El reinado de las aves negras
A 45 kilómetros de la capital del departamento olimareño se encuentra la Quebrada de los Cuervos.
En ese lugar, el arroyo Yerbal Chico atraviesa la sierra del Yerbal y se forma una honda garganta que logra superar los cien metros de profundidad. A medida que se desciende, la temperatura y el aire se tornan diferentes. En los troncos de algunos árboles se divisan líquenes de distintos tonos, lo que habla de la buena calidad del aire en la zona. Asimismo, otras especies que son extrañas en el país abundan en la quebrada.
La perduración de la flora y la fauna silvestres, el cuidado del lugar y la posibilidad de dejar como herencia a las futuras generaciones un ambiente único, en condiciones óptimas, es uno de los principales objetivos del Sistema Nacional de Areas Protegidas (SNAP), programa que lleva adelante la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama).
Uso racional
Cuidar un espacio donde conviven diversas especies no significa prohibir las visitas al lugar; todo lo contrario. El objetivo es cuidar el medio ambiente y al mismo tiempo fomentar el desarrollo económico y social del país, a través del incentivo del turismo ecológico y el avistamiento de aves y diversas especies, entre otras cosas.
LA REPUBLICA visitó la Quebrada de los Cuervos. Para realizar una recorrida cuidada del lugar, los guías locales y técnicos previeron tres circuitos diferentes. Aceptamos el desafío de ir por el camino más difícil, aunque hay que reconocer que cuando comenzamos a descender tomados de una cuerda con una mano, y con la otra agarrada del piso, para no caernos, sentimos un poco de arrepentimiento. Pero a medida que fuimos descubriendo la belleza del lugar y todos sus secretos, los nervios se transformaron en risas y los tramos difíciles se volvieron fáciles.
Cuidada recorrida
El primer encuentro fue con el mirador. Variedad de tonos verdes se divisaban en la vegetación, y muchísimas flores rojas, plumerillos, que son las flores del zucará.
Uno de los guías de Vida Silvestre, Oscar, contó que en la Quebrada «hay flores todo el año», puesto que los árboles no dan frutos todos a la misma vez, sino que se distribuyen a lo largo del año. Por esto, durante los doce meses se ve al pájaro picaflor. También adelantó que en pocos días comenzarán a crecer flores blancas provenientes del pitanguero.
Desde el mirador se ven planear con gran altura dos especies de cuervos, los de cabeza roja, que se caracterizan por su buen olfato, y los cuervos de cabeza negra, que son menos numerosos. Los de cabeza amarilla prácticamente no se ven en ningún lugar de nuestro país; tampoco en la Quebrada de los Cuervos.
Luego de bajar pisando con cuidado las piedras, y tomados de una cuerda, a casi cincuenta metros de profundidad encontramos la cañada de los Helechos. A esa altura ya se crea un microclima, con humedad y poco viento, por lo que crecen especies de flores que no lo hacen en otro lugar.
Continuando con el camino, vimos el arroyo Yerbal Chico, hasta que finalmente llegamos a la laguna de la Piedra Sola. Como su nombre lo indica, una gran piedra sola parece esperar a los visitantes, sin que se la lleve la corriente. Desde la laguna se divisa el monte, donde crecen palmeras pindó en forma aislada, destacándose del resto de la vegetación.
Compartí tu opinión con toda la comunidad