Más sensibilidad. Afrodescendientes admiten un cambio de actitud, aunque insisten en que aún no tienen incidencia en el país

Desde la década del 90, Uruguay intenta erradicar la discriminación

A pocos días de firmarse un acuerdo entre la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) y Mundo Afro, a través del cual la organización de afrodescendientes se comprometió a brindar herramientas que posibiliten el fortalecimiento de la ciudadanía en el tema de la equidad, LA REPUBLICA conversó con los responsables de la organización de los talleres educativos que se realizarán en el marco del convenio.

Néstor Silva, coordinador general de la Unidad Temática Municipal por los Derechos de los Afrodescendientes (UTA), comentó que se encuentran en etapa de planificación de las charlas que se llevarán a cabo este mes en los centros comunales zonales. Además, explicó que desde la unidad se trabaja en pro del plan de acción que se creó en el marco de la Coalición Latinoamericana y Caribeña de ciudades contra el racismo, la discriminación y la xenofobia, coalición que lidera Montevideo. También participa de la Secretaría Ejecutiva de un encuentro internacional que nuclea a miembros de oficinas estatales y municipales de distintos partes del mundo.

 

Discriminación en la actualidad

Más allá del esfuerzo de muchos y de que «las cosas han ido cambiando, el tema para los afrodescendientes es complejo porque seguimos con las mismas dificultades para conseguir trabajo, acceder a la educación y la formación: en definitiva, todo lo que hace la equidad», dijo el director de la UTA. Asimismo, especificó: «Los afrodescendientes no estamos presentes en ninguno de los segmentos de incidencia del país».

Si bien las dificultades para los afrodescendientes siguen estando latentes, Silva manifestó: «Como militante de los derechos de los afrodescendientes, tengo cierta esperanza, más que hace algunos años, porque hay cosas que están mejorando». La sensibilidad y la manera en que se trata el tema es uno de los síntomas más positivos en el acercamiento hacia la igualdad. También lo es el incremento de las oficinas públicas que trabajan el asunto, tanto a nivel municipal y ministerial como en el marco de las ONG.

 

1994, año del quiebre

«En Uruguay desde los años 90, en parte por la incidencia de Mundo Afro, se asumió el compromiso de denunciar el racismo», comentó el coordinador general de la unidad. En 1994 se realizó el primer encuentro en Uruguay contra el racismo, la discriminación y la xenofobia. Allí participaron autoridades municipales y gubernamentales, además de representantes de todos los partidos políticos, las tres ramas de la enseñanza y diversas organizaciones sociales. «Antes de ese encuentro se hablaba en Uruguay de una discriminación vaga y liviana. Luego del encuentro se puso sobre la mesa y en discusión con toda a sociedad el tema del racismo», agregó.

Con argumentos sólidos, a partir del seminario se comenzó a denunciar el tema. La lucha por la equidad estuvo acompañada además por una búsqueda más intensa de los derechos humanos a nivel general en nuestro país.

 

Cultura afro

«Hace mucho tiempo que nuestro país ha tomado el candombe como propio, pero el retorno de eso los afrodescendientes no lo sienten», explicó el coordinador de la UTA, haciendo hincapié, fundamentalmente, en los ingresos económicos que la expresión artística genera. La mezcla de distintas razas en las comparsas tampoco es síntoma de integración. «Simboliza una mayor aceptación, pero la famosa integración es otra cosa. Pasa por tener las mismas posibilidades», comentó el entrevistado. El reconocimiento del candombe como una costumbre uruguaya y la amplia participación en las comparsas, sí ha ayudado a que llame menos la atención las parejas mixtas en nuestro país.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje