"EL PLUS ULTRA EN MONTEVIDEO"
Era el año 1926 y todos admiraban a sus valientes tripulantes. Habían realizado la hazaña de volar por primera vez sobre el Atlántico Sur uniendo a Europa con América del Sur. Partieron desde España, de la ciudad marítima de Palos de Moguer y esa travesía tuvo mucho de homenaje a Cristóbal Colón. Los audaces tripulantes fueron el comandante Franco, el capitán Ruiz, el teniente Durán y el mecánico aeronáutico, señor Rada. Su vuelo transcontinental fue catalogado como la hazaña más grande de la aviación mundial. Luego de atravesar situaciones de gran riesgo, llegaron a nuestra ciudad. Una Montevideo con mucho fervor popular recibió a esos pilotos como antes los habían recibido en Recife y Río de Janeiro, otras escalas de ese vuelo. La hazaña tenía como última etapa la ciudad de Buenos Aires, a la que se dirigieron luego de su pasaje por nuestra capital. Montevideo se colmó de historias y leyendas relativas a ese legendario hidroavión español. La Ciudad Vieja hizo sonar las campanas de todas sus iglesias cuando las radios informaron que los valientes aviadores habían «aterrizado» en las aguas del Puerto. Los vecinos corrían a la orilla y en la calle Marsellesa, frente al Puerto, la gente subía a los techos de sus casas para ver al prodigioso artefacto volador. Su tripulación recibió, en su corta escala, muchos homenajes y reconocimientos. El más importante fue en los salones del Club Español, de 18 y Ejido, donde la colectividad ibérica realizó una cena con muchos invitados. Y para que esos audaces aviadores conocieran nuestras raíces, nada mejor que hacerlos escuchar a un cantante bien de «tierra adentro», como le decían a los payadores. EL elegido fue Juan Pedro López, «EL Cantor de la Tradición y la Raza», llamado así en ambas márgenes del Plata donde era muy famoso. Ese payador López emocionó a la tripulación dirigida por el comandante Franco, ya que en sus improvisadas coplas no sólo habló del Plus Ultra, sino también de la fraternidad entre España y Uruguay. Se comentó que al año siguiente, en 1927, el payador recibió desde España una valiosa guitarra de parte de la tripulación que lo recordaba con cariño. Junto a la viola, fabricada en Sevilla, llegó una carta del comandante Franco que le decía que esa guitarra era para que le cantara a la gloria de la raza y del trabajo y a la libertad contra la tiranía. Ese heroico aviador fue hermano de quien luego sería el dictador Francisco Franco, aunque la personalidad política del piloto fue compleja de entender.
Luego de la hazaña, se identificó como republicano de izquierda y tuvo problemas enormes con los monárquicos. En el gobierno popular del republicano Azaña fue nombrado ministro de Aeronáutica, pero perdió ese cargo por disputas internas. Se sintió traicionado y de inmediato pasó a luchar con las tropas de su hermano Francisco Franco para hacer caer a la República. Desde el Uruguay, los que admiraban a ese personaje jamás entendieron esas contradictorias actitudes. En cambio, el mecánico del vuelo, el señor Rada, se convirtió en un héroe de la clase obrera que se identificó con sus humildes orígenes y su férrea ideología de izquierda. Cuentan que al llegar a Buenos Aires, ese humilde mecánico fue llevado en andas por una multitud que coreaba consignas libertarias. La hazaña del Plus Ultra caló tan hondo en el Río de la Plata que hasta Carlos Gardel les dedicó un tango. Fue grabado en 1928 y se tituló «La Gloria del Aguila», y en su poética letra describía la leyenda de ese hidroavión. Cantaba Carlitos Gardel que el Plus Ultra, símbolo de la Madre Patria Española, era una «gloriosa águila, una madre que vino a visitar a sus hijos que viven en otro lugar». Así el arte popular de dos ídolos como Gardel y el payador López homenajeó con sublime talento a los héroes del Plus Ultra.
COORDINACION: ANGEL LUIS GRENE
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