
Este curioso diseño japonés, inspirado en el sencillo contrachapado, resulta más interesante cuanto más irrealizable parece. En su interior se esconde una impresora, un proyector, una consola de juegos y un teclado numérico para marcar. Los laboratorios KDDI no han conseguido un dispositivo muy realista, pero espero que hayan patentado todas las ideas integradas, porque alguna de ellas sí que parece aprovechable.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21



