Apuestan a los "Circuitos Limpios" en Montevideo
Autoridades ministeriales y municipales trabajarán en conjunto la problemática de los hurgadores. La estrategia implica la generación de puestos de trabajo formales, e incentivar la educación, salud y vivienda entre los clasificadores y sus familias.
En primer término, el acuerdo se da entre los ministerios de Desarrollo Social (Mides), Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) y la Intendencia de Montevideo. Pero las autoridades establecieron que el compromiso también implica a la ciudadanía, puesto que la clasificación deberá comenzar en los hogares de las personas. Es por esto que el acuerdo firmado se denomina «Compromiso por la ciudad y la ciudadanía».
Los beneficiarios
La organización de los hurgadores en cooperativas de clasificadores que tengan un circuito de recolección de residuos y lo hagan en las mejores condiciones higiénicas («Circuito Limpio») beneficia no sólo a los propios trabajadores, sino también a la ciudadanía en general. Cabe recordar que en Montevideo hay más de 9.000 personas que trabajan de la clasificación de residuos, y que en total son 30.000 las personas involucradas, tomando en cuenta los núcleos familiares.
Los protagonistas
Más allá de que la sociedad se involucre, los clasificadores tendrán una gran responsabilidad en la forma de llevar a cabo la tarea de recolección.
LA REPUBLICA conversó con Dante y Juan, dos de los quince integrantes de la Cooperativa de Clasificadores Ambientales (Cooclam), que desde hace meses trabajan en forma organizada. Actualmente recolectan papeles, plásticos y nailon de «servicios especiales», es decir grandes generadores de residuos (de más de 100 kilos) en la zona del Centro, la rambla portuaria y bulevar Artigas.
Los trabajadores de Cooclam, cooperativa que surgió gracias a un acuerdo entre la Intendencia y la ONG San Vicente, ganan en promedio 8.000 pesos nominales, más una variable que se obtiene de lo que reúnen, que en un mes bueno de trabajo puede significar 3.000 pesos en promedio. Integrar la cooperativa les permitió «ordenarse muchísimo», dijo Juan. Además, «gracias a Dios muchos hijos de nosotros ya no están en la calle, porque cuando levantás material, no siempre tenés un ingreso fijo y de esta manera sí podes solventar una familia», agregó Dante.
Ser parte del grupo implica para ellos tener «una fuerza de trabajo que de otra forma no tenés, y es difícil conseguir una oportunidad así».
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