UN MAUSOLEO AUTOMATIZADO
Para visitar muertos
incinerados
El envejecimiento de la población japonesa representa un problema cuando llega el momento de enterrar a los seres queridos. Sencillamente, no hay suficiente espacio para todos y el que está disponible cueste entorno a los 14.000 euros, según Trends en Japón. Sólo a los japoneses se les podría ocurrir una solución con un toque tecnológico para resolver el problema. El sistema de parcelas familiares interactivas de Nichiryoku recupera los restos incinerados de una cripta que está bajo tierra y los muestra a los familiares en una zona privada, gracias a una llave de identificación de radiofrecuencia (RFID). Lo más curioso son los videos promocionales, en los cuales hasta los muertos reducidos a cenizas hablan.
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