Obstáculo sin superar
Un problema que los científicos no han logrado solucionar del todo es la fuente de energía para el corazón. El dispositivo funciona con una batería, que es la única parte externa que posee, que va cosida bajo la piel del usuario y se conecta a una fuente externa de energía. Ésta dura entre cinco y 16 horas y después es necesario recargarla para evitar que el órgano deje de latir. El equipo del profesor Carpentier está ahora estudiando dos opciones que no requerirán cables que atraviesen la piel, ya que éstos, explicaron, son un riesgo de infección.
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