Gran Hermano 6. La producción realizó un casting en Montevideo

Jóvenes uruguayos también buscan fama

Una vez más la producción de Gran Hermano cruzó el Río de la Plata en busca de nuevos rostros que integren el próximo reality show.

No es la primera vez que acá se hace un casting para el reality pero, hasta el momento, ningún uruguayo tuvo la suerte de protagonizar uno de los programas más vistos en Uruguay y Argentina. Este año la suerte de los jóvenes puede cambiar, considerando el éxito que han tenido algunas compatriotas trabajando en la vecina orilla.

 

Quiero ser famoso

En la era de lo instantáneo, la fama también lo es. Ayer, durante el casting, muchos jóvenes manifestaron que querían entrar a la casa de Gran Hermano para ser «famosos»; otros hablaron de vivir «nuevas experiencias», pero ninguno dijo nada de participar en un juego, que teóricamente sería el cometido principal del programa.

También reconocieron estar preparados para llorar, reír, llorar y reír al mismo tiempo, pelearse con la gente y contar todos sus problemas frente a cámara.

Jhoana, de 19 años, dijo: «Yo puedo escribir una revista con todos mis problemas y no tengo vergüenza en contarlos». Y Federico, de 20 años, quien además de estudiar teatro se demostró muy extrovertido, agregó: «Si tendré quilombos para contar, fijate que tuve un intento de asesinato…».

Paula, 23 años, dijo tener muchos secretos para dar a conocer al resto de los integrantes de la casa, pero reconoció no tener facilidades para llorar. Luego de meditar unos instantes, la postulante comentó: «En realidad no sé, porque dicen que adentro de la casa se potencia todo y las cosas se viven más intensamente».

 

Cuestión de vibra

Durante el casting, LA REPUBLICA conversó con Guillermo Molaroni, productor de Gran Hermano y responsable de la selección de los participantes del programa.

Sobre la selección manifestó: «No se busca nada puntual, es una cuestión de sensaciones, de vibra.

Nos sentamos uno frente al otro y por más que te haga las mismas preguntas que le acabé de hacer a la persona anterior, uno me va a trasmitir una cosa y la siguiente me va a transmitir otra. Es eso lo que uno advierte e inspira para tomar decisiones de quién sí y quién no».

Más allá de la percepción, hay un modelo a seguir y se sabe quién queda afuera: «Nadie que sea exorbitantemente histriónico o que nosotros veamos que le vamos a estropear la vida».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje