FUNCIONARIOS DE LA SALUD, MOLESTOS
La Federación Uruguaya de la Salud (FUS) está en medio de un conflicto que amenaza con profundizarse, para desembocar en ocupaciones y otras medidas radicales, de no llegarse a un acuerdo en los Consejos de Salarios.
Las primeras amenazas de conflicto surgieron días antes de que se venciera el plazo para llamar al gremio a los Consejos de Salarios. Los trabajadores reclamaban ser convocados a esa instancia.
Los trabajadores de la salud privada no están de acuerdo con la postura del ministro de Economía y Finanzas, Danilo Astori, quien negó quitar el Impuesto a las Retribuciones de las Personas Físicas (IRPF) a los aguinaldos. Además, el Poder Ejecutivo propone ajustes salariales cada 12 meses y no cada 6, como se vienen realizando hasta ahora.
«El ministro Astori se equivoca al plantear un convenio de 30 meses de duración, con anualización de los ajustes y pautas de discusión de esos convenios, en caso de que la inflación supere lo pronosticado, recién al final de ese período. También se equivoca cuando no entiende que es
una mala medida tocarles el aguinaldo a los trabajadores con el IRPF», afirmó el secretario general de la FUS, Jorge Bermúdez.
Los trabajadores insisten en que fueron el gremio que sufrió una mayor pérdida de salario en la administración Batlle. A pesar de que reconocen una importante recuperación en este período, la consideran insuficiente.
Por otra parte, el dirigente denunció a las patronales del Hospital Evengélico en Montevideo, así como a las de Minas, por querer impedir el paro de ayer. «Las empresas siguen pensando que el mejor sindicato es aquel que no existe, cuando cada día crece el número de afiliados entre un 17 y un 20% de promedio», aseguró Bermúdez.
Los trabajadores de la salud privada de todo el país se movilizaron ayer. Alrededor de 500 personas se dirigieron desde el Obelisco hasta el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, para entrevistarse con el director nacional de Trabajo, Julio Baráibar.
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