Se demorarán las entregas de leche
Si invitamos a pensar a los uruguayos en los artículos de consumo imprescindibles en un hogar, es probable que gran parte de ellos incluya, en esa lista prioritaria, la leche. Sin embargo, el conflicto que se desató en Conaprole, debido a la suspensión de dos dirigentes sindicales, determinó que ya ayer se constatara la escasez del producto en los barrios.
De chicos y grandes
La falta de leche aún no era grave en la jornada de ayer, pero comenzaba a hacerse notar. En el almacén Dalijo, de La Blanqueada, la última distribución del producto se recibió el lunes, y con un stock inferior al habitual. Los sachets de leche entera común se habían agotado ese mismo día, y los de leche fortificada con hierro, algo más caros, desaparecieron de las heladeras el martes.
La situación era similar en Super Raffo, un supermercado ubicado en Molinos de Raffo y Torres. «El stock marchó enseguida», definieron. «El reparto fue ayer (martes), y con entrega doble, pero igual. Ya faltaba en la zona, así que se terminó enseguida», explicaron.
Daniel Fernández, vicepresidente de Cambadu, dijo, no obstante, que hasta el mediodía la situación no había sido grave. «Es que la situación explota al segundo día, cuando la gente está alerta y empieza a llevarse varios litros a la vez», dijo a LA REPUBLICA.
Por ese motivo, con la información de que los trabajadores de Conaprole regresaban a sus puestos de trabajo, en la tarde de ayer se estimaba que la demanda agregada del producto dejaría de afectar la plaza.
De todos modos el impacto fue instatáneo y llegó a los grandes supermercados. Si bien en el Disco Natural de La Blanqueada los clientes todavía podían obtener el producto en la tardecita de ayer, en el Multiahorro 14, del Cerro, Conaprole había entregado leche hasta el martes, y ya ayer el stock de la común se había agotado completamente.
Trabajar a reglamento
La asamblea de trabajadores de Conaprole analizó ayer la marcha del conflicto desatado en la empresa a raíz de la suspensión de dos dirigentes sindicales, y resolvió «retornar a los puestos de producción, pero con medidas de trabajo a reglamento», según señaló a LA REPUBLICA el secretario de la Asociación de Obreros y Empleados de Conaprole (AOEC), Roberto Galli.
Galli subrayó que «el hecho de trabajar a reglamento provocará problemas en la cadena de producción de Conaprole, ya que hay muchos compañeros que trabajan sus días de descanso y también hacen varias horas extra para poder mantener el stock de productos en la calle», explicó.
El sindicalista sostuvo que a juicio del gremio «el conflicto será de mediano aliento», en función de cómo está planteado el enfrentamiento con la empresa. «Por tanto, no se descarta que en los próximos días se puedan agravar las medidas de lucha».
Puestos en riesgo
Por su parte, desde la directiva de Conaprole se alertó que «si el conflicto se extiende en el tiempo, peligrarán varios puestos laborales», según dijo a LA REPUBLICA el director, Wilson Cabrera.
Según el jerarca de Conaprole, «la decisión de suspender a estos dos funcionarios no tenía dos lecturas posibles, porque ingresaron a patotear y a provocar a un supervisor», sentenció.
«Nosotros pensamos en dos posibilidades: el despido o la suspensión grave. Optamos por la última para no tener problemas con el gremio en un momento en el que todas las empresas estamos haciendo malabares para no mandar gente al seguro de paro, y de todos modos se desató el conflicto», reflexionó Cabrera.
«No caben dudas de que si el conflicto continúa habrá que mandar gente al seguro de paro porque, entre otras cosas, la empresa está vendiendo su producción hacia el exterior a menos de la mitad del precio que lo hacía el año pasado», añadió.
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