TIENE LA PALABRA
Apuntes sobre la reelección
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Escribo desde la profunda convicción de la (obvia) necesidad de un segundo período de gobierno frenteamplista.
Días atrás, en una charla abierta en Ciudad de la Costa, Esteban Valenti enumeraba cuatro elementos que a su criterio eran imprescindibles para la tan ansiada victoria en octubre de 2009, los que comparto. Antes que nada establecía la necesidad de continuar por el camino de la buena gestión en lo que resta del período de gobierno; segundo, la elaboración democrática y participativa (como es costumbre en la izquierda uruguaya) de un buen Programa de Gobierno para el próximo período; tercero, la elección de una fórmula presidencial ganadora; y por último, un buen diseño de campaña.
Dado que esto último se definirá en su momento, que la buena gestión para el resto del período es tarea de los compañeros en el gobierno con el apoyo incuestionable de todos los frenteamplistas, y que ya está encaminada la discusión del nuevo programa en nuestros comités de base, el tema principal hoy parecería ser la definición de la fórmula presidencial. Debería serlo.
Pero por la vía de los hechos y con una fuerza indiscutible, en los últimos 10 días se nos impuso otra discusión: la reelección.
Muchas cosas se han dicho en estos días acerca de la reelección. Si es una cuestión de principios o no; si se puede o no discutirla con nombre y apellido; si está bien que firmen los ministros del actual gobierno; y hasta la posibilidad de mandar al Tribunal de Conducta Política a sus impulsores. Sobre este último punto me reservo los comentarios ya que me llevarían inexorablemente por el despeñadero de la ironía y no creo que aporte mucho a la discusión.
Lo que parece surgir con claridad es que en Uruguay tenemos un electorado claramente partido en dos. La mitad de los uruguayos votan a los partidos de la derecha uruguaya, y ésta por razones tal vez diversas, no va a acompañar una iniciativa de estas características. Si a eso le sumamos que la izquierda no tiene una tradición reeleccionista y que la discusión se impone por la vía de los hechos y en el peor momento para procesarla, concluimos que son pocas las chances reales que tiene el proyecto de ser exitoso. Asimismo, no tengo la menor duda de que las firmas se pueden juntar en tiempo récord dada la buena gestión del compañero Presidente y del cariño que le tiene su pueblo.
A esto debemos sumarle que Tabaré se ha manifestado en varias oportunidades en el sentido de descartar una posible reelección. Y debemos tener en cuenta la conducta intachable que ha tenido en estos años de gestión y que ha demostrado ser un hombre de palabra.
En este sentido, aceptar una eventual reelección con la incertidumbre que encierra su improbable éxito sería una jugada extremadamente peligrosa. Y dada la confianza que tenemos en Tabaré y en su inteligencia, no creo que se arriesgue a ser el Mariscal de la derrota.
Hoy esta discusión, que no me canso de decir que se nos impone por la vía de los hechos, cambia los ejes de la campaña electoral y deja a la izquierda a la defensiva.
La derecha no solo pasa a la ofensiva, sino que además lo hace poniendo en entredicho la palabra de nuestro máximo referente y la constitucionalidad de sus actos.
Esto, para quienes pensamos que debemos supeditar todas nuestras discusiones internas a la victoria en octubre del próximo año, es un hecho grave e inadmisible que nos coloca en una situación de debilidad en plena campaña.
Soy defensor de los derechos de todos a juntar firmas y opinar en el sentido que se les ocurra, esté o no de acuerdo. Pero también soy defensor del Frente Amplio en su derecho a opinar sobre todos los temas. Varios dirigentes de diferentes grupos se han manifestado sobre este tema y pienso que es hora que se pronuncie la Mesa Política y por enésima y última vez el Presidente.
Por último, quiero manifestar que el hecho de no estar de acuerdo con la reelección en estas circunstancias, no me lleva a cambiar de opinión en el sentido de que en octubre de 2009 debemos jugar con todo nuestro potencial político.
En ese sentido apuesto por la fórmula Mujica-Astori o Astori- Mujica, resuelto el orden en el marco de los consensos frenteamplistas necesarios y con Tabaré encabezando necesariamente todas las listas al Senado. Ese trío encarna hoy nuestro mayor potencial político.
NICOLAS PEREIRA C.I. 3.230.340-2
«Como te digo una cosa, te digo la otra»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Antes que nada voy a aclarar que son independiente dentro de la Alianza Progresista y no defiendo la reelección, no es algo que me convenza mayormente, lo cual no quiere decir que no me convenza Tabaré, que para mí ha sido el mejor presidente de los últimos 90 años.
Realizada esta aclaración, voy a manifestar aquí mi humilde punto de vista a propósito de toda esta ridícula polémica que se ha instalado, aunque hay que decir que a pesar de su ridiculez, sirvió para descubrir algunas cositas bien interesantes y para desnudar también algunas actitudes personales o sectoriales que no estaban tan claras.
«Como te digo una cosa, te digo la otra» ha sido una frase acuñada por parte del compañero José «Pepe» Mujica en todos estos años, y como nunca es bien aplicable a lo que está sucediendo últimamente y a la actitud que está mostrando el MPP en todo este asunto electoral. Bastó con que saliera un candidato en serio para que comenzaran a tambalear los cimientos de algunos compañeros, en este caso los del MPP.
La posibilidad de la reelección puso muy nerviosos tanto a la derecha como a algunos compañeros del MPP, nada menos que al «Pepe» y al «Ñato», más a este último, quien salió con destempladas manifestaciones públicas al cruce del presidente Tabaré Vázquez.
Pero no quiero entrar en el fondo de este asunto de la reelección, porque realmente me parece que no tiene futuro.
Tabaré dijo dos veces en forma pública que no se presentaría y chau, no hay más perro que el chocolate, acá no corre aquello de que «como te digo una cosa, te digo la otra». Quiero sí, traer algunas cosas al ámbito departamental, ya que un diputado del MPP, el Sr. Semproni, dijo aparentemente que habría que llevar a los compañeros que firmaron ante el tribunal de conducta política.
¡Maravilloso¡ Qué falta nos hubiera hecho tener al Sr. Semproni por estos lados. Por si no sabe el Sr. Semproni, acá en Maldonado, una minoría de la bancada del Frente Amplio, ha actuado libremente sin respetar las mayorías de la bancada sin que nadie les dijera nada. El MPP sabe muy bien que el señor diputado Dr. Darío Pérez ha actuado sin respetar mayoría alguna a nivel departamental, pasándose la Mesa Política Departamental y la bancada por donde todos nos pasamos las cosas cuando no nos interesan.
No se habló en el MPP en ese caso de llamar al Tribunal de Conducta Política a nadie, todo lo contrario, el compañero Pepe Mujica vino en alguna ocasión a Maldonado a acompañar en algún otro acto a quien desafía permanentemente a la fuerza política y al gobierno departamental frenteamplista, el Dr. Darío Pérez.
Semproni: «Como te digo una cosa, te digo la otra».
VICTOR HUGO CASTRO [email protected]
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