TIENE LA PALABRA
Injusto fallo contra el Club Goes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Estoy preocupado. Pensé que con el progresismo en el poder se había desterrado el castigo y el sufrimiento exagerado como forma de aprendizaje y la irracionalidad de los actos que como República todos los organismos deben rechazar. Pero no. Sigue vigente eso de «la letra con sangre entra». Resulta que luego de golpearse el pecho por el rol que cumplen las asociaciones de segundo grado, como lo son los clubes barriales, asociaciones de fomento, y otras de la especie, sancionamos al más débil por acciones de los más poderosos.
Ese es el mensaje. El incidente en el partido Goes-Aguada lo único que hizo fue dejar al descubierto una vez más la ineficiencia policial en la prevención de la violencia y el delito y su efectividad a la hora de la represión, el uso de las cachiporras y escudos.
No minimizo los hechos, sólo evidencio de qué manera la Sociedad los digiere y resuelve.
Los adalides de la paz dejan afuera de esa red de contención social que el Estado no es capaz de arbitrar, a niños y jóvenes que acuden a un club como única forma de inserción y sentido de pertenencia. Ahí donde el Estado por desinterés, ineficacia, negligencia, ineficacia, desidia, etc. no llega, está el club de barrio haciendo peripecias financieras y económicas para seguir respirando con oxígeno embargado y cobijando a generaciones sin futuro previsible.
No recuerdo una sanción tan desproporcionada, genuflexa y obsecuente como la impartida al club Goes. Muchos muertos a raíz de incidentes en deportes profesionales se «solucionaron» con quita de puntos, ni siquiera fueron dignas de descensos automáticos.
Jamás vi que un club de fútbol haya sido desafiliado. Tal es el dos más dos de la lógica uruguaya. Tanto tenés tanto valés. Seguimos escondiendo la mugre debajo de la alfombra. Escondemos la mendicidad y el trabajo informal. Lo castigamos. Lo recluimos afuera del ejido urbano. Ya que por una especie de realismo mágico, lo que no se ve, no existe, o reformulado en dicho popular: Si no lo veo no lo creo.
Escondemos la basura en coquetísimas volquetas, ya que con ellas se irán los que hurgan en procura del único alimento diario.
Ahora resulta que la violencia se soluciona sin reuniones deportivas; ¿cómo sigue la cosa?
¿Muerto el perro se acabó la rabia? A cuanto estamos de prohibir la reunión de más de dos personas? A cuanto del toque de queda? ¿Que exagero?
Piénsenlo, no sea cosa que continuando con el abuso de refranes, algún día no muy lejano lloremos sobre la leche derramada.
KM C.I. 1.562.041-5
El poder del dinero
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El dinero no hace la felicidad. Dicen. Pero es necesario. Y ayuda a vivir. Ahora bien; nunca todos están conformes. Tengo varios conocidos y amigos; adinerados unos, menos, los demás. Curiosamente, ambos grupos están enojadísimos con la «señora vida» por lo injusta que, según ellos, es. Quien tiene dinero viaja, compra, trabaja, se da gustos, lujos, tiene fama… pero no muy buena salud. Es que se olvidó que esa, la salud, no se compra con dinero. Estar sano, es un regalo de Dios. Y este no se fija en el «vil metal» a la hora de repartirla. Otro conocido con «salud de hierro», (ni un resfriado se pesca), anda amargado, enojado y triste porque le «falta dinero». No consigue trabajo, las cuentas lo tienen «a mal traer», no puede adquirir lo más mínimo. Según sus propias palabras, «está quebrado». Se tambalea entre el «no tengo nada y el casi nada». Como ven, ambos disgustados. Es que la gente sigue y seguirá pensando que el dinero lo puede todo. Se olvidan, claro está, que en la vida hay cosas y situaciones que nos igualan. Posea uno o no eso llamado dinero. Muchos saben de situaciones como estas y las aceptan. Otros deberán abocarse a la nada fácil tarea de aceptación. Es la archiconocida y famosa «ley de vido». O «ley de igualación». Esta que corre pareja para todos. Con ser «personas, seres humanos, únicos e irreproducibles», más que suficiente para la igualación. De nada sirve envidiar a quien mucho tiene, (me refiero a dinero). Tampoco, envidiar a quien sin tener plata, tiene otras cosas, como la por todos anhelada, salud. No olvidemos que todos transitamos por los mismos senderos. Caminos. Quien cree que el «poder» se compra está equivocado. De «cabo a rabo». El poder viene de otra forma. Otorgada, única y exclusivamente, por un «poder superior». Según lo entienda cada uno y cada cual. Demás está decir, que «triunfa quien lucha, no quien gime». Y muchas veces, las situaciones se revierten. El «poder» debe ser cada día, cada hora, un poco mejor persona. Tender una mano. También aferrarse cuando la mano nos es extendida. Así y solamente así nacerán «los poderes». Ya de dinero, trabajo, solidaridad, equidad, igualdad. No es con lágrimas que mejoramos situaciones. Es con tenacidad, fe, lucha, esperanza, abnegación, humildad, fraternidad, compañerismo. Y el afán de pensar que mañana, tal vez (muy seguramente), el mundo será un poco «otro» y un poco «mucho mejor».
¡Viva la vida! Siempre. Cordiales Saludos.
CARMI RAUCH
Los técnicos de Wanderers y Peñarol fumaron y nadie les dijo nada
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Como fumadora que soy respeto las leyes impuestas por el gobierno: Prohibido fumar en espacios públicos, etc., una ley o decreto bien conocida por todos y tema ya gastado.
Me pregunto: soy boba, tarada o los demás demasiado listos, en el partido de fútbol trasmitido ayer domingo 24 de agosto de 2008 por Tenfield entre Wanderers y Peñarol los dos técnicos fumaron a su antojo, los comentaristas Scelza y Romano no hicieron alusión ninguna, cosa rara ya que siempre comentan algo, o ¿se hicieron los bobos?
Vale destacar que también se encontraba la señora ministra del Interior (la cámara la enfocó varias veces, con su bufanda del equipo de Wanderers), si quieren lo pueden comprobar pidiendo el video, pero como en el Uruguay todo es arreglo, y si importa quién sos, son capaces de cortar las imágenes así no hay pruebas de nada. Conclusión: ahora voy a fumar donde y cuando se me antoje ya que por lo que veo las multas y todos esos bla bla son mentiras o como dije anteriormente yo no soy nadie y estos señores son caritas conocidas (serán intocables), y si alguien me dice algo tendré que recordar que la ley tiene que ser para todos igual y sin favoritismos, así no se cambia más, seguimos igual.
Me gustaría que alguien me respondiera si realmente existen las multas y si alguna vez pusieron alguna, cosa que dudo.
Saluda a Ud. atentamente
ANABEL
P.D.: ¡Supuestamente los directores técnicos deportivos y jugadores deberían dar el ejemplo a la juventud!
Compartí tu opinión con toda la comunidad