Escrito por: Guzmán Laguarda Genoveva Malcuori

“Me llamo María Fernanda Cabrera, tengo 33 años. Empecé a trabajar en televisión cuando tenía 17, 18 años en momentos en que estaba estudiando Ciencias de la Comunicación (Universidad Católica) y un compañero de unas generaciones más arriba me dijo que por qué no me presentaba a un casting en Canal 5 para un micro del Instituto Nacional de la Juventud (INJU).
A mí en realidad no me provocó mucho entusiasmo esa propuesta porque fui a la Facultad decidida a estudiar periodismo escrito. Pero estaba recién empezando, y me presenté a ver qué tal.
Hice ese casting, tuve la suerte de quedar en Canal 5, y después todo se dio. Empecé trabajando en el noticiero, haciendo notas y conduciendo noticieros.
Después estuve escribiendo free lance para Postdata y más adelante vino Canal 10. Al tiempo que trabajaba en Subrayado, trabajé en Nuevo Tiempo. Además estando en Subrayado hacía la corresponsalía para “El mundo informa (World report)” de la CNN. También escribí el libro “Sin permiso”, con Leonardo Pereira, que actualmente trabaja en el diario El Observador, que contiene diversas entrevistas a políticos. Después me pasé a Canal 12 ya van a ser 3 años, donde hago el noticiero de la mañana “Telemundo de mañana” y sigo haciendo notas, es lo que más disfruto”, dijo como carta de presentación.
¿Le gustan las dos actividades por igual?
Cuando me propusieron en Canal 10 conducir el noticiero que iban a hacer los domingos con Gerardo Sotelo incluso llegué hasta hacer el piloto al principio había dicho que sí, pero finalmente dije que no, porque la propuesta se basaba en que tenía que estar en piso los domingos y preparar un informe, y eso implicaba que no iba a estar en la calle entre semana. Y al pensarlo, me di cuenta que no lo quería hacer. Preferí decirle que no a esa propuesta, aunque incluso implicaba un mejor salario.
¿Por qué razón?
Porque disfrutaba estando en la calle haciendo notas, y la verdad es que no me arrepiento para nada de esa decisión.
¿Qué significa la televisión? Se lo pregunto en el sentido de qué reconocimiento tiene para usted ese compañero que una vez le dijo “¿por qué no te prendes al casting?”
Creo que hay cosas que te pasan porque te tienen que pasar; porque de verdad no estaba en mi cabeza. Empecé en la Católica con la idea de hacer periodismo escrito, porque desde chica leía mucho y me gustaba escribir. Le escribía cuentos a mis primos para que durmieran la siesta cuando estábamos en Marindia. Creo que la televisión fue el medio que me permitió hacer una carrera como periodista. Empezó todo de casualidad, sin que yo lo planificara.
Estilo polémico
Yendo un poco al estilo que tiene como notera, de preguntar y repreguntar. ¿Es consciente que mucha gente la detesta y otros la quieran?
Si, soy consciente. Algunos a los que no les soy de su agrado, llaman a los gerentes y mandan mails quejándose.
Hacen los comentarios más insólitos que se puedan imaginar, pero no les doy la razón ni a los que me tiran flores ni a los que me critican. Hay gente que le gusta lo que hago, y otros que me detestan. No se porque será, la televisión tiene eso: hay gente que se cree que tiene el derecho a decirte que le gustas o no, y ni siquiera te conoce.
¿Es así como se le ve en la tele, o es un personaje?
Siempre me preguntan “¿cómo inventaste este estilo o esta onda?”. Mis padres se matan de la risa y dicen “La tendrían que haber conocido desde que nació”. Soy así (Risas). Resulto ser muy pesada, soy discutidora.
¿Nunca tuvo una denuncia por difamación?
Sí, me han denunciado penalmente porque algo no les gustó. El “Goyo” Alvarez llegó a decir, en un Juzgado, al juez Charles, que yo le había lastimado la mano, pero no pasó nada y además no lo lastimé (Risas). Yo creo que se golpeó contra un micrófono o contra alguno de los alambres.
Una frase suya muy recordada, que una vez dijo en una entrevista, es que nunca se pone la camiseta de la empresa de donde trabaja. ¿Le trajo problemas ese comentario?
Sí, me enteré después que no les había gustado a los gerentes del 12. Pero me habrán mal interpretado. Lo que yo dije fue justamente no es que trabaje menos en un lugar que en otro.
