LA MUSICA DE LOS 60
Cuando en la fonoplatea de la vieja Radio Sarandí, el vermut Oyama auspiciaba el programa «La Estrella Radial», donde los cantantes aficionados imitaban a los ídolos del momento. La locura era «El Club del Clan» que salía en el Canal 13 argentino y acá lo repetía Montecarlo. Montevideo tarareaba las canciones de Violeta Rivas, Rocky Pontoni, Lalo Fransen, Nicky Jones, Palito, Jolly Land y Perico Gómez. El movedizo Johny Tedesco traía la influencia del gran Elvis Presley al Río de la Plata y movía las caderas de lo lindo. En el tango, la juventud marcaba el ritmo en las voces de Raúl Cobián, llamado «Tanguito», y el «Polo» Raúl Lavié. El chileno Antonio Prieto cantaba en la TV uruguaya «Cuando calienta el sol» y «La novia», mientras en la tanda, el Gordo Del Valle comía tremendos pedazos de postre. El italiano Pino Valenti y Rita Pavone también llegaban a la juventud de esa época del 60. Se presentaron en programas que tenían como conductores a Lila González, Américo Torres y la bella Shirley Rivas. Los Cinco Latinos con Estela Raval fascinaban al público con su éxito «Como antes». A toda esa movida musical, la radiotelefonía le responde con excelentes programas en vivo desde las fonoplateas. Eran de mucho humor y así surgen los nombres de Roberto Barry con su «Comisario de Cerro Mocho» y «La Pensión 64″ con los jóvenes Jorge Cazet y Antonio Ceti. Cuando Juan Carlos Mareco se casó con la cantante Mariquita Gallegos pareció que esas dos tendencias de humor y música se habían reconciliado en esa pareja que fue famosísima. Canal 12, que tenía el programa líder de humor llamado «Telecataplum», presentó una versión uruguaya del Club del Clan que se llamó «El Smowing Club» con chicos talentosos como Teddy, Julio Cheda y la bella Charito. En la CX16, La Voz del Aire, Miguel Angel Manzi tenía «La revista Infantil», donde los más pequeños como la niña Katy Fulop demostraban que les gustaba mucho el canto y el baile. Llegaron desde Brasil los primeros discos de Sergio Mendes y las melodías de Astrud Gilberto junto al órgano de Walter Wanderley. Todo lo que pasaba en el Festival de San Remo tenía su consecuencia en la venta de discos en el Río de la Plata. El tema «Zíngara» cantado por Bobby Solo y Eva Zanichi estaba primero en el ranking rioplatense. Ese furor por lo italiano hacía que Montevideo fuera visitada por estrellas como la jovencita Gigliola Cinquetti. Acá no queríamos ser menos y en el verano se realizaron espectáculos como el «Festival de Costa a Costa» que seguía ese modelo impuesto por San Remo. También el «Festival de Parque del Plata» donde surgieron hits como «Qué suerte» en la voz de Violeta Rivas. A los vecinos que no les gustaba esa fiebre musical no les quedaba otra que encerrarse en las salas como el Censa, el Capitol de la Unión o el Maracaná de Malvín y disfrutar de Charlton Heston en películas como «Ben Hur» o «Los Diez Mandamientos». Las boites de esos años tenían grandes estrellas en su shows. En «Chez Carlos» de Punta Gorda, se presentaba la gran Maysa Matarazzo y la deliciosa Marly Vieira. En «Orfeo Negro» y en «Teluria» aparecieron talentos como Eduardo Mateo y los Fattoruso. Por Cuareim y Soriano, en la boite «Sayonara» actuaban Los Piccolinos y tangueros como el «Cacho» Ernesto Restano. En los populares bailes del Sud América alternaban luminarias uruguayas y argentinas. Eran habituales los muchachos de El Club del Clan junto a los ritmos tropicales de Raúl Noda y su Sonora, el exquisito Ruben Darelli con su orquesta y también el impactante Grupo Latino. También visitaba Montevideo el director de cine y cantor Leonardo Favio que junto a su esposa, la cantante Carola, se habían hecho famosos con su hit «Fuiste mía un verano». Llegaban los primeros discos de Los Beatles pero eso ya es otra historia. Con más recuerdos y música los esperamos en la 30, Radio Nacional.
COORDINACION:ANGEL LUIS GRENE
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