"Las notas que presento siempre tienen una parte de mi persona"
Conversar en la calle, con el ruido de fondo de los autos y el ir y venir de las personas, marcó las características de la entrevista: desestructurada y directa.
Antes de empezar, Herrera pidió una sala especial dentro de Radio Futura, para que le pudieran sacar las fotos que ilustran la nota.
La presentación comenzó de esta forma: «Soy conocido por ser el conductor de un programa de rock nacional que sale por Radio Futura de lunes a viernes, que se llama «Circo Máximo», y por ser el conductor de «Cámara Testigo», un programa de televisión que sale por Canal 12. Me gustan las milanesas a la napolitana, con papas fritas (risas)».
Tenés una banda, «Caballo loco», y siempre estuviste muy relacionado con el mundo del rock.
Desde los 17 años nunca dejé de tocar y de componer, quitando un «impás» de un tiempo. Siempre me gustó estar vinculado a la música, no solamente haciéndola sino también apoyando a quienes la hacen, ese es el propósito de nuestro programa de radio. Es exclusivo de rock nacional; ya tiene seis años al aire. Pasamos por diferentes radios, nosotros jodemos siempre con que «Circo Máximo» levanta la carpa y se muda, pero por suerte hace cuatro que estamos en Radio Futura, así que estamos bastante afianzados.
¿Qué es lo que haces en la banda?
Estoy encargado de cantar y toco la guitarra en mi casa para componer, pero no en vivo porque no me puedo concentrar en dos cosas al mismo tiempo.
Esta formación es del año 2005. Ya tenemos grabado nuestro primer disco. Estamos en la etapa por la que pasan todas las bandas cuando graban su primer disco, sobre todo de forma independiente, que es la de esperar el interés de algún sello discográfico. Si no tenemos las respuestas esperadas ya contamos con un plan B para apurar el trámite.
¿Esa instancia de espera te resulta más fácil siendo parte de los medios?
No, nosotros no lo anteponemos. De hecho alguno ha cometido el error de decir: «La banda de Kairo Herrera», pero no, es la banda en la que yo trabajo: es de los cuatro que la integramos.
Presentador testigo
¿Te sentís identificado con el estilo de televisión que haces?
Sí, en cada presentación de nota hay una parte de mí. Cuando yo pensaba hacer un programa de televisión pensaba en un programa de rock. Cuando me ofrecen hacer este programa, dije: «Esto puede tener que ver conmigo». Es cuando uno se desdobla; yo siempre digo que hay tantos Kairo como sean necesarios.
¿Cuáles son los límites de ese desdoblamiento?
Yo no podría patear nunca una pelota de fútbol.
¿No te gusta?
No es que no me guste, pero al nunca haber jugado al fútbol nunca me generó interés.
En tu programa no se muestra tanto la realidad del rock, se tienen en cuenta otros estilos musicales.
Se les ha hecho seguimiento a temas que para la producción han trascendido. Nosotros no hemos tenido la oportunidad de seguir, como hubiésemos querido, a una banda de rock. Es un programa popular dirigido a todo el que lo quiera ver, entonces vas a encontrar de todo; la historia tiene que llamar la atención. El programa busca mostrar lo que pasa en la sociedad.
Historias de entereza
Varios han sido los protagonistas de «Cámara testigo»: historias de personas conocidas o «famosas» y casos de gente común que por una u otra razón se destacan.
Katheryn, una mujer ciega que cantaba en los ómnibus y ahora tiene un programa de radio, es una de las personas que Kairo más recuerda.
¿Qué fue lo que más te impactó de esa historia?
Ahí te encontrás con un ejemplo de entereza que hoy en día hace cada vez más falta en la gente. Personas que están en un determinado ámbito social y se quedan estancados, no se mueven. Más allá de que el laburo no crece en los árboles hay gente que no quiere trabajar. Con Katheryn te encontrás con una persona que no ve, que viene de un nivel social bajo, y encara la vida de una forma que te toca.
También recuerdo la historia del abuelo inventor que tiene en su casa una especie de parque de diversiones hecho por él. Los nietos de ese hombre deben disfrutar como locos cuando van a la casa del abuelo.
¿Cómo es tu vida familiar?
Tengo una hija de ocho años que vive en Estados Unidos con su madre y un hijo de un año, de una segunda relación, que vive conmigo.
¿Cómo haces para repartir tu tiempo entre el trabajo y la familia?
Trato de disfrutar los momentos con mi hijo lo más intensamente que pueda, sin ahogar al niño. Trato de educarlo en un concepto de independencia y de cariño. Cada vez que estoy en casa lo disfruto tanto que tenés ganas de volver. Puedo laburar y prestarle atención a mi familia como yo quiero.
¿Alguna vez tuviste el problema de no conseguir trabajo?
En un momento estuve proponiendo y buscando. Golpeé muchas puertas, que es lo que uno tiene que hacer cuando se queda sin laburo; a veces demora más o menos, pero el que busca encuentra.
¿Pensaste en dedicarte a otra actividad?
Hay cosas que uno hace porque le gustan. La ventaja que yo tuve fue que no había ningún tipo de ego implícito; no era el hecho de salir en la tele: lo que yo quería era trabajar. Es un trabajo como cualquier otro.
Pero tiene sus particularidades, la exposición debe implicar otras cosas.
Sí, pero yo lo manejo muy tranquilo. Si vos de un día para el otro te hacés archiconocido y te empezás a esconder, la gente te va a buscar.
Rivalidades y frivolidades
¿Qué opinás de la rivalidad entre géneros musicales, por ejemplo entre la cumbia y el rock?
Para mí es una tontería porque cada uno tiene derecho a disfrutar de lo que le gusta. Uno no tiene porqué menoscabar el gusto de otro por no compartirlo. Siempre hay una excusa para estar enfrentado con otra persona: si no es la música es la camiseta de fútbol, o una bandera. Es la excusa para exteriorizar la agresividad que está a flor de piel en los seres humanos.
¿Esa agresividad es producto del momento en que vivimos?
A los gurises se les hace muy complicado dar los pasos que todos tenemos que dar. Están en un mundo que cada vez los obliga a consumir más, concentrados en otras cosas: en que quieren tener tal televisor, les gustaría vivir de tal forma o tener tal par de championes. Se pierde el interés en lo que realmente importa, que es la formación del individuo. La sociedad consumista los tiene totalmente rodeados. Lo que muestra la televisión constantemente son ortos, tetas, violencia, enfrentamientos y peleas. Vivimos en un mundo agresivo.
Tenemos una invasión de programas que tratan esos temas.
Sí, a toda hora. Las peleas son inventadas para cobrar más cara la presentación del fin de semana cuando van al boliche a hacer dos boludeces.
Por lo que decís estás en contra de este tipo de producto.
No es que esté en contra, lo encuentro perjudicial. Cuando estás en contra tenés que tomar una actitud frente al tema. Va a caer por su propio peso, en algún momento va a pasar, el tema es ver en qué evoluciona.
¿Un comunicador qué posición puede tomar?
Hay medios que calculo que la tomarán, hay otros que se nutren de eso porque es lo que se está consumiendo. Los medios le dan a la gente lo que consume. No hay que tomarlo tan en
serio. La gente se lo toma muy en serio y hay veces que es todo medio trucho. Es raro: no es algo fino, me resulta muy ordinario.
EN CUESTION DE GUSTOS NO HAY NADA ESCRITO
¿Qué programa de televisión te parece interesante?
Me gusta TVR. Me informo de todo lo que pasa ahí, pero me cansa; me interesa sobre todo la parte política. Está hecho de forma inteligente.
¿Un comunicador que te gusta?
-Mi respuesta es muy común: Omar Gutiérrez. Fue el tipo que descontracturó la televisión uruguaya, así como Olmedo lo hizo en los programas de humor argentinos.
¿Una banda uruguaya?
-Guatusi.
¿Y qué político?
Por ahora ninguno.
Desempleado. «Golpeé muchas puertas cuando me quedé sin laburo».
Ivette Almendras (*)
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