TIENE LA PALABRA

Somos dos compatriotas que necesitamos trabajo urgente

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Somos un matrimonio formado hace 4 años, mi esposo tiene 50 años y yo tengo 45 años.

Recurro a este espacio buscando, pidiendo ayuda, solidaridad de este pueblo oriental.

Le paso a contar, mi esposo fue chofer fletero más de 20 años para una institución, hoy se encuentra sin trabajo, es una persona decente, físicamente está bien, y necesita un trabajo.

Yo tengo estudios, estoy preparada, también estoy sin trabajo, como usted ha de saber con 45 y 50 años es difícil obtener un empleo, el tope de edad para acceder a uno es de 30 a 35 años.

Estamos en una situación de lanzamiento de la casa donde vivimos, al no tener trabajo para afrontar los gastos de la misma, tenemos fecha el 17 de diciembre, para sacarnos de la casa e ir a la calle; además tenemos a mi suegro, que tiene 76 años, está con demencia senil, y contamos con dos perritas que juntamos de la calle.

Nosotros apostamos por este país, somos personas de bien, nos merecemos como tantos uruguayos una oportunidad, apelo a su humanidad si está en usted extender su mano. Aquí le envío nuestros currículums vitae por si existiera la oportunidad de un empleo, desde ya le quedo agradecida con sólo leer mi carta, muchas gracias. Atentamente una oriental que apuesta a la vida, gracias, gracias.

ALONDRA QUINTANA AGUIRRE C.I. 1.789.832-3

JULIO NUÑEZ MIERS C.I. 1.590.904-1 [email protected] TELÉFONO 201 19 75

 

Respuesta a Mario De Souza:»Mi hijo el analista»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

En verdad que su nota me pareció muy desagradable. Nada original, en estos tiempos de discursos «productivos», pero ésta, particularmente, poco fundamentada y mal intencionada.

Para colmo, comenzar sus líneas con un comentario apologético de la visión del Dr. Herrera sobre la educación pública uruguaya, fue infeliz. Debió contextualizar honestamente para ubicar al lector desprevenido…

Pienso que la Universidad (así, en general, como lo dice Ud.) produce y brinda un cierto conocimiento en muchísimas áreas. El ciudadano, luego, libremente, atendiendo a su perfil y a su vocación personal, opta por alguna o algunas, y al cabo del tiempo y de su esfuerzo, obtiene su profesión.

Es decir, la Universidad no «fabrica» su producto. Es uno mismo, si quiere y puede, el que se «fabrica» a sí mismo.

Luego la sociedad, toma de ello lo que necesita… (médicos, agrónomos, abogados, comunicadores, filósofos, etc.) y calavera no chilla.

Le aseguro Sr. De Souza, que aunque a Ud. evidentemente le desagrade o acompleje, la sociedad (la nuestra, y en todo el mundo) también necesita abogados.

Es así que no logré entender de su razonamiento, a qué idea llama Ud. «naturaleza de las cosas». En cambio, sí entiendo y conozco a quienes junto a Ud. y desde siempre promueven su discurso «productivo» anti Universidad.

¡Esos sí que son los grandes demagogos!

Su mediocre y conocidísima embestida contra los «doctores» revela, entre muchas cosas, su complejo de inferioridad y su frustración profesional con toda evidencia.

Me pregunto: ¿No habrá querido Ud. ser escritor, o filósofo, o abogado, en vez de «analista»?

¿Cuál es su profesión «productiva»?

Es claro que hay que mejorar el sistema educativo uruguayo pero, no reste Sr. De Souza, sume, multiplique. Hay lugar para todos. O Ud. imagina una país solamente con agrónomos, veterinarios y productores rurales.

Si es esta su primitiva e imbécil creencia, y sólo por hablar, imagine Ud., por ejemplo, que tiene un accidente de tránsito, o que lo despiden de su trabajo, o que su esposa lo engaña y lo echa de su casa, o que su socio lo estafa, o que el banco le remata su casa, o que su vecino lo amenaza, o que su hijo se droga, o que su inquilino no le paga, o que un barrabrava le destroza el auto… porque en cualquiera de estos casos, Ud. Sr. De Souza, necesitará un psicólogo, un médico, un asistente social, y, por supuesto un buen abogado. Ningún agrónomo, se lo aseguro, Sr. «analista».

DR. EDGARDO DIAZ SOÑORA  CI: 2.624.502-0

 

La reelección es inconstitucional

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Nuestro país tiene en general una historia no reeleccionista.

Solamente hubo dos casos. El más reciente en 1971, de Jorge Pacheco Areco.

Aparentemente lo lógico sería que se siguiera el mismo camino que éste, por los que estén interesados en él.

Pero a mi entender hay una dificultad insalvable.

Después de ese frustrado intento, las leyes electorales han cambiado.

El prestigioso abogado Dr. Luis Semino dijo que en las actuales circunstancias es inconstitucional para el Dr. Vázquez que continúe en el cargo por otro mandato.

De darse determinados pasos, esta posibilidad sería recién para el 2015.

Le saluda atentamente

JOSE R. BARRIO BMA 17.534

 

Carta abierta al Presidente de la República, Dr. Tabaré Vázquez

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Estimado Sr. Presidente:

Es con preocupación que me decido a escribirle esta carta; escueta, sin pretensiones, como son la mayoría de las vidas involucradas en la decisión que ­desde el poder que le otorga su cargo­ está próximo a tomar. No pretendo agregar consideraciones técnicas a las ampliamente discutidas. Sería una falta de respeto a la empeñosa labor que, dentro y fuera del Parlamento, han realizado las comisiones pertinentes. Tengo, con ella, tan sólo el propósito de acercarle una invitación a la reflexión. Cuando afirma que, una vez aprobada en Cámaras la Ley de Despenalización del Aborto, usted la vetaría, porque así lo ha dicho y sostenido a lo largo del tiempo, me surge un interrogante: ¿Con quién, además de con Ud. mismo, está siendo fiel? ­Es una pregunta que me alivia no poder responder- Entonces, continúo transitando por los caminos del pensamiento y dudo…, me cuestiono; y mientras deambulo por las contradicciones de la vida posible, me asombra y preocupa que usted no dude. Que crea que su decisión es la correcta para el bien del país todo y toda su gente. Hombres y mujeres con vidas similares a la que ha llevado o tan distintas a la suya.

«Paro y pienso» le digo a veces a los jóvenes de mi alrededor cuando, impulsados por el entusiasmo o por la arrogancia de la inexperiencia, se apresuran a tomar decisiones lamentables. Paro y pienso, repito.

El aborto, Sr. Presidente, no es una decisión que se tome sin pensar. Nunca lo es. Como toda decisión penosa, conlleva horas, días de lucha interna, de búsqueda de alternativas, de duelo anticipado. Ninguna pena legal resultaría (de hecho no ha resultado) disuasoria, una vez que la decisión está tomada. Tampoco agregaría castigo al dolor asumido. Tomando esto en cuenta, el veto a esta Ley parece ser una prepotencia más de quienes pretenden mantener el control sobre el pensamiento de los más débiles.

Democratizar el acceso a la salud es uno de los objetivos de su gobierno, al que adhiero y con el que colaboro. Generar marcos facilitadores del empoderamiento personal y responsable de la propia salud, supone uno de los primeros pasos a dar. Pero previo, se debe cambiar la cabeza; esa que pretende saber lo que el otro precisa, lo que es bueno para él. Para ser consecuente con el discurso se hace imprescindible, entonces, el respeto en el accionar con y hacia la comunidad.

Usted no tiene la razón Dr. Vázquez; tampoco la tengo yo. No la tiene, en particular, ninguno de los que estamos en este mundo porque hubo una mujer que decidió darnos la vida y pudo h
acerlo. Insisto, por lo tanto, en la necesidad de continuar reflexionando y que ceda usted la difícil tarea de legislar, a nuestros representantes parlamentarios; porque para eso los hemos elegido.

MARTA VIDAL C.I: 1.431.046-5

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