TERAPIA SEXUAL
Estimada Soledad: Antes que nada quiero felicitarte por la profesionalidad de tu trabajo y la forma en que encaras cada uno de los temas que te son consultados.
Quisiera hacer algunos comentarios respecto de la carta de hoy…
Los hechos que acontecieron en estos dias merecen el repudio de toda la sociedad…
La sentencia relataba lo sucedido y probado en el procedimiento que llevo a procesar al responsable de lo ocurrido con una niñita que pagó con su vida la aberracion de su padre, es una sentencia que hiere la sensibilidad del lector, nadie puede leerla imperturbable, nadie en su sano juicio puede no solidarizarse con esa pequeña…
Sin perjucio de entender que cada lector es libre de leer lo que desea y lo que no, no, yo en lo particular quisiera agregar que en la vida y en nuestro país pasan cosas injustas, se violan derechos todos los días, no sólo en forma de abuso sexual, se violan los derechos de los niños cuando los vemos pidiendo limosna o limpiando un vidrio, cuando mendigan o duermen en la calle; se violan los derechos de aquellos que aún esperan saber donde están enterrados sus muertos, se violan los derechos de aquellos que son rapiñados en la calle, en sus casas o en sus comercios, se violan derechos cuando se maltratan a los ancianos y mil cosas má; son cosas que pasan y que tienen que ser denunciadas de todas formas, el periodico es una de ellas… eso sí, cuando deja de ser denuncia y se transforma en un medio para vender, entonces sí todos debemos indignarnos por ello. ( Deja su nombre, profesión y dirección de Internet)
Estoy de acuerdo contigo en que «los hechos que acontecieron estos días merecen el repudio de toda la sociedad». Creo que una cosa es lo que debe permanecer en los archivos de un Juzgado y otra lo que se da a leer al público en general. También coincidimos en que se violan muchos derechos humanos aún en nuestro país y que deben ser denunciados como base para comenzar los cambios.
Los adultos sanos podemos elegir qué leer y qué no. Pero el diario llega a muchas otras manos. Gracias por escribirme.
Sra. Soledad Márquez: Es su opinión profesional en el tema abuso sexual, que yo doy por bien fundamentada y técnica. (… Me parece que la carta la debería dirigir al Sr. Presidente, ministro de Salud, Educación, Interior ¿y por qué no al mismísimo ministro de Ganadería? al fin y al cabo estos sujetos tratan a los menores peor que a los animales, pero nadie hace nada…) Usted empareja en viles actos a muchas personas, así lo interpreto yo, también cuando dice: «Creo que ese tipo de notas sólo pueden leerla enfermos sexuales y servir de estímulo a pedófilos» .
Lei la nota, como leo otras tantas, de la crónica policial y de Terapia Sexual, que se publican en este medio. No creo ser enfermo sexual, si por eso se entiende abusar de menores, discapacitados, o forzar o pervertir , persona alguna, en fin toda la gama de desequilibrios mentales que hacen de un ser humano, un despreciable sujeto. Claro ahora que Ud. dice; «sólo pueden leerla enfermos sexuales y servir de estimulos pedofilos».- Necesitaría yo hacer una urgente visita a mi psicólogo, tal vez aconsejaria usted que me aleje de mis nietos y otras personas que estarían en un gran peligro en mi presencia. Siempre creí que no se debe generalizar y menos en temas que hacen a la mente humana.
Seguiré leyendo sus interesantes notas, tal vez descubra algún otro
desequilibrio para consultar a mí psicólogo. (Dejó su nombre y dirección de Internet)
Estoy completamente de acuerdo en que no se debe generalizar en cuestiones humanas, y no lo hice. Si usted lee atentamente verá que escribí: «creo que…»; o sea, dejo claro que es mi modesta opinión… y usted mismo lo afirma en su carta, pero luego amputa mi frase original y toma el final haciéndome decir lo que no dije.
No me parece mal que converse con su psicólogo sobre por qué usted lee todo tipo de notas, incluida mi columna. Existen muchas más patologías sexuales de las que menciona.
Estimada Soledad: Leo asiduamente tu columna y considero que es muy útil. También me dejó asombrado la publicación de la declaración del enfermo (y podrían añadirse varios calificativos más) que violó a su hija pequeña. Merece el peor de los castigos, pero aún así ese angelito no volverá.
Por otro lado, aparte de llegar a quienes puedan utilizar ese documento para estimularse, ese documento hiere muy profundamente la sensibilidad de quien lo lea. Yo no pude leerlo. Apenas el principio.
Quien publicó eso demostró no tener sensibilidad alguna, y el director (omití la mayúscula inicial a propósito) falló al no impedir la publicación.
También me uno a tu posición de enfrentar a la dirección del diario con respecto a esas publicaciones.
Sigue adelante con tu columna. Desde este lado, seguiremos leyéndola. (Dejó su nombre y dirección de Internet)
Muchas gracias por tu apoyo y valoración de mi columna, fundamentales en este momento en que hay otros partes judiciales similares que están para ser publicados, como el de Belén, es decir, con todos los detalles. Depende de los lectores que escriban manifestando su rechazo, no sólo a mí sino también al Director, el que no se haga.
La psicóloga y sexóloga Soledad Márquez contestará, a través de esta columna, las preguntas que se le dirijan al teléfono 9084510, al e-mail [email protected] o a la redacción de La República (NO RESPONDE PREGUNTAS HECHAS A SU CELULAR POR SMS) (Avda. Garibaldi 2579, Montevideo).
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