TIENE LA PALABRA

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Jueves 28 de agosto de 2008 | 2:24
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Carta abierta de un frenteamplista abrazado al  dolor de la  familia Gelman

Señor Director de  LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens:

(“Plazo. Uruguay tiene dos meses para habilitar derecho a la verdad de Juan y Macarena Gelman. La CIDH se pronunció a favor de Gelman en su denuncia contra el Estado uruguayo”)

Quedamos pues citados para las horas solemnes si es que llegan.

Don José Batlle y Ordóñez, hace casi un siglo, festejando frente a sus simpatizantes haber sido erigido, por segunda vez, primer mandatario, y, ante los gritos de acompañarlo en las horas de prueba que tendría por delante, les pidió acompañamiento y los convocó con dicha frase.

Por detrás, un siglo que, a fuerza de luchas fratricidas convirtió estos hermosos solares en la tierra purpúrea de la literatura; por delante, el Estado Moderno, de Bienestar, el Uruguay de legislación de avanzada en el mundo.

Divorcio desde 1907, a pedido de la mujer desde el 13, la separación de la Iglesia del Estado, Enseñanza vareliana laica, la estatización (considerada socializante) de las áreas de servicio, reducción de horas de trabajo, descansos pagos y obligatorios, en fin… la consolidación de un modelo que se asentaba en la idea de propender al bien común.

De ese 1911, habría que remontarse casi medio siglo antes, para cambiar de divisa, del “sobretodo” colorado al presidente nacionalista Bernardo Berro, quien debió sortear una intensa porfía con la Iglesia (que no quería darle sepultura en el cementerio central a un alemán por ser protestante masón), lo que da como resultado la secularización de los cementerios y lo llevó luego a un duro enfrentamiento con el vicario Jacinto Vera.

He aquí, dos momentos; uno gigante, tanto como el orgullo que nos legaron nuestros mayores, de esa tierra de puertas abiertas, sin presos políticos, de asilo de perseguidos, el otro, paradigmático, de este pueblo de rebeldes, que no arrean los principios por conveniencia, la primera enseñanza escolar de nuestro padre, el tantas veces traicionado prometiendo seguirla, aunque más no fuera, con perros cimarrones.

Los unos y los otros, peleando por el país del futuro, donde imperara la Ley, por la Justicia de esos actos, por poner a este, nuestro joven país, detrás de un imperativo ético que encaminara nuestros actos.

Ahora es necesario, que, a nuestro sueño de construcción colectiva como es la fuerza de gobierno, por la cual bregaron muchos de los compañeros que fueron víctimas del terrorismo de Estado, tenga que ser reprendida en los mismos organismos, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a los que recurrimos en las horas aciagas.

Es necesario que nuestro país sea observado en el mundo (Ginebra, Human Right Watch) por sostener esta ley, inentendible en el mundo por otra cosa que no sea como un cobertor de impunidad.

Todas nuestras tradiciones gloriosas de legislación de avanzada se encogen y gimen frente a esta supresión de justicia, a esta falta de arresto político para quitarnos de encima esta mácula que tanto mal nos hace.

Nuestra Historia, la que sufrió con el prócer, con su pueblo en el Éxodo, la muchas veces invadida y otras traicionada, la que le duele Salsipuedes, la que se eriza por el martirologio de la “Heroica” Paysandú, la que le duele la canallada de la Triple Alianza que devastó al Paraguay, la de la larga lista de mártires del siglo que pasó… es la misma que va a gritar ahora que llegó la hora de la justicia.

Nuestras horas solemnes han llegado… para llegar a la Verdad, para castigar la crueldad, para que sea cierto y definitivo el nunca más.

Será un alivio, no podemos condenar a nuestros hijos, nietos, a volver como en España, 70 años después, a desandar el dolor una y otra vez hasta promulgar ahora la “Recuperación de la Memoria Histórica”.

Ya pasó en Chile, el sanguinario pactó una salida, más condicionada que la nuestra, con una senaduría vitalicia y fueron las mismas instituciones quienes le quitaron el privilegio.

Decirles como nuestro don José (frente al Armisticio firmado por Buenos Aires en una nueva canallada, que lo vuelca al Éxodo) que esta Ley de Caducidad es como aquél pacto: “Inconciliables con las fatigas del Pueblo Oriental”.

A la familia Gelman y al resto de las personas sensibles que rodean esta noble causa instarlos a pregonar la Justicia, que impere por todo lo alto, nuestros dolores compartidos se alivianan en el recuerdo de ese par de generaciones que todo lo dieron sin pedir nada a cambio. Por la ternura, por el desprendimiento, por la entrega, por la sensibilidad de quien es capaz de arriesgarlo todo en busca de un mundo mejor.

Hagamósles honor.

ARIEL SERRA SILVERA 

 

De elogios sinceros  y de los otros

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Cientos de elogios habrá recibido en el correr de los tiempos, algunos muy sinceros y otros no tanto, entre los muy sinceros puedo asegurarle que por el momento, y como siempre, hasta ahora está el mío, y mejor dicho los míos. No es de mayor importancia la de tocar tambores en son de alegría en nombre de la justicia que por el Editorial de su periódico del día sábado, se le haga un extenso y merecido elogio a los que ya está acostumbrado; lo importante es que haya venido por boca de quien usted medio complacencia en ponerlo en una carta de las tantas mías a Ruben Sánchez, aunque no quiera decir que por ello, ahora que ya está suelto aunque siempre suelto estuvo, pero escuchaba mis consejos, no del todo en sus pensamientos sino en su expresividad. Me satisface que hoy día jueves a las 20 horas se haya extendido en halagos para usted, que bien merece, en Radio Fénix. Como el doctor Julio Gorga de quien soy todavía más amigo, el día 25 o 26 si Dios quiere, u otro día de esa semana, estará conmigo en mi humilde mesa y en mi domicilio comiendo un sencillo pero agradable almuerzo, cosa que hará primero y antes que ningún otro. Confío que alguien le haya comunicado las expresiones de cariño que Ruben Sánchez lanzó al éter elogiando y repitiendo su persona y su excelso diario. En el correr de la semana, Dios mediante, estaremos los tres a la misma hora en Radio Fénix, pero no quiere decir que los tres hayamos de pensar y decirlo mismo; si yo estoy en condiciones de hacerlo, en contra de la voluntad de mi señora, sin que por el momento lo sepa mi mejor amigo el doctor Gorga, amigo personal de todos los frenteamplistas que hoy gobiernan, a quien hasta una plaza en su hombre le pusieron, algo así como Plaza Franzini, sin entrar en detalles. Me siento satisfecho por haber puesto apenas un granito de arena y en cierta forma haber podido agradecer una milésima de lo tanto que usted hizo por mí, y hoy día a quien supongo un puntal para usted, el Sr. Carlos Santiago “Charly”. Todavía no saben que Reparación, a quienes tanto elogié me dieron, sino me sacaron. Me dieron 3.000 y me sacaron 3.500 por lo que solo me dan 3.000, justo lo que pago de alquiler.

La participación, si lo hago, será muy distinta, será con el doctor Gorga, hermano, alguno más, y yo con él desde Montevideo, y Ruben Sánchez desde Nueva York.

NORBERTO LOPEZ CORA

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