25.000 kilómetros. Es la distancia que Vencedor recorrió en América del Sur

Llegó un caballo que hizo historia

«Vencedor» o «Gran Vencedor» adquirió su nombre después de cumplir con una impresionante y desafiante travesía por toda América del Sur.

La odisea fue iniciada por el jinete Samuel Candia de nacionalidad chilena, también conocido como «El Jinete peregrino», que se constituyó en el inseparable compañero del «criollo» de Cerro Largo. Candia comenzó su itinerario el 11 de agosto del año 2000, cuando en el lomo de «Vencedor» y de otro caballo criollo salió del predio de la Rural del Prado montevideano, con la firme intención de unir América del Sur y Europa. Tenía como meta el Vaticano.

El aventurero jinete recorrió más de 25.000 kilómetros y pasó por 10 países de América del Sur. Fue recibido y homenajeado, junto a sus caballos, por presidentes, diplomáticos y autoridades.

«Vencedor» atravesó el Chaco paraguayo, cosa que ningún otro caballo había logrado hasta el momento. Cruzó dos veces la Cordillera de los Andes, llegando a estar a más de 6.000 metros de altura sobre el nivel del mar en el altiplano boliviano y peruano.

El objetivo del chileno por llegar a la Santa Sede se vio frustrado al no lograr apoyo de las autoridades venezolanas para continuar el viaje, por lo que optó por regresar a Uruguay, donde permanecerá algunos meses para luego ­según dijo- volver a intentar la aventura y entregarle al Santo Padre las banderas de todos los países de América, en una señal de unión y hermandad.

«No tengo palabras para decir lo que significa ver a Vencedor pisando tierra uruguaya. Me he tomado el atrevimiento de declarar a Vencedor Rey de los caballos de América, basándome en la autoridad moral que me cabe por haber sido testigo de esta hazaña incomparable. Si bien es un título simbólico espero que los amigos uruguayos lo sepan reconocer», dijo el «Jinete peregrino».

Paralelamente Candia dejó en claro que la travesía la realizó sin ayuda económica. «Yo vi a Vencedor superar una serie de dificultades: cruzar el Chaco paraguayo con más de 40 grados durante varios días, y después pasar a Bolivia. Empezamos a subir desde Tarijas hacia Potosí y llegamos a los 6.000 metros de altura, donde los fríos son muy intensos. Allí no hay pasto y lo que se consigue es sólo maíz partido y alguna alfalfa de vez en cuando. Lo mismo fue en la Cordillera y en el desierto de arena del Pacífico peruano, allí donde los españoles perdieron muchos caballos en la época de la conquista porque los animales no aguantaban. Sin embargo Vencedor superó todos esos escollos», puntualizó el jinete.

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