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EL BARRIO DE LAS CASITAS IGUALES

Esa fue la leyenda de don Emilio Reus, dueño de bancos, y que luego de la crisis de 1889, quedó en la miseria. Por eso la Villa Muñoz y su emblemática callecita principal que lleva su nombre le rinden su tributo de recuerdos. Barrio Reus al Norte que susurra las historias de su hijo predilecto, el compositor Roberto Fugazot muy amigo de Gardel y creador del tango que homenajeó mejor a ese pedacito del viejo Montevideo. Ya muy veterano, el maestro Fugazot que todos los sábados concurría a la cantina de Santucci, en José L. Terra y Blandengues, se emocionaba cuando algún pibe le pedía un autógrafo. Hasta los vecinos judíos lo reconocían cuando entraba a sus negocios de Arenal Grande y como todo el mundo le pedían que contara sus anécdotas con Carlos Gardel.

Por esas callecitas, tan generosas para recibir a los artistas populares, también anduvo Carlitos Roldán que aunque había nacido en La Comercial era un habitué del barrio Reus. Cada vez que llegaba de Buenos Aires, donde era cantor de la gran orquesta de Francisco Canaro, lo podíamos encontrar con su barra de amigos en los boliches de la zona. Tuvo una época en que frecuentó el Bar La Amistad, de Domingo Aramburú y José L. Terra, y como de ahí salían los Marinos Cantores no era extraño verlo departir a Carlitos Roldán con el guitarrista Maritatto. También entre sus amistades estuvo otro vecino del Reus y gran actor.

Era el popular Julio César Armi que vivía frente al Bar La Amistad y cuando se enteraba que Roldán estaba en el boliche cruzaba de inmediato a saludarlo.

Al final de su carrera, cuando Carlitos tuvo que abandonar por razones de edad a las grandes orquestas, empezó a ganarse la vida en forma muy bohemia. Junto a dos guitarristas se subía a los tablados de La Comercial y del Reus, donde cantaba con lo poco que le quedaba de su gran voz y emocionaba a los vecinos con éxitos como «Murga de Pibes».

De ese popular tango, por mediados de los 70, otro vecino de la zona el cantor sanducero Omar Romano realizó junto al conjunto Los del Altillo una talentosa recreación. El poeta Líber Falco que aunque vivió por años en el cercano Jacinto Vera, también anduvo mucho por el Reus al Norte. Trabajó en una panadería de Arenal Grande y se lo veía discutir con su serena actitud sobre la Guerra Civil Española con un almacenero que era partidario de Franco.

El Carnaval también latió intensamente en ese barrio. Por ahí anduvieron «Los Fígaros Armónicos» cuyos integrantes se reunían con el vecino Roque Santucci, dueño de la famosa cantina y luego presidente de Sud América. También los muchachos del conjunto «La cocina entró en calor» tuvieron gran respaldo entre la gente de Villa Muñoz y La Comercial.

El popular «Loro» Collazo en la época que tuvo la dirección de la troupe «Momento Musical» era un habitué al negocio de un par de sastres judíos que le confeccionaban la totalidad del espectacular vestuario. El Reus al Norte vivió junto a todos sus personajes y qué mejor homenaje que el tango de Fugazot que cantaron Gardel y Carlos Roldán: «Viejo barrio de mi ensueño, el de las casitas iguales…». Con más recuerdos y música los esperamos en la 30, Radio Nacional.

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