¡MIRA MAMA, AHI VA ARTIGAS!
Así, el querido Mario, tomaba el pulso a un país que cambiaba a grandes pasos. Montevideo, estaba en la época de las buenas series televisivas.
Desde Saeta, estrenaban al elegante «Bat Masterson» para que le quitara televidentes al pistolero «Maveric» que salía por Montecarlo.
Viejas seriales como «Mi amiga Flicka», la perra «Lassie» y «Daniel, el travieso», aparecían en aquellos mediodías de la TV pionera. La Radio Carve cumplía 33 años y, para festejarlo, colocaron un escenario callejero en la Diagonal Agraciada donde desfilaron importantes artistas de ese año 1961.
Se destacaron invitados de lujo como el cantor Charlo, el pianista Héctor Stamponi y desde Brasil la encantadora Elizette Cardozo.
Los artistas uruguayos estuvieron representados en esa fiesta de Carve por el amigazo Carlitos Roldán, el maestro Kurt Phalem con su coro y también grandes orquestas dirigidas por Ruben Darelli y Raúl Noda.
A otra radio llegaba una visita habitual de todos los años.
Era el romántico Héctor Mauré que desde la inmensa fonoplatea de El Espectador, conmovía a todos con sus tangos.
En esa misma emisora, la popular Casa Mickey auspiciaba un programa donde le daban a todos la oportunidad de ser, por un ratito, estrellas radiofónicas.
Los felices aficionados, bajo la dirección de Roberto Barry, interpretaban reideros libretos en compañía de actores profesionales como Iris Simone, Nubel Espino y Adolfo Hugo Mañán.
La gente mostraba sus condiciones artísticas y de paso ganaban lindos premios. Cada participante traía su hinchada de vecinos del barrio que desbordaban la fonoplatea de El Espectador. Montevideo estaba orgullosa en esa época de tener a una estrella como Marylín Devitta que aparecía en radios y TV para cantar tangos o actuar en piezas teatrales.
La hermosa Devitta era admirada por su manera de interpretar las letras tangueras haciendo de cada tema un derroche de pasión.
Y hablando de actores y estrellas del pueblo, ¡Cómo olvidar a la pareja de Elida Acosta y Floreal Cavalleri! Por esos días habían pasado a actuar en la Radio Sur, donde fueron muy bien recibidos.
Eran artistas consagrados de los radioteatros que todos los vecinos escuchaban en los barrios populares. Tenían un gran elenco con actores del nivel de Alicia Campos, José Ovidio Fernández y Anita Rodríguez Lasalle, entre otros.
En el fútbol, además del cada vez más escuchado Carlos Solé, aparecían figuras en el rubro comentaristas como el muy serio Osvaldo H. Lorenzo y el pintún Cacho Vázquez.
En el llamado Canal de la Avenida, Montecarlo, daban una versión por capítulos sobre la vida del Prócer José Artigas.
El papel protagónico estaba a cargo del talentoso Aníbal Pardeiro que se identificó tanto con su personaje que surgieron pintorescas anécdotas.
Una vez caminaba por la calle y un niño le dijo a los gritos a su madre: «¡Mirá Mamá, ahí va Artigas!» Montevideo estaba repleto de bailes populares donde el pueblo se divertía espontáneamente sin las falsas actitudes que denunciaba Benedetti en su libro.
No había «pitucos» en los bailes de El Platense donde hasta tuvieron el sano desparpajo de organizar fiestas de disfraces fuera de la época del Carnaval.
Montevideo estaba cambiando, los nuevos tiempos de la crisis y la represión llegarían de a poco, pero mientras tanto la cultura popular seguía dando signos de salud y vitalidad. Con más recuerdos y música los esperamos en la 30, Radio Nacional.
COORDINACION: ANGEL LUIS GRENE
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