Testimonio

Disfrutar el sexo por primera vez

Lilián organizó una fiesta en Sophiejones un par de meses atrás. Tiene 29 años, y vivió en Canadá durante un tiempo. Allí conoció propuestas similares a la de Sophiejones, en particular una tienda especializada en ofrecer propuestas que despertaran el erotismo, pensadas exclusivamente para mujeres.

«Vi un aviso y descubrí que Sophiejones ofrecía productos que ya había conocido en Canadá», cuenta Lilián. «Entré a la página web y me encantó el concepto. Pensé en organizar una fiesta, sobre todo para una amiga casada, de más de 40 años, que todavía tiene mucho que aprender». Lilián va al punto: el tema es el sexo. Años de matrimonio con una misma pareja desembocan, casi con certeza, en rutina. «La idea es que ella pudiera reavivar su relación», relata.

¿Los juguetes sexuales, disfraces y cremas de Sophiejones son una forma indicada de redescubrir el sexo? Lilián no lo duda. «En Canadá fui a un sex shop enfocado sólo para mujeres. Es ideal si tenés vergüenza, porque te tratan con total naturalidad. La dueña contaba que hasta los 25 años no supo lo que era un orgasmo. Yo tampoco, y eso me afectaba. Me sentía culpable y decidí hacer algo». La ayuda de una mujer que había pasado por lo mismo fue, según Lilián, la cura de su mala relación consigo misma y el trampolín hacia el sexo pleno. «Lo importante es el autoconocimiento. Si no conocés tus respuestas, ¿cómo le vas a pedir a tu pareja que las adivine?», dice la entrevistada.

Lilián admite que la sociedad uruguaya es conservadora y existen prejuicios acerca de que una mujer decida comprar, por ejemplo, un vibrador. En la fiesta que organizó, sin ir más lejos, muchas de sus amigas «se sentían un poco incómodas y decían que ellas estaban bien con sus parejas, que no tenían rutina». Lilián está convencida: «No tenés que estar desesperada para probar estas cosas. Son un plus necesario, también si estás cómoda». Asegura que son una puerta para redescubrir la sexualidad, aunque también concede que muchos hombres no están preparados para que una mujer tome la iniciativa. «Una pareja mía me preguntó por qué tenía ese masajeador ­recuerda Lilián-.

Se preguntaba cómo competir con un aparato y no estaba cómodo. En otro momento me hubiese sentido traumada, pero ya no. Dejamos de salir. Me llevó mucho tiempo sentirme así de superada». El inicio de ese camino ­asegura- lo mostraron los productos de Sophiejones.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje