Prevención: buscan descentralizar y municipalizar el tema drogas
Romani reveló que esta iniciativa tiene similitud pero es diferente a las Juntas Departamentales de Drogas. Aseguró que ambas tienen el mismo objetivