TIENE LA PALABRA

Aborto: dos médicos declararon la incapacidad de la sociedad

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Dos, un médico y una médica, se arrogan el derecho a decidir por «todos». (Arrogar: Apropiarse indebida o exageradamente de cosas inmateriales, como facultades, derechos u honores»). En este caso no es indebido, pero sí exagerado.

Eliminan el principio de que «las minorías deben aceptar lo decidido por la mayoría».

Dos médicos deciden lo que debe hacer la sociedad. ¿Será que creen que nuestra sociedad está enferma o que es mentalmente incapaz de decidir por sí misma su futuro o que no tiene inteligencia suficiente como para evaluar los efectos que producirán sus acciones?

Eso es lo que hacen los médicos cuando deben asesorar al juez para la declaración de incapacidad civil de un individuo que por ejemplo, sufra el síndrome de Down o Alzheimer.

Estos dos médicos declararon incapaz a la sociedad (sin intervención de juez alguno), porque si la creyeran capaz de decidir, hubieran dejado firme la ley y promoverían la consulta pública por referéndum. Pero no son coherentes con su profesión y juramento hipocrático: La principal tarea del médico es evitar que un incapaz se dañe a sí mismo.

Ahora es la Asamblea General la que puede y debe decidir si la sociedad es capaz o no, actuando como un juez o defendiéndola como un «buen padre de familia».

¿Estarán los votos necesarios para levantar el veto?

Deberían estar si los legisladores son fieles a sus representados.

Saludos.

HERNAN ZUNIN  C.I. 3.342.621-5

 

Inquietud de un vecino de La Esmeralda

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Elevo a consideración del Sr. Director la presente a efectos de comunicar la inquietud que, como simple vecino del balneario La Esmeralda, ante las autoridades del Ministerio de Transporte por entender que en este caso seguramente el Ministerio haya olvidado instalar un foco a la entrada del mencionado balneario, Km 280 de la Ruta Nº 9. Sin pretender tener la misma excelente iluminación que el Ministerio ha dispuesto en tantos puntos de las rutas nacionales, como por ejemplo Punta del Diablo, creo que es innecesario comunicar al Sr. Director que a veces se hace difícil encontrar la entrada en horas de la noche y más aún para los vecinos que tienen que hacer uso del ómnibus, debido a la total oscuridad que hay en esta entrada principal. Reitero y permítaseme felicitar al Sr. ministro por la excelente gestión que realiza, pero solicitaría tenga a bien contemplar esta aspiración de un vecino del lugar.

Sin otro particular, le saluda muy atentamente, un lector de su prestigioso diario.

JOSE ORGIANNA C.I. 1.352.563-7

 

«Yo no soy un torturador»

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Tras comparecer como testigo en el juicio penal que lleva adelante el edil del Partido Comunista del Uruguay, Carlos Tutzo, contra el periodista y escritor Alvaro Alfonso por una frase del libro «Secretos del PCU», en la edición de LA REPUBLICA de fecha 1º de noviembre de 2008 en una nota anunciada en tapa y publicada en su página 6, se me acusa de torturador.

La afirmación es absolutamente falsa, una gran patraña por la que los involucrados que la inventaron deberán responder.

Los hechos referidos al supuesto incidente como fueron relatados en la crónica del diario que usted dirige son una ficción, por lo tanto son, reitero, mentira.

El agente de segunda Zapicán Sánchez trasladó una información de segunda y falsa al señor juez Rolando Vomero, porque ni siquiera estaba en el lugar en el momento que me crucé con el novel «acusador» José Luis Romero, sugestivamente presente en la Sede en el momento de mi comparecencia ante el juez. Pero en fin, ya tendrá también él posibilidad de explicar toda esta puesta en escena.

Curiosamente el agente Sánchez «escuchó» algo, no hallándose en el lugar y un rato después ingresa armado en plena audiencia, toma asiento próximo a los acompañantes del edil Tutzo, entre ellos la señora Lille Caruso, integrante del Comité Ejecutivo del PCU y no escuchó ni menos denunció al juez la actitud asumida por esta señora cuando dimos a conocer nuestro domicilio particular y voz en cuello exclamó: «¿Tomaron nota?».

¿Acaso van a preparar algún atentado contra mi persona y mi familia?

¿Qué pasó con el policía Zapicán Sánchez, estaba sordo en ese momento, o distraído con las golosinas que le convidaban los acompañantes del edil Tutzo mientras conversaban animadamente en sala?

En realidad nunca supe, y todavía no sé, por qué fui citado a declarar en este juicio. Supongo que debe ser por el libro que escribí titulado «La Revolución Estafada». Pero en el momento que estuve sentado frente al señor juez y a la señora fiscal solo respondí con la verdad a todas y a cada una de las preguntas que me formularon tanto ellos como los abogados de ambas partes.

No puedo tener secretos para las autoridades del Poder Judicial.

Solicito al señor director, publicar esta carta basado en mi legítimo derecho de respuesta.

Atentamente

ELISARDO IGLESIAS  C.I. 1.115.512-5

 

La violencia en el fútbol

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Estuve observando el final del partido Nacional-Danubio y la verdad que no fue nada edificante para el deporte, pero está de acuerdo con la insania moral que campea en nuestra sociedad, a todos los niveles y en todos sus estratos.

Tengo claro que para opinar de algo se debe tener algún fundamento para cimentar el comentario, pero de la misma forma que hay periodistas que opinan simplemente porque tienen la oportunidad de tener cabida en medios de comunicación, o tienen algún título de doctor, que por lo general nada tiene que ver con el deporte, es que vamos a opinar también. Después de todo la libertad es libre. ¿O no?

El que hablaba por el «fierrito» del canal que transmite al Interior el fútbol, y ahora observando la prensa digital veo que hay otros sesudos «escribidores» a los que lo único que les falta es decir que la culpa de lo que pasó entre las hinchadas fue de la Policía.

Si la Policía actúa, los periodistas en plan de defensores de los derechos humanos siempre dicen que la autoridad exagera en su proceder, que son malos funcionarios, y toda una andanada absurda de epítetos conocidos y otros no tanto. Si la Policía no «entra al ruedo», también tienen para ensañarse con las fuerzas de seguridad, «porque no puede ser esa pasividad, ante este estallido de violencia».

Después de todo, si a una manada de exacerbados individuos que van a los escenarios deportivos únicamente con el afán de dar escape a sus diarias frustraciones y/o fracasos, ya sea a nivel laboral, familiar o de la índole que sea, se les ocurre «amasijarse», lo que habría que hacer sería cerrar las puertas para que nadie escape, y que se den hasta cansarse. Recibirán lo que se merecen, pues demuestran ser simplemente unos patoteros sin nada de materia gris en eso que tienen por cabeza, que lo mismo podría ser un zapallo.

Lo que podrían hacer los brillantes periodistas, que siempre tienen la verdad en sus comentarios y la solución a todos los problemas del país, es hacerse cargo ellos de borrar las dificultades y evitar los líos y desencuentros sociales.

Y ya que estamos, ¿por qué no hacen un equipo técnico que se haga cargo de la Selección uruguaya? Unos los escucha y/o lee, y tienen la solución para todos los eventos. Son unos dioses.

Cuando se arme otra batalla campal, que entren ellos ­los periodistas­ a meter pechera, y a parar los desmanes… si se animan; quizás puedan hacer una misa por la paz en medio de la cancha.

Repito, deberíamos opinar
de lo que sabemos, pero muchos opinamos de todo, sin saber nada, simplemente porque tenemos la oportunidad.

Y es tan fácil darle a la Policía esa franja etaria que menospreciamos, pero a la que acudimos lloriqueante cuando no nos da el cuero para «plantar» los talones en el suelo, y enfrentar lo que sea, si es que nuestros derechos pretenden ser hollados por cualquier anormal.

FERNANDO ESPINOSA  MERCEDES – SORIANO C.I. 3.375.591-7

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