Policlínica de Salud Sexual: mitad de mujeres va por embarazos no deseados
La coordinadora del servicio de consulta externa (ambulatoria) del Hospital de la Mujer, doctora Mónica Gorgoroso, indicó a LA REPUBLICA que el tratamiento es integral, con un abordaje mucho más amplio que cuando se inició, en 2004.
«Los motivos de consultas más frecuentes del servicio son los referentes a la planificación familiar: la sospecha de tener un embarazo no deseado y las posibilidades de resolver esa situación según su decisión», explicó Gorgoroso.
Cuando una mujer llega al servicio con la sospecha de un embarazo, primero se confirma su estado, y luego se analizan los motivos de su decisión para no llevarlo adelante. En medio de un ambiente de confidencialidad y respeto, los profesionales conversan con la usuaria, para así disminuir los riesgos. Le explican el marco legal y le informan sobre los métodos de interrupción, así como sobre el uso de fármacos.
Autonomía
Gorgoroso insiste en que ellos respetan la autonomía de las personas y la decisión de la mujer. «Todo está incluido dentro de la ley», afirmó. La médica agregó que es fundamental que la información que brindan los pacientes sea confidencial por varios motivos. Primero, porque promueve que la mujer consulte con el médico; si está decidida a interrumpir su embarazo, lo va a hacer de cualquier modo, con o sin garantías sanitarias. En segundo lugar, ayuda a que vuelva a efectuarse los controles necesarios, luego de la interrupción de la concepción.
Por otra parte, permite estudiar el entorno socioeconómico de la mujer, su familia y el apoyo que se le puede ofrecer, así como informarle de alternativas a la interrupción del embarazo, como la existencia de planes sociales o la posibilidad de tenerlo y darlo en adopción. O que el Estado se lo cuide hasta que pueda hacerse cargo de él, entre otras alternativas. Y por último, permite planificar a futuro los métodos anticonceptivos que la mujer acepte.
Elección en pareja
Las consultas sobre planificación familiar son otros de los motivos frecuentes en el servicio. «La elección del método anticonceptivo también es personal y muchas mujeres la comparten con sus parejas», indicó Gorgoroso. «En la población que tenemos, el método más utilizado es el anticonceptivo oral, seguido del dispositivo intrauterino y del preservativo», informó la médica.
Los métodos anticonceptivos ofrecidos por la policlínica son los preservativos masculinos, así como los métodos hormonales en tres versiones: anticonceptivo oral, de emergencia, combinado y otro para administrar durante la lactancia. También tienen el dispositivo intrauterino (DIU).
«Nosotros no recomendamos tal o cual método, sino que le informamos a la mujer de los instrumentos que contamos y podemos poner a su disposición», aclaró la coordinadora.
Para la ginecóloga es importante que cada usuaria elija el método con el cual se sienta más cómoda. «El hecho de tomar una pastilla todos los días para algunas mujeres puede ser algo muy natural, que incorporan a su vida. Pero para otras es algo imposible de recordar, porque no lo sistematizan», explicó.
Accesible y aceptado
También hay mujeres que tomar hormonas les genera un conflicto por su ideología o estilo de vida. «Y a otras no les gusta la inserción de un DIU, porque es un cuerpo extraño en su organismo», explicó Gorgoroso. «Si no es aceptable para ellas no es un método anticonceptivo. Si no es elegido por la mujer finalmente lo va a dejar de usar. Para ser eficaz tiene que ser accesible, aceptado por las usuarias y no tiene que tener efectos secundarios ni afectar la fertilidad», indicó la médica.
Por otra parte sería muy bueno que el compañero de la mujer participara de la elección. «La inclusión del varón es fundamental en los temas de salud sexual y reproductiva, porque hace a la responsabilidad compartida y al bienestar de la vida sexual», aseguró la coordinadora.
Otro punto importante en la elección del método anticonceptivo es que los usuarios tengan en cuenta cómo y contra qué los protege.
Complementación
El preservativo, por su parte, sirve para prevenir embarazos, pero también oficia de barrera contra las infecciones de transmisión sexual (sida, sífilis). En el caso de los anticonceptivos hormonales, evitan el embarazo, pero no el contagio de enfermedades.
«Muchas usuarias optan por complementar, porque el preservativo por si sólo es menos efectivo que las pastillas», aclaró Gorgoroso. Para el equipo de salud, la consejería es muy importante. Por ejemplo, cómo usar correctamente un preservativo.
«Los adultos solemos pensar que sabemos, porque además no queda muy bien decir que no. Pero en realidad muchas veces lo ignoramos: abrimos el preservativo con los dientes, o lo colocamos mal o a destiempo», explicó.
Otros métodos que se utilizan son los denominados naturales. «Tienen menor efectividad, pero son elegidos por algunas personas, y hay que estar preparados para ellos», aseguró la ginecóloga. Muchas personas no se sienten a gusto usando métodos artificiales y necesitan información sobre cómo regular su fertilidad. «No es decirle que eso no sirve, si la persona acepta correr los riesgos de una anticoncepción natural, es su decisión», explicó.
«Son las personas quienes eligen una y otra vez, eso es autonomía», insistió la médica.
Sexualidad informada
«No es menor el hecho de que las mujeres también se acercan por consultas relacionadas a su sexualidad. En general no hay una buena provisión de servicios en cuanto a las dudas que podemos tener sobre la vida sexual en las distintas etapas de la vida de una mujer», relató la ginecóloga.
La profesional indicó que es importante que este servicio se difunda, para que más mujeres y hombres consulten sobre cómo disfrutar de la sexualidad.
La policlínica también trabaja sobre la violencia doméstica. «Es un tema muy complejo, que requiere un abordaje específico. Hay muchas barreras para el acceso a la atención de estas mujeres y el servicio pone a disposición una detección eficiente y oportuna de estas situaciones», afirmó la coordinadora.
En la policlínica ubicada en el Hospital de la Mujer del Pereira Rossell, se atiende a cuatro pacientes por hora, unas 160 consultas por semana. Gorgoroso reconoció que tienen demoras en la atención en el plazo de una semana, y que eso les preocupa, sobre todo en el caso de embarazos no deseados, situaciones en las que cuanto más rápido se encuentre una solución, mejores serán los resultados.
Salud integral
La policlínica cuenta con personal multisciplinario integrado por dos enfermeras, una obstetra partera, un psicólogo, cuatro ginecólogos y otros. Algunos son funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MSP), otros son recursos de la Facultad de Medicina. También participa la organización Iniciativas Sanitarias.
Allí se forman recursos humanos incluso del exterior, y se realiza investigación clínica. El servicio comenzó con un abordaje interdisciplinario en mayo de 2007, pero la policlínica funciona desde el año 2004.
Gorgoroso está convencida de que es necesario fortalecer el equipo de salud con asistentes sociales. «Nuestra responsabilidad como equipo es aportar a la salud integral, sobre todo si esa mujer además está en situación de vulnerabilidad», sostuvo.
La doctora relató que hay mujeres que no pueden negociar el uso del preservativo con su pareja, porque está en una situación de violencia familiar.
Por este punto también es importante la confidencialidad de la información, para que la usuaria se anime a conversar con el equipo de salud.
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