Impulsores de fábrica de condones uruguaya miran hacia el exterior
«Conseguir laburo no es fácil, y en el mío no saben de mi enfermedad. No sé como van a reaccionar cuando se enteren», reconoció a LA REPUBLICA el vicepresidente de Cirar (Red de trabajadores que viven con VIH/Sida), Julio Tegaldo. «Trabajo en limpieza», agregó.
Marchas y contramarchas
«En mi trabajo tampoco saben, pero mi familia sí y es lo que importa», afirmó a LA REPUBLICA, por su parte, el secretario de Cirar, Dalmiro Cordones. Ambos explicaron que ya no tienen miedo a que la gente sepa que son portadores porque «ahora lo fundamental es que la fábrica salga».
La conformación oficial de Cirar es «un paso para comenzar a honrar la vida», indicó a LA REPUBLICA su presidente, Federico Deveras, la cara más visible del proyecto. Todos esperan que esto también sirva para perder el temor y para conseguir un trabajo digno sin «asistencialismo».
Nuevas autoridades
Cirar adquirió la semana pasada personería jurídica y nombró a sus dirigentes para formalizar la lucha por la fábrica de preservativos.
Los integrantes de la red están buscando mercados para su propuesta. La demora en el Ministerio de Salud Pública (MSP) para agilizar el compromiso de compra de la producción de la industria que le permitiría ser viable está ocasionando que los impulsores del proyecto busquen nuevos horizontes en la región.
La red ya consiguió el financiamiento para montar la fábrica, pero necesitan mercado, y Uruguay parece ser una enredada trama de lenta burocracia. Un hecho curioso, teniendo en cuenta que en nuestro país no se fabrican preservativos desde hace casi cuatro décadas, y las marcas que se consumen son importadas.
Los emprendedores se disponen a fabricar preservativos de primera calidad, en tres tamaños. Ya tienen el único técnico especializado en látex que existe en Uruguay, varios estudiantes y una profesional de la Facultad de Química, dispuestos a aprender, así como el dinero para montarla.
Desde el inicio se buscó el apoyo y se conversó con las comisiones de Salud del Senado y de Diputados. El proyecto fue evaluado y apoyado por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social. El mes pasado los impulsores estuvieron reunidos con el ministro de Industria y Energía, Daniel Martínez, quien les ofreció su apoyo, así como el auspicio permanente del Congreso del Pueblo y de otros sectores sociales.
Sin eco
Sin embargo los emprendedores indican que la propuesta no ha tenido el eco esperado en el MSP, principal impulsor de la campaña contra el sida. Dicho ministerio adquiere millones de preservativos económicos cada año, provenientes de diversos países ubicados en Asia y Oceanía, para distribuir en policlínicas, hospitales públicos y otros lugares.
«Camisinha»
Los emprendedores volvieron su mirada hacia Brasil. Allí fue inaugurada recientemente la primera fábrica estatal de preservativos. La industria tiene capacidad para producir 100 millones de condones y su nombre será Natex.
La fábrica se llama Chico Mendes, en honor al sindicalista y activista que murió asesinado en 1988 por su lucha contra las industrias de la madera. Se estima que para la fabricación de preservativos serán extraídas de Acre medio millón de toneladas de látex. La construcción de esta industria, más el entrenamiento y el equipamiento, insumió más de 31 millones de reales. Igual que en Uruguay, el Ministerio de Salud de Brasil compraba casi el 100% de los condones en países de Asia como China, Corea y Tailandia.
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