
Pedir hora para un especialista en un servicio de salud, suele ser una odisea para el usuario. “Venga dentro de un mes a anotarse” es casi una premisa y no hay uruguayo que no la haya sufrido. La Junasa está elaborando un plan para que esa espera también figure en los registros de las instituciones.
La reciente auditoría que realizó la Junta Nacional de Salud (Junasa) sobre varios aspectos internos de los servicios de salud mostró que el promedio de los tiempos de espera está de acuerdo a la normativa. Pero no hay ningún registro del tiempo en que el paciente demoró para anotarse.
Es común que cuando un usuario va a un servicio a inscribirse para un especialista, le digan que no hay más números y que vaya al mes siguiente a pedir hora de nuevo. Recién a partir de ahí comienza el registro oficial para el control de los plazos de espera que la institución debe cumplir.
“Estamos trabajando en ello porque no es posible que no haya ningún registro al respecto”, indicó a LA REPUBLICA el presidente de la Junasa, Jorge Basso.
Incluso dentro de la normativa se han detectado demoras graves en el 10% de las instituciones, relacionadas sobre todo a algunas especialidades y algunos servicios de salud.
“En general tienen que ver con especialidades médicas y están relacionadas, por ejemplo, a la alergística y a la neurología”, explicó el jerarca.
Sobre este aspecto los controles más estrictos giran en torno a las policlínicas, y particularmente a los especialistas, así como la cirugía de coordinación.
Basso indicó que esta semana se publicarían los resultados de las auditorías, institución por institución, sobre todo en relación a los tiempos de espera y los valores en las órdenes y tickets.
El MSP espera brindar una información correcta para que el usuario, a la hora de afiliarse, opte con conocimiento y no sólo sobre la base de la publicidad de las mutualistas que inundan la televisión.
En este marco, la Junasa está inspeccionando directamente en las salas de espera de las instituciones de salud, para ver cómo esta funcionando el sistema de cada mutualista.
“El otro día, uno de los directores técnicos me comentó que a la una de la mañana había inspectores en su sala de espera”, relató Basso.
Además de los tiempos de espera, las autoridades están evaluando los planes de contingencia de las instituciones frente a eventuales emergencias, “ya sea por un mayor número de usuarios o por casos como el año pasado, cuando tuvimos un pico de afecciones respiratorias”, indicó Basso.
“Es preciso constatar quién es el responsable de la guardia, qué sucede cuando ésta se llena, qué alternativas tiene la institución ante un desborde, entre otras cosas”, explicó el jerarca.
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