TIENE LA PALABRA
Revisar distribución de la riqueza
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
El imparable aumento del petróleo, que en 2005 se pagaba promedio de 80 dólares el barril, hoy está en 140 dólares, le quita a cualquier Gobierno espacios económicos y financieros para desarrollar políticas de Estado, para el bienestar de la sociedad.
Pero no por tener claro esta realidad, dejaremos de admitir que esta Nación, históricamente no registra antecedente de los miles de millones de dólares, ingresados en el recorrido de 2006-2007 y lo que va de 2008, destinados a imponentes emprendimientos industriales, agropecuarios, financieros, comerciales, inmobiliarios, etc. etc., agregado al cielo de verdadera bonanza en la apertura de la actual coyuntura internacional, en cantidad, calidad y precios en los productos que exportamos, que le ha permitido a la Dirección General Impositiva y Aduana lograr recaudaciones tributarias en miles de millones de dólares, jamás conocidas. Ello ha habilitando, en un hecho inédito, cancelar obligaciones con el FMI, obteniéndose como beneficio decenas de millones de dólares por concepto de intereses compensatorios, además de haber llevado a los hechos y a las prácticas positivas políticas de Estado, en lo social, cultural, salud, bajar el índice de desocupación, mejoras salariales, a través de la reinstalación de Consejos de Salarios, etc., pero que, a la luz de una realidad indesmentible no ha sido suficiente.
La situación de pobreza se mantiene, al igual que decenas de miles de ciudadanos indigentes, si bien en menor grado y cantidad que en 2005.
Por otro lado, es incuestionable como incomprensible lo que se observa en aumento de asentamientos de viviendas precarias y porcentaje alarmante de ciudadanos en condición de subocupación, agregado al desmedido y descontrolado aumento de precio en arrendamientos, a partir de 1º de julio de 2007. Ello agravó aún más la insostenible posibilidad de una vida medianamente decorosa, de decenas de miles de asalariados, jubilados y pensionistas, que para poder subsistir, ajenos a su voluntad, han tenido que recurrir a los potenciales dráculas financiero, que vienen desde hace más de una década succionando 60% de sus ya menguados ingresos, hecho para nada distinto, a lo insostenible de lo que representa nuestra deuda externa, como sinónimo de una verdadera como deshumanizada sangría, para el más desamparado y los cientos de miles de ciudadanos, que no solamente ya no creen en nada ni en nadie, sino que lo más grave está representado, porque han perdido el sentimiento de patria, además de muchos otros. Esto es una realidad que debe y merece la atención de cualquier operador político, del color que sea, que aspire a ser gobierno nacional.
En 1958 se convocó al soberano a un plebiscito ante aumento de un vintén en el boleto de pasajeros; en 1962 quedó al desnudo la deshumanizada explotación de asalariados de plantíos de caña de azúcar, con inequívocos signos de envejecimiento precoz, causa de los feroces calvarios que se les infringía.
Este es el mensaje del título de esta nota, la urgente necesidad de promulgar instrumento, que traslade real y materialmente al bolsillo de los asalariados, jubilados y pensionistas justicia social equitativa, que guarde efectivamente relación con la riqueza del Estado.
HEBERT AUDE MARTINEZ C.I. 887.697-4
Uruguayos en UE: a 35 años del golpe, anular la de Ley Caducidad
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Un grupo de uruguayos, ciudadanos belgas y organizaciones de derechos humanos, hacemos entrega al embajador de Uruguay en Bruselas el señor Luis Sica, cartas y firmas que piden anular la Ley de Caducidad en Uruguay. Entre las organizaciones se encuentran Amnistía Internacional de Bélgica, Cidal (Comité contra la Impunidad y por la Democracia en América Latina) además de numerosos sindicalistas belgas.
Por la tarde hacemos una demostración en el centro de Bruselas repartiendo volantes que hace referencia a esta campaña.
Se han enviado igualmente 200 dossiers sobre la impunidad en Uruguay a parlamentarios europeos.
Hoy a 35 años del golpe de estado en Uruguay decimos: no mas terrorismo de Estado!
No mas impunidad!!
COLECTIVO DE LA RED ALTERNATIVAS Y SOLIDARIDAD WWW.ALTERNAITVAS-UY.ORG [email protected]
Educación: la utopía aún existe
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Al escribir esta opinión recojo el sentir de centenares de colegas docentes.
Soy docente desde hace 30 años. Viví entre democracias y dictadura, y he tenido que transitar por diferentes modelos didácticos. Porque ese es mi rol: el de enseñar. Y he aquí la intención de esta escritura, recuperar el rol, porque éste se está diluyendo.
Me adhiero, en muchos conceptos a Zygmund Bauman y a su concepto de la «modernidad líquida» quien no ofrece teorías o sistemas definitivos.
Se conforma con describir nuestras contradicciones, las tensiones no sólo sociales sino también existenciales que se generan cuando los humanos nos relacionamos, es decir, la vida misma. Ya no existe, dice Bauman, la idea de una sociedad perfecta en la que no sea necesario mantener una atención y reforma constantes. Nos limitamos a resolver un problema acuciante del momento, pero no creemos que con ello desaparezcan los futuros problemas. Basta, quiero recuperar el rol. No quiero transcurrir mis últimos años de docencia realizando tareas de trabajador social, de psicólogo, de psicopedagogo, de sociólogo, de contador y hasta de bombero. Porque todo lo dicho lo realizo igualmente pero lo realizo mal, a pura intuición. Basta, no quiero hacer papeles que poco importan, donde se repiten datos una y otra vez, año tras año.
Es totalmente cierto que estamos en permanente cambio en los aportes de las Ciencias de la Educación, que aprendemos en forma permanente y así vamos construyendo nuestra profesión. Es inherente a tener una formación piagetiana: pasamos cada vez más rápidamente de estados de: equilibrio, desequilibrio y acomodación. Pero eso no pasa por tener que documentar todo.
Basta, tenemos los organismos oficiales superpoblados de frustrados jóvenes pasantes o jóvenes recibidos «sobrediagnosticando» la situación, completando planillas que ellos se preguntan si «leerá» alguien. Desean, porque para eso se formaron o están formándose, estar todos en «terreno» donde hay mucho para aprender y para arar. Las instituciones educativas los reclamamos día a día como personal estable, codo con codo con nosotros. Allí sí pensaremos estrategias, modos de intervención. Pero gente reunida no de vez en cuando, corriendo de un lado a otro. Basta, aireemos los organismos del estado… que no sean el lugar casi permanente de equipos multidisciplinarios que realizan lindos folletos, DVD, charlas y cursillos sobre todo lo que no es ya tan conocido, no importa los años de trabajo que tengamos. Es una retroalimentación del sistema educativo. Basta, no quiero transmitir a las generaciones recién llegadas que nada puede hacerse. La utopía aún existe. Basta, tampoco puedo quedarme de brazos cruzados con docentes que consumen cada vez más psicofármacos, que se están agotado mentalmente, que esperan un feriado o tal vez un paro para «el desenchufe». Basta no quiero que mañana sea demasiado tarde.
MARGARITA ANTONINI [email protected]
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