Ola mundial por el tai chi y chi kung
El Día Mundial del Tai Chi y Chi Kung se celebró durante 24 horas, en 60 países del mundo.
Las primeras celebraciones se realizaron hace aproximadamente 10 años en Estados Unidos. De a poco y sin hacer mucho ruido, grupos de personas se fueron sumando al festejo cada año. En Uruguay, el Día Mundial se inició en Canelones hace 3 años atrás y desde entonces la fiesta ha ido creciendo.
Mañana activa
Este año el evento tomó más fuerza. Durante 24 horas se practicó tai chi y tai kung en todo el mundo. La consigna fue desarrollar jornadas con demostración y ejercitación de ambas actividades a partir de las 10 de la mañana, en 60 países. «Es como una ola a nivel mundial, cuando la actividad termina en un lugar empieza en otro», explicó Ernesto Velázquez, profesor de tai chi y médico.
La ola de tai chi comenzó en Nueva Zelanda y el mensaje de poder mejorar la calidad de vida dio la vuelta al mundo.
Arte milenario
El tai chi es una disciplina oriental, milenaria, que «implica un trabajo interno y externo del individuo», comentó Velázquez. Interno porque implica una «toma de conciencia», pues hay que «prestar atención al ritmo de la respiración, al movimiento del entorno y a la naturaleza», explicó, y agregó que es una actividad que implica «reconectarse con la naturaleza y volver a lo natural».
Mientras que el tai kung es un arte ancestral, que implica un mayor trabajo con la energía. «Es imposible hacer tai chi sin practicar tai kung, porque cuando se hace la primera, siempre se desarrolla un movimiento de energía», explicó el docente de tai chi.
El ritmo diario y la excesiva aceleración que viven las personas, parece ser lo que más acerca a la gente a las artes marciales, siendo un camino alternativo para combatir el estrés y mejorar la calidad de vida.
Tai chi en el Rosedal
Ayer a las 10 de la mañana, se llevó a cabo una actividad en el Prado. En la jornada se realizaron exhibiciones y clases abiertas de tai chi y chi kung. El Día Mundial en Montevideo fue declarado de Interés Municipal, por las autoridades de la Intendencia.
El movimiento generado en nuestro país permitió por un lado formar parte de la celebración mundial, y al mismo tiempo se buscó transmitir un mensaje a la población. «Quisimos difundir información sobre una herramienta existente para mejorar la calidad de vida, y que al mismo tiempo las personas las pudieran probarla», enfatizó Velázquez, encargado de la organización del evento. Al cierre del evento se realizaron ejercicios de meditación e inspiración.
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