Tiene la palabra
Denuncias en el Instituto deProfesores Artigas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Por la presente me gustaría narrar lo que acontece en el Instituto de Profesores Artigas, en el profesorado de Matemática, en cuanto considero una irregularidad «sui generis» conocida por todos los funcionarios del mencionado instituto. Como existen «miedos» desde el sector estudiantil por represalias de parte de los docentes de las materias específicas, no se hacen las respectivas denuncias a la dirección ni a las autoridades de Formación Docente, y cuando se procedió a hacerlas no fueron tomadas en cuenta, al menos por el anterior director Jaime Klazcko.
De acuerdo al penúltimo plan de estudios y Estatuto, el examen consiste en una prueba escrita y otra oral; la primera no se considera eliminatoria.
Por resolución de los docentes de las específicas, se considera que la parte escrita (práctica) es eliminatoria. Cualquier persona que haya asistido el primer día de clases se entera de esa resolución aunque no se le hace expresa a la dirección por parte de los docentes, pues configuraría una irregularidad sujeta a sanción en cuanto se está decidiendo sobre un derecho del estudiantado, potestad que no poseen.
Los días de examen se procedía a tomar la parte escrita y en el mismo día se confeccionaba una lista con el nombre de las personas que el tribunal consideraba que «tenían derecho» a transitar la instancia oral, en función de haber obtenido una nota aceptable.
Cuando alguien se anotaba sin el consentimiento del tribunal, se le reconocía el derecho a dar el oral pero se explicitaba la «posibilidad» cierta de perder el examen aunque fuera excepcional.
Tal puntaje se obtenía al realizar un ejercicio entero satisfactorio de dos propuestos en el caso de los reglamentados, y dos enteramente aceptables en el caso de quienes daban el examen en condición de libre.
En reiteradas instancias, la dirección «recordaba» a los docentes aunque negaba tener conocimiento de estos hechos, las condiciones reglamentarias en que se debían de tomar los exámenes de forma «innecesaria».
Como es de público conocimiento, a partir de 2008 comenzó a regir un nuevo plan de estudios, el cual plantea la posibilidad de exonerar totalmente las materias, promediando la nota 9 entre los dos parciales pero consecuentemente, como los docentes no están de acuerdo con este derecho legítimo, más allá de valederas razones que se puedan esgrimir, nuevamente tomaron la tesitura de eximir de la instancia escrita del examen a quienes logren promediar 8, no así de la oral.
Como es lógico de esperar, la Dirección no está enterada de esta «nueva» decisión, que sí fue bien explicitada el primer día de clases al estudiantado, ejerciendo abuso de poder.
Con el fin de que no se sigan vulnerando los derechos de los estudiantes, solicito a la nueva Dirección o a la autoridad que corresponda, ejerza su condición al final de cada período, en cuanto verificar que estos hechos no se sigan registrando. Es evidente que ningún docente de las específicas va a asignar una nota superior a 8 pues correría riesgo de que el estudiante quede eximido del examen aunque como contrapartida se evidenciaría la inexistencia de exoneraciones tanto a la actual como a las siguientes generaciones.
Desde ya, muchísimas gracias por permitir expresarme.
SILVANA CARRANZA>
Primeras lecturas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
La mecánica de la lectura la raíz psicológica, perceptiva, intelectual es por sí misma un misterio. Un misterio y un milagro a la vez, que requiere, como es natural, de un texto previo, el cual, también como es natural, posee su grafía propia, su fonética, su abecedario, su gramática, su sintaxis; convencionalismos estos que sirven para diferenciar una lengua de otra y para diferenciarnos nosotros, según el grado cultural de cada uno. En una palabra, para leer es menester haber escrito antes.
Se dirá con razón que esto se dio en forma simultánea, que no tiene la escritura posibilidad alguna de ser sin un lector que la traduzca en palabras, con lo cual puede asegurarse que el primer escritor fue asimismo el primer lector.
El mundo artificial de la lectura y de la escritura nos brinda de vez en cuando atisbos de estados felices, sin otro interlocutor ni compañía más que el papel, el libro y uno mismo.
Esta forma de felicidad introspectiva, silenciosa y solitaria, puede durar, si el libro gusta, el tiempo de su lectura y el de las evocaciones posteriores.
El encanto de la relectura consiste en revivir lo que ya conocíamos y encontrarnos posiblemente con la sorpresa de lo que no recordábamos, o en el nuevo jugo que puede aún darnos.
Los niños, aunque en rigor desconozcamos sus motivaciones, sienten el placer de oír un mismo cuento, repetido noche a noche y sin perder una sola palabra.
De los colegios y liceos deberían salir buenos lectores. Es preferible que el chico llegue a su casa repitiendo, en busca de una entonación más sonora, aquello de «Con diez cañones por banda / viento en popa a toda vela…», a que se aprenda de memoria una serie de pautas gramaticales difíciles de recordar.
Si el maestro que leyó en clase estos versos de Espronceda, sabía leer ahí está el quid lo más probable es que sus discípulos sean todos, en potencia, futuros lectores.
En un plano superior no puede interesarnos el amor a la lectura si no va unido al amor al idioma. Quizás hasta resulte imposible de imaginar ese divorcio: o existen ambos amores juntos son recíprocos o no existen. El idioma español una lengua como para hablar con Dios, dice que decía Carlos V es una realidad que está más allá de cualquier exégesis apologética, porque para hacerla tendríamos que recurrir a las palabras de su acervo, y eso, francamente, no tendría gracia. Hablar bien del idioma español, en español, no es de ninguna manera una petición de principio; hablar bien del español en español, es algo así como jugarle a la carta ganadora. Nada más fácil. Atentamente,
EDUARDO MARTINEZ ROVIRA
Si Vidalín es el candidato, el Frente pierde
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens:
La presente responde a la propuesta que ese periódico realiza en el día 15 de julio.
A uno le llama poderosamente la atención que un diario que siempre se ha tildado de ser pluralista y tan democrático, con la encuesta proyectada lo que hace es un mandado baratito para la izquierda, ya que ésta lo que quiere es que la elección del Partido Nacional se polarice y con esto se disminuyan las posibilidades de victoria.
Mire que Carmelo Vidalín está en el ruedo, sí señor, Carmelo Vidalín es precandidato en la elección interna de 2009 y la puerta de entrada para los miles de compatriotas que van a optar por el Partido Nacional el próximo año.
A qué se debe esta actitud, mire que las encuestas de hoy no tienen porqué ser las que se vean dentro de un año, y mire que para Vidalín esto recién empezó. Además, la gente de la calle lo dice, la interna la gana Cacho Vidalín.
No me parece correcto que a una colectividad política como el Partido Nacional, que elige sus candidatos de forma democrática y no entre cuatro paredes, se le intente extirpar a quién con mucho esfuerzo y respeto también es una verdadera opción. De más está decir que es la única opción fresca, renovadora y joven.
¿Por qué se intenta tapar el sol con un dedo?
Resulta sorprendente el hecho de que le tengan terror a Vidalín, ¡estamos en democracia señores! ¿Sabe la izquierda que si Vidalín gana la interna, se le da a la izquierda la partida de defunción, ya que éste al Encuentro le gana y por lejos? Sepa perdonar el ímpetu, pero con respeto y seriedad, corresponde hacer saber a ust
ed lo que uno como lector siente al ver una encuesta como la planteada.
ANDRÉS AÑASCO VIERA
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