Tiene la palabra

Implantando centrales termonucleares

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Una nueva moda busca imponerse en toda América Latina impulsada por vientos del norte que han revivido, desde México hasta Chile, pasando por El Salvador y Perú, la idea del modernismo nuclear de mediados del siglo pasado.

Adaptándose a los tiempos la propuesta se viste de verde con su único y discutible argumento ambiental, de que en la operación de las plantas no se generan gases que colaboren con el efecto invernadero.

El gasto debe hacerse, y para ello se ofrecen desde los países dueños de esa tecnología préstamos blandos, los que obligatoriamente deben ser utilizados en la compra de bienes y servicios en el país prestamista. Con ello, el prestamista se asegura bienestar y desarrollo, exacerbando la emigración de los más preparados del país recipiente, en busca de las oportunidades que la colonización económica les quita.

Para compensar se hace propaganda de los miles de trabajos que la construcción de esa planta traerá, ocultando estratégicamente que su operación solo mantendrá trabajando a unos pocos.

A fin de complacer trasnochados nacionalismos se habla sin vergüenza de la independencia energética, sin indicar que el combustible deberá ser importado, quedando el país a merced de aquellos con la tecnología para producirlo, esa que no está en venta.

Para mejorar las ecuaciones económicas, se asigna a las centrales termonucleares una vida útil de 60 años, marca hasta ahora no alcanzada por central alguna, ocultando los muchos casos en que las centrales han dejado de operar en quince años o menos. Tampoco se dice que si la central dura veinte años debe ser sometida a un proceso de recertificado que cuesta casi media planta, y es otra tajada para el país proveedor.

Sobre el candente tema de los residuos nucleares, se minimiza su volumen y peligrosidad, al tiempo que se anuncian milagrosas tecnologías que en los próximos veinte años procesarán y harán valiosos los hoy incómodos desechos. Anuncio que se viene haciendo desde hace cincuenta años.

A fin de espantar los fantasmas de Chernobyl, corren ríos de tinta sobre las grandes mejoras de seguridad de esa industria, y las mejoras de las «modernas» centrales termonucleares a pesar de que todos los actuales sistemas fueron básicamente diseñados en la década del sesenta.

Y así finalmente, algún aciago día, posiblemente con algún pequeño aumento sobre el presupuesto original, la tecnología de calentar agua con elementos radiactivos quedará establecida para siempre en un nuevo rincón de nuestra América. Para siempre sí, porque el terreno que se use no tendrá nunca más otro destino posible, que el de servir para instalar una nueva central termonuclear, dejando al costado sellados en hormigón y acero los restos informes de la que fue reemplazada.

Uruguay aún tiene otras opciones, el desarrollo combinado de los recursos hidroeléctricos remanentes, la explotación de los desechos agrícolas y forestales, el desarrollo local de una industria eólica y solar y el uso eficiente de la energía pueden asegurar el suministro eléctrico y mejorar la calidad de vida de los uruguayos.

La gran ventaja de este enfoque está en que se apoya en recursos locales y que su principal insumo no son los combustibles e infraestructura importada, sino el trabajo genuino y productivo de los uruguayos. Es cuestión de poner una meta y trabajar para llegar a ella. Podría ser «2030 Uruguay país renovable».

RAUL E. VIÑAS  – C.I. 1.682.666-8

 

Pregunto al senador Lara

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Esto surge con motivo de las inquietudes del Partido Nacional de resaltar una figura ilustre de su partido y del país.

Es un tema apasionante enfocado globalmente. No es tan fácil borrar 8 de Octubre y colocarle el nombre de Gral. Oribe. Así de sencillo, borramos del mapa un nombre y colocamos otro. No es así, y aquí hay varias puntas:

1) una valoración es que 8 de Octubre es menos importante que el Gral. Oribe, por lo tanto el cambio se justificaría;

2) hoy no deben existir lo que pusieron el nombre a 8 de Octubre y no tienen cómo defenderse;

3) en aquel momento cuando se coloca el nombre (habría mayoría supongo), el mismo justificaba algún avar. Ej: 8 de Octubre-Oribe, Yi-Quijano, no borro la historia, sino que agrego la historia de hoy para el futuro. No borro nada. Sumo.

c) Reconocimiento del pasado justificando el presente para el futuro. Todos representados sin borrar nada. La historia continúa, los unos suceden a los otros en íntima relación (de acercamiento y/o oposición), sin borrar a ninguno. Todo plasmado en el territorio. Es una idea y creo que traerá cola, pero pensemos un instante que en el futuro no habrá más calles «importantes» para los «importantes» de los partidos políticos. Saluda muy atte.

JUAN J. ALONSO – C.I. 1.263.353-5

 

Publicidad por extranjeros

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

No pasa un día sin que tengamos que ver en la TV uruguaya o en murales callejeros, publicidad hecha por extranjeros. O por uruguayos reciclados fuera del país, que no tienen empacho en sacarle el trabajo a artistas nacionales.

Fucac recurre a Iliana Calabró y a la «Tota» Santillán para sus avisos. «Ernex», un calmante de dolores de garganta, utiliza al hace rato perimido Calabró padre, con su personaje «Jhonny Tolengo». Víctor Hugo Morales y Natalia Oreiro, hace años residentes del otro lado del río, a cada momento aparecen requeridos por empresas uruguayas.

«Claro», recurre a Susana Giménez para competir con Ancel en telefonía celular.

Y la lista es larga y «ajena», siendo que en el país, hay excelentes actores y locutores que podrían trabajar en dicha actividad.

Sinceramente no entendemos cómo el Estado permite esta intromisión que en otros países, incluso Argentina, es controlada severamente por organismos rectores de la comunicación.

Saluda a Ud. muy atentamente

ERNESTO PIO HERNANDEZ – C.I. 1.676.555-9

 

¡Qué críticas Dr. Saldain!

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

El ex presidente del BPS durante el último gobierno nacionalista, Dr. Rodolfo Saldain, al parecer erigido en líder del alicaído Movimiento Nacional de Rocha, ha venido criticando duramente (ante el asombro de miles de jubilados) la labor del actual conductor de dicho organismo, maestro Ernesto Murro.

Hizo acusaciones graves que deberá probar, si es que Murro y su gente le llevan el apunte, aunque en una audición radial muy popular, un vocero del BPS ya le alertó que los corruptos, donde más se han destacado en los últimos tiempos es justamente en su sector político, el Movimiento Nacional de Rocha, otrora liderado por don Carlos Julio Pereyra.

No sabemos cuántos votos puede reunir en estos momentos en el nacionalismo y con su agrupación el Dr. Saldain.

Lo que sí se sabe es que los blancos de Avenida Uruguay y Curiales, ya ni los lunes en «casa de los Lamas», reúnen la décima parte de aquellas pobladas reuniones, a las que ya han dejado de ir cientos de militantes sabedores de que el otrora baluarte político de los rochanos, hoy por hoy dentro del Partido Nacional, es un franco «cero a la izquierda».

¡Afloje Dr. Saldain! ¡Y mirando lo que hicieron sus correligionarios en el Diario Oficial, vea mejor la viga en su propio ojo que no la paja en el ajeno!

Muchos saludos a Ud. y colaboradores

SERGIO BERRUTI BARRIOS – EX ROCHANO – C.I. 860.560-6

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