
Hoy llegará a Colonia del Sacramento una misión de Unesco que recorrerá el Barrio Histórico declarado en 1995 Patrimonio de la Humanidad y dará su opinión sobre un proyecto turístico (Marinas del Sacramento) que desde 1997 espera en las oficinas de los gobiernos de turno para dar señales de avance.
Marinas del Sacramento es una iniciativa del empresario naviero Juan Carlos López Mena (Buquebus) que apunta a la construcción de un puerto con capacidad de amarre para 500 yates. En su entorno se construirían dos hoteles de cinco estrellas y habría un área de viviendas residenciales de baja altura. La propuesta ocuparía una extensa zona de la bahía coloniense y próxima al Puerto Viejo de la ciudad. Significa una inversión superior a los 40 millones de dólares.
Fue aprobada en 1998 y en Colonia todos recuerdan la escena singular que significó la colocación de la piedra fundamental de la obra, con presencia del entonces presidente de la República, Julio María Sanguinetti, y apenas al día siguiente su detención debido a un recurso que se presentó ante la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama), en el que se advertía que se trataba de un proyecto “perjudicial para el equilibrio ecológico de la zona” y que afectaría “las aguas fluviales, la fauna y la flora del lugar”.
Durante la actual administración progresista ese recurso fue levantado tras el compromiso que asumió la empresa de “tomar todos los recaudos para no afectar el medio ambiente”. El ministro de Transporte, Víctor Rossi, dijo que “las modificaciones que se incorporaron (al proyecto de las Marinas) son absolutamente válidas”.
El complejo hotelero que López Mena piensa construir contará con dos edificios, uno de ellos con 200 habitaciones y el otro con 150. Este último estaría situado en el viejo edificio que por años ocupó la Prefectura Naval de Colonia, dentro del casco del Barrio Histórico, razón por la cual interviene Unesco para inspeccionar y pronunciarse al respecto.
Desde que el empresario naviero adquirió esa antigua y enorme edificación no efectuó ni la más mínima reparación o tarea de mantenimiento, lo que hizo que el inmueble se convirtiera en una ruina para nada acorde con el resto del casco histórico coloniense.
La prensa local denunció la situación y en estos últimos días, en conocimiento de la visita de los técnicos de Unesco, fueron colocados carteles con la leyenda “Edificio en remodelación”, sin que se percibiera ninguna labor concreta en ese sentido.
En igual situación se encuentra una edificación contigua a la sala Teatro Bastión del Carmen, donde también se instaló una cartelería del mismo tenor, no correspondida por ninguna obra.
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