En 2008 se graduaron en Cuba 59 uruguayos
Actualmente estudian en Cuba, en forma totalmente gratuita, más de 400 jóvenes uruguayos provenientes de los 19 departamentos y de 60 localidades del interior del país.
Entre 2005 y 2008 se graduaron 221 jóvenes uruguayos en Cuba: 186 en Medicina (84%), 30 en Deportes, 2 en carreras humanísticas en la Universidad de La Habana y 3 en diversas ramas de la ingeniería en la Cujae.
En la promoción 2008, culminada en este mes de agosto, se graduaron 59 uruguayas y uruguayos: 45 en Medicina, 10 en Deporte, 1 en la Universidad de La Habana y 3 en la Cujae, como ingenieros en Hidráulica, Industria y Metalurgia; 35 varones y 24 mujeres.
Los graduados de este año provienen de 16 departamentos: 8 de Salto, 7 de Rivera, 6 de Florida, 6 de Montevideo, 6 de Paysandú, 4 de Colonia, 4 de Treinta y Tres, 3 de Artigas, 2 de Canelones, 2 de Cerro Largo, 2 de Río Negro, 2 de Rocha, , 2 de Soriano, 2 de Tacuarembó, 1 de Durazno y 1 de Lavalleja. La mayoría de los graduados son de ciudades y pueblos del interior de los departamentos.
Las uruguayas y uruguayos obtuvieron en general buenas calificaciones, varios de ellos integraron el cuadro de honor de las graduaciones, pero hay al menos tres casos que merecen un destaque especial: Pedro Morales, de Young, Río Negro, fue distinguido como el alumno extranjero más integral de esta promoción en la Facultad de Ciencias Médicas de la provincia de Matanzas; igual distinción recibieron Rafael Barnales, de Canelones, Las Piedras, en la promoción de Deportes en La Habana e Israel Gimer, de Canelón Chico, Canelones, en la Cujae. Los tres hablaron en los respectivos actos de graduación representando a los cientos de estudiantes extranjeros de sus centros de estudio.
La inmensa mayoría de las uruguayas y uruguayos que estudian en Cuba provienen de hogares muy humildes y realizaron un esfuerzo muy grande para poder viajar. Muchos de ellos han pasado más de cinco años sin poder regresar a Uruguay y sin que sus familiares pudieran viajar a verlos. En algunos casos, los familiares pudieron hacerse presentes en la graduación, las escenas de emoción y alegría fueron la tónica.
Cuba pone sin costo alguno para los estudiantes las clases, la bibliografía, el alojamiento y la alimentación. En el caso de medicina, además de la solvencia reconocida internacionalmente de la formación en salud cubana, los títulos son avalados por la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud.
El presidente de la República, Tabaré Vázquez, visitó en junio la ELAM y agradeció especialmente la solidaridad de Cuba en la formación de médicos. En el mismo sentido, el intendente municipal de Treinta y Tres, Gerardo Amaral, envió a la Facultad de Ciencias Médicas de la provincia de Matanzas, una plaqueta, agradeciendo la solidaridad y la atención brindadas allí a los estudiantes olimareños.
Solidaridad: palabra clave
La solidaridad de Cuba con los países del Tercer Mundo y en particular con América Latina tiene en la formación de profesionales uno de los capítulos más importantes.
Miles de jóvenes de Latinoamérica, Africa y Asia se forman gratuitamente en la isla.
Dos proyectos de formación de profesionales tienen especial impacto, la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM) y el Centro Internacional de Deporte.
En la primera se forman médicos con la intención de elevar la atención de salud en nuestro continente y en la segunda, profesores y entrenadores deportivos.
En ambos rubros, la salud y el deporte, Cuba muestra los mejores índices del Tercer Mundo, comparables con los países desarrollados.
En el caso de Uruguay, la solidaridad de Cuba no se agota en la formación gratuita de estudiantes de escasos recursos. Mediante la «Operación Milagro» se operaron en Cuba, en forma totalmente gratuita, 1.997 uruguayas y uruguayos, todos de los sectores más humildes de nuestro país. Además, Cuba donó el equipamiento completo del Hospital de Ojos, inaugurado en el Saint Bois y en el cual, gracias a la colaboración de médicos cubanos y al trabajo del MSP, se operaron ya más de 2.000 pacientes.
En colaboración con Cuba y a través del trabajo del Mides y el MEC se implementó en Uruguay el método de alfabetización caribeño «Yo sí puedo», que permitió que más de 3.000 uruguayas y uruguayos, de todo el país y de condición muy humilde aprendieran a leer y escribir. Ahora se implementará la etapa «Yo sí puedo seguir».
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