por la ESSO». Otra la embestida baguala contra Lacalle» y más recientemente las cobardes bellaquerías contra Larrañaga en la elección anterior. ¿Se acuerdan? Con el agravante que cuando el «Guapo» se fastidió y los fue a buscar como es su costumbre, se hicieron «perdiz» entre los maizales.

Pero si alguien, entre los que me cuento, contesta duro y con verdades que no pueden responder porque son verdades, se enojan y salen a pedir «cabezas». ¿Es o no cierto que se abrazaron fraternalmente con Bush y la Condoleezza y lo seguirán haciendo con Obama o con quien represente al imperio que tildaban de «asesinos» y pedían «yanquis go home» durante 70 años como mínimo? ¿Es o no cierto el telegrama laudatorio y exultante de elogios y ditirambos al rumano Ceausescu y señora, cuatro días antes que el pueblo los colgara literalmente en la plaza pública?

Yo no miento.

Y admítanme además, que aunque discrepante es obvio, respeto y lo he marcado, al «tambero» Zabalza. El único con su grupo coherente de toda la izquierda.

¿Es cierto o no?

La primera nota de referencia 14.8.08, alega el innominado frentista, que me «equivoqué de vuelta» con el tema del viaje de Larrañaga a Rosario, presuntamente con el Cuqui y Julio María a una conferencia de un grupo llamado «Libertad». ¡Es la tercera vez que se le asegura que no fue!

¡O le fallan las neuronas o tiene muy mala fe! ¡Por favor, no mienta! No se ofenda si después se le contesta «duro». Respecto a la segunda nota, es obvio que este señor no entiende lo que es un diario plural, aunque pueda tener determinado perfil partidario.

Se supone que escriben todas las tendencias, como bien lo permite LA REPUBLICA. Yo soy blanco y defiendo a los blancos a quienes permanentemente se les ataca. Si sirvo o no, si soy útil o no, valdría la pena preguntárselo a Larrañaga al Cuqui o a Vidalín como «cabezas» más notorias partidarias y que sean ellos los que me la corten si es que Uds. tienen razón… No obstante, me da la impresión que puedo equivocarme, que este iracundo y enojado pertinaz enemigo, lo es, o porque no sabe responder por falta de ideas racionales, o porque le digo la verdad y le da «bronca» o porque no sabe escribir y es tal vez un «lumpen». Pero lo que más me
llama a la curiosidad, y lo he dicho muchas veces, es el anonimato del «escribidor» indignado.

¿De qué tiene miedo?

Los blancos siempre hemos dado la cara. Yo firmo y pongo la cédula. ¡Jamás le pedí al Dr. Fasano ni a la redacción de LA REPUBLICA que ocultasen mi firma para no comprometerme! ¡Pregúnteselo! En los casi 17 años que escribo en LA REPUBLICA, más los que desde que comencé en mi viejo diario El Debate y todos los demás en los que me recibieron no hay un sólo artículo sin mi firma y documento. El vasco viejo, mi padre, me dijo cuando «chiquito»: «Mirá m’ hijo los hombres suelen ponerse pantalones, pero hay que saber usarlos y llenarlos con los elementos naturales que Dios generosamente le da a los que son hombres de verdad». ¿Me entendió?

Me repitió. De «gurí» no dimensioné mucho el consejo, pero de hombre y hoy con bastón por añadidura, valoro lo que se me dijo y el ser vasco y blanco. ¡Me sobran los «implementos» naturales como para defender a mi Partido blanco y enfrentar a todos, juntos o separados, los que me reclaman la «cabeza» sin pedir respaldo de nadie, inclusive de los jefes.

Y conste, que les he respondido con altura y respeto. ¡En ningún momento aseveré que fueran unos «jodidos» los que no firman y se esconden entre los maizales como «cuzcos» rabones buscando el anonimato.

¡Ta!

LEOPOLDO AMONDARAIN C.I. 950.556-0

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