Yo siempre trato de hacer las cosas lo mejor posible esté donde esté. Lo que quise decir es que, justamente, no hay nada mejor para una empresa, que los trabajadores se pongan “su” propia camiseta. Eso es lo que yo hago, me pongo “mi” camiseta, defiendo mi trabajo y lo voy a hacer lo mejor posible.
En el informativo de la mañana tiene sus peleas con Mariano López. ¿Están guionadas?
¡No qué van a estar guionadas! Si tenemos muy pocos recursos. Si hay algo que te parece terrible. ¡Capaz que es producto de la hora, estamos dormidos! Es un noticiero en vivo, y tiene los riesgos que tienen los programas en vivo.
Con Mariano me llevo bárbaro, es muy buen compañero, aunque a veces discrepamos.
¿Sin embargo eso parecía cuando por ejemplo eran el “punto fijo” en “Bendita TV” con “Amor mañanero”?
No, nada que ver. Eso empezó cuando estaba Martín Sarthou. Con Mariano jamás; Martín un día dijo: “La quiniela se la dedico a una rubia de ojos celestes que me saca el corazoncito”. Era porque “Bendita TV” había puesto una imagen mía con corazoncitos.
¿Le parece que el estilo que tiene usted es diferente al resto?
Sí, aunque las notas básicamente son las mismas, lo que cambia es la forma de presentar las noticias. Con Mariano tratamos de utilizar un lenguaje más llano, más directo. No usar las palabras complicadas o darle vueltas a lo que en realidad se puede decir directamente.
-¿Nunca le dijeron “Fernanda trate de hablar en forma más correcta”?
No, ¿más correcto por qué?, si yo no digo malas palabras.
Objetividad vs. subjetividad
Me refería a que tuviera un estilo más parecido al de los informativos tradicionales. Que tuviera un tipo de periodismo más objetivo.
Para mí decir que el periodismo es objetivo es una gran mentira. Si fueran otros los que ahora me estuvieran haciendo esta entrevista, seguramente la harían distinta a lo que la están haciendo ustedes. El periodismo es subjetivo, siempre hay alguien que está detrás de la noticia al momento de preguntar, de editar la nota, al momento de redactar o armarla. Ya de pique es subjetivo.
Pero a veces surgen comentarios como: “¡qué barbaridad lo que pasó!” ¿Eso influye en la objetividad?
No necesariamente, yo no soy de decir “qué barbaridad”. Las caras me salen porque soy así, soy expresiva. Se me nota lo que me pasa incluso en mi vida personal. Si un día estoy triste, mis compañeros se van a acercar a preguntarme qué me pasa porque se me nota en la cara, se me nota en la mirada. Lo que yo creo, es que otros ponen “cara de póker” y no ponen tanto énfasis cuando están presentando una noticia y yo en particular lo hago. Por ejemplo, pongamos esta discusión que fue muy prolongada sobre el IRPF si es constitucional o es inconstitucional. Me pasó de que aparecieran blancos y colorados hablando de esto, y antes de presentar la nota, yo simplemente dije “recordemos que durante los gobiernos anteriores también existía el IRPF, sólo que en realidad, en lugar de estar aplicado a algunas jubilaciones, estaba aplicado a todas”. Hay quienes entienden que eso es opinar, para mí es simplemente agregar un dato a la historia, es agregar información.
Si la hicieran pasar al informativo central, ¿seguiría con su estilo?
Sí, pero no creo que me lo propongan. Además yo rindo más de mañana, me gusta madrugar. El noticiero central ya tiene quien lo conduzca; yo me siento más cómoda con este estilo y la verdad no sé si lo permitiría.
¿A qué hora se levanta para ir al informativo de la mañana?
A las cinco menos cuarto, y a veces me duermo una siestita y otras no. Las veces que si no duermo siesta ya estoy dormida a las diez y media o a las once.
Al realizar un análisis uno encuentra un cambio en la presentación de las noticias, ahora se informa con un tono más informal. ¿Cómo ve ese cambio?
Muy bien. Hubo un cambio desde la época de Néber Araújo, y les diría que hasta también ha habido un cambio en la calle. Antes había mucha solemnidad a la hora de preguntar, y además era poner el micrófono y ver qué era lo que quería decir el entrevistado. Ahora todo el mundo pregunta más.
La mujer en los medios
En los últimos años hubo un aumento de la presencia de mujeres en los informativos, pero además ahora tienen un rol más preponderante.
Sí, antes estaban más “de florero”. Por un lado tenías a mujeres que cumplían el rol de “florero” en los medios, y por otro lado tenías a Blanca Rodríguez que siempre tuvo un papel importante y destacado en el 10. Creo que las mujeres han ido ganando cada vez más terreno en todos los ámbitos, aunque todavía siga habiendo discriminación porque, a igual tarea, en muchos casos, percibimos menos salario.
