Tiene la palabra
Reelección, candidaturas y algo más
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Dos años antes de las elecciones nacionales se alborotó el avispero electoral. La derecha, que no tiene de momento otra cosa que hacer y mucho menos proponer, con el invalorable e incondicional apoyo de la prensa (en todas sus variantes), ha puesto el tema en el centro de la escena con la intención de mantenerlo hasta el final, excluyendo de la agenda los temas que le importan al país.
Apostando a la poca memoria de la gente han reaparecido figuritas más que conocidas con discursos que ni ellos mismos se lo creen, prometiendo cosas que no fueron capaces de hacer nunca, teniendo la oportunidad de hacerlo por décadas, y como si fuera poco sin ningún atisbo de mostrar arrepentimiento o autocrítica.
De parabienes los politólogos, analistas, encuestadores, futurólogos, todólogos (te saludo «Corto» Buscaglia), que tienen una oportunidad anticipada de hacer la zafra, y adquirir notoriedad para lo cual ya tienen estudiadas palabras, gestos y rostros muy circunspectos capaces de hablar mucho y no decir nada.
Lamentablemente algunos compañeros o grupos frenteamplistas han entrado al corral de ramas armado por la derecha, y alegremente no dejan de opinar sobre el tema, con el agravante de manosear nombres ante la opinión pública, de valiosísimos compañeros, que en todos los casos merecen otro respeto.
En tal sentido, como frenteamplista de la primera hora, me voy a permitir algunas reflexiones que no tienen el valor más que el de una opinión personal, tan válida como cualquier otra, y ejerciendo el mismo derecho que los invocados más arriba.
En primer término me quiero referir al tema reelección.
Habría que ser políticamente muy tonto para no valorar la tarea cumplida por nuestro presidente reflejada en los índices de popularidad y aceptación que incesantemente han marcado los registros y que lo señalan como un indiscutible vencedor, en caso de comparecer como candidato.
Pero aquí tienen por lo menos dos aspectos que nadie que hable del tema seriamente puede soslayar.
Primero: El respeto por la decisión del compañero Tabaré de no plantear su reelección. Posición pública (explícita) asumida desde el año pasado, e implícita en su discurso ante la Asamblea General el 01/03/05.
El mantenimiento de la palabra empeñada, es un valor muy escaso en la clase política (lo vemos a diario). Tabaré lo tiene y hace bien en preservar semejante capital. Respetémoslo.
Segundo: El tortuoso laberinto legal a recorrer para obtener el marco constitucional requerido, lo que implicaría, entre otras cosas, la gritería histérica y desenfrenada de la derecha y el consecuente desgaste del FA, sacándolo sin remedio de la función de gobernar y aplicar lo que falta del programa hasta el final del período, así como elaborar el programa para el próximo período.
Asimismo, toda esta situación además de alentar un incipiente culto a la personalidad de Tabaré, que estoy seguro él rechaza, está cometiendo una gran injusticia con el desconocimiento de la labor de todos los ministros y sus equipos; los directores de entes y sus equipos; los directores de la administración pública y sus equipos, los parlamentarios y cientos de compañeros frenteamplistas, comprometidos hasta los tuétanos, con el proyecto y entregando todo lo que tienen y un poquito más en el lugar que le ha sido asignado, superando inexperiencias, hostilidad de gente enquistada por blancos y colorados desde toda la vida, además de encontrar tierra arrasada como denominador común.
El proyecto frenteamplista será colectivo o no será, el que no tenga claro esto, deberá analizarlo detenidamente para seguir adelante.
Sin ánimo de ser grosero, apelo a un dicho popular irrebatible: «Los cementerios están llenos de imprescindibles».
Por lo dicho y en otro orden, la elección del candidato del FA no deberá nunca estar atada a ninguna imagen, sino al programa y a la unidad que lo sustente, marcando tajantemente la división con el modelo de la derecha. Ella sí se juega a imágenes vacías de contenido para disimular el contrabando de sus fines en favor de su clase.
Para poner solo un ejemplo conocido por todos, de aquí cerquita, recordemos lo que fue la elaboración en tiempo récord de la imagen de Collor de Melo en Brasil, para impedir el triunfo de Lula, objetivo que la derecha cumplió con un catastrófico resultado para nuestros hermanos brasileños.
¿Qué pasaría si aparece en nuestro país, una persona fotogénica, retórica y canchera, y aprovechando la confusión ideológica, la gente lo compra y la sociedad retrocede un montón de años?
El candidato del FA será elegido por consenso o en elecciones primarias (no deberíamos hacer una cuestión de principios en ellos), lo que sí debemos asegurar es una metodología independiente de los caminos que nos quiere hacer transitar la derecha (nuestra enemiga), y asegurar con el máximo de participación del pueblo, los contenidos, que una vez que el mismo los haga suyos, nos llevará indefectiblemente a la victoria. Saluda a Ud.
RUBEN GARGIULLO – C.I. 718.581-5
¿Energía nuclear?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los costos medioambientales y sociales de la energía nuclear han provocado que la industria nuclear se encuentre en una situación de pronunciado declive en todo el mundo.
Es uno de los errores tecnológicos, medioambientales, económicos y sociales más graves de nuestro tiempo.
Pero en Uruguay nadie dice nada… he hablado con algunas personas con el propósito de reunir voluntades y oponerse a tales emprendimientos. ¿Tres centrales nucleares en Uruguay?; llegado el momento será necesario hasta un plebiscito.
Almacenamiento de residuos radiactivos, ¿dónde van a enterrarlos? Riesgo de accidentes, ¿la multa es suficiente?
Recalentamiento de los ríos, ¿más polución ?
Aumento de las enfermedades provocadas por la radiactividad
En España (Extremadura) van a eliminarla, teniendo en cuenta que la energía eólica podría generar más que la nuclear, y fue el país europeo que más energía eólica instaló en 2007.
Túnez se pasará del petróleo a la energía solar, buscando independizarse con energía eólica.
Es una cuestión de necesidad energética, ¿o se quiere «exportar energía»?
1) El mercado determina el precio de la energía y no el tipo de generación de energía.
2) Seguimos siendo los mismos 3 millones de hace 30 o más años atrás.
3) No somos una nación «plenamente consumista» o el progresismo es convertirnos en tales. ¿Alguien conoce desventajas de la energía eólica?
Atte. – ESTEBAN MENDOZA
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