CONFLICTO QUE PERJUDICA
En efecto, el conflicto que estalló con Argentina a partir de febrero de 2005 por la instalación en Fray Bentos de las plantas de fábrica de pasta de celulosa de Botnia y de Ence, perjudicó el turismo. Mientras que la población de Gualeguaychú mantiene cortada la ruta de acceso al puente General Artigas, que es el principal punto de acceso al país del turismo argentino por la cercanía que representa con Buenos Aires, los otros dos puentes, Paysandú-Colón y Concordia-Salto también han sido cortados alternativamente en los picos más altos de la temporada turística uruguaya. Eso representó sin dudas la merma que la evaluación uruguaya hace del total de ingresos por turismo en el país en los últimos cuatro años y que en números gruesos, el gobierno de Uruguay estimó en más de 500 millones de dólares de perjuicio.
Pese a ello, los números de ingresos de turistas siguen aumentando y para este año comienzan a señalar que la tendencia sigue en franco crecimiento.
Medidas a futuro. Mercedes, Aldo Roque Difilippo. El ingeniero agrimensor Martín Buxeras, director de Opypa, del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), participó el pasado fin de semana de la jornada organizada por el Grupo Agro del Partido Socialista, oportunidad en la cual dialogó con LA REPUBLICA.
«El MGAP va a tomar algunas medidas de futuro» porque la erosión de los suelos «es preocupante» ya que «son procesos que pueden ocurrir en muy corto plazo y en principio son irreversibles. La pérdida de suelo en particular es prácticamente irreversible porque supone muchísimas generaciones para recomponerlo. De modo que hay cosas por hacer en este sentido: cómo hacer compatibles los recursos que les vamos a dejar a las próximas generaciones con los que dejamos ahora y que la búsqueda del beneficio a cortísimo plazo no sea antisocial», reflexionó.
«El momento del sector agropecuario es excelente para pensar con perspectiva», comentó. «En algún momento se estaba en crisis y ahí lo único que queda es salir. Ahora hay oportunidades, y las viejas respuestas pueden estar desactualizadas ante estos nuevos procesos que se dan en la agricultura, en la prestación y en el conjunto del sector agropecuario y la agroindustria», dijo.
Algunas de las nuevas interrogantes para el sector, comentó Buxeras, «son cómo aprovechar este momento y cómo sostenerlo a lo largo del tiempo. La preservación de los recursos» es uno de los desafíos, ya que «es muy importante que no solamente se capten beneficios de corto plazo, sino que esto se haga dentro de ciertas normas». Otro aspecto importante es cómo se distribuye «este buen momento entre los inversionistas, los rentistas, la población en general; y en este sentido se afirmó la importancia de encontrar algunos mecanismos que sobre todo apoyen la inversión en las distintas actividades agropecuarias». Para Buxeras «lo que sobrevuela el tema son las dificultades de tener una política de conservación de suelos. Esto quiere decir que se puede producir más pero tomando en cuenta secuencias conservacionistas de cultivos y al mismo tiempo algunas prácticas que los técnicos saben». Prácticas «que permiten reducir la erosión y reducir la pérdida de fertilidad de los suelos. Este es el tipo de problema que enfrenta» el sector agropecuario actualmente, «que causa preocupación, y es lo que estamos escuchando todos los días».
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