¿Se considera feminista?
No, detesto a las feministas. Pero depende también de cómo se entienda el término “feminismo”; no soy ni feminista ni machista. No me gusta la feminista recalcitrante que se dedica a hablar pestes de los hombres y busca tomar posiciones recordando permanentemente todo lo que han sido o son discriminadas las mujeres. A mí me gustan las mujeres que se van ganando terreno peleándola y no dicen nada de eso.
Pero tuvo la oportunidad de participar en “Monólogos de la vagina”, obra que se hizo para recaudar fondos para la “Casa de la Mujer de la Unión”. ¿Por qué participó entonces?
Sí, es cierto; pero lo hice más que nada porque lo recaudado iba a ser donado para la lucha contra la violencia doméstica. No me cuestioné si era para una causa feminista.
¿Y cómo se sintió actuando?
Bárbaro, me pareció divertidísimo. Este año me llamaron para hacer “Debajo de las polleras”, y posiblemente empecemos a ensayar en julio o agosto.
¿Lo va a tomar como un trabajo, o como un pasatiempo?
Ahí me podrías preguntar si el trabajo de ahora lo tomo como trabajo o como un pasatiempo. Yo en realidad busco divertirme con todo lo que hago. Supongo que si mi trabajo me dejara de divertir o de gustar, y tuviera la posibilidad de dejarlo, lo dejaría y buscaría otra cosa. Con el teatro me metí porque me llamaron. Yo dije que sí de atrevida y era una propuesta que involucraba a gente que básicamente nunca había hecho nada relacionado con la actuación, entonces lo hice. Y ahora me llaman y les dije que sí, porque pienso disfrutarlo también.
Extra en “Blindness”
Tuvo la suerte, por una simple casualidad, de ser extra en”Blindness”, la película de Fernando Meirelles que se filmó en nuestro país. ¿Es el sueño para llegar a Hollywood?
No (Risas). Fui a hacer una nota del casting que iban a hacer para extras, con un camarógrafo y con un chofer. Cuando llegamos nos dicen de la productora que no querían darle una difusión tan masiva porque sino vienen de todos lados. El llamado del casting iba dirigido principalmente para gente de la EMAD. Entonces les pregunté qué requisitos estaban solicitando. Me contestaron que el llamado abarcaba un amplio rango de edades y era para hacer de ciegos y era necesario que sean flacos. Le pregunté “¿Flacos cómo?, me contestaron “¿Querés que te saquemos una foto? Y acepté como bromeando. Puse carita de desgraciada y como estaba pálida y ojerosa porque no me gusta ir con maquillaje. me saqué la foto y después me llamaron.
¿Pensaba que la iban a llamar?
No, no pensaba nada. Sabía que tenía posibilidades porque iban a llamar a mucha gente. Me llamaron y fue buenísimo. Vino gente de Brasil a preparar a los extras que iban a hacer de ciegos; porque no era una ceguera como la que todos conocemos y vemos en las películas donde los ciegos que tienen los ojos como petrificados y tanteando. No tenía que ser una ceguera tan exagerada, porque de un momento a otro quedaban ciegos y le pasaba a gente que era vidente.
¿En una entrevista dijo que antes de decidir por el periodismo quería ser patinadora o detective?
(Risas) Detective siempre me gustó, y de hecho mis juegos giraban siempre en torno a lo mismo: investigando algo, buscando. Me ponía a espiar a los vecinos en la casa de la playa, iba con mis primos y con mi hermano Marcos a recorrer las callecitas de Marindia, inventándonos misterios para descubrir
¿Y si mañana la llaman para “Patinando por un Sueño”?
No, no podría (Risas). Claudia Fernández dijo en “Bendita TV” “Fernanda si te llama Tinelli agarras los patines enseguida”. No, ni lo intento, sería un papelón. Conozco mis limitaciones.
¿Que programas del 12 son de su agrado y cuales no?
Los Profesionales, Texas Rangers (Risas), El Show del Mediodía y Cacho Bochinche no son programas que yo consuma. Producciones nacionales no hay muchas, está por salir Código País, y un programa con Mariano (López), el Rafa (Villanueva), y la hija del “Toto” Da Silveira (Manuela). Pero en general hoy en la televisión uruguaya no hay muchos programas nacionales. Por ejemplo, “Canal 10: El canal uruguayo”, ¿cuántos programas nacionales tiene hoy en el aire? No sé si los llego a contar con los dedos de la mano.
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