UNA FIESTA EN FAMILIA
Los niños saltaban en los peloteros y los estudiantes de Medicina, vestidos de payasos y ubicados en las puertas, con globos de colores, eran la motivación para que algunos pequeños entraran y salieran del recinto.
Desde las 11.00, y mientras se esperaba la visita de las ministras de Salud Pública, María Julia Muñoz, y de Desarrollo Social, Marina Arismendi, la fiesta se iba desarrollando con entusiasmo.
Los niños que saltaban en los castillos inflables disfrutaban de una actividad de manualidades en dos mesas llenas de papeles de colores.
Afuera, Ramiro no podía mantener firme el manillar de la bicicleta. El inspector de tránsito le pedía que siguiera las instrucciones, pero era la primera vez que el pequeño se subía a una bicicleta sin rueditas.
Adentro, la comida comenzaba a oler a un almuerzo de domingo, un almuerzo saludable; como una gran familia, cientos de montevideanos se juntaron alrededor de la mesa.
Luego del postre, cantarían Los Fatales, y la fiesta continuaría hasta el atardecer.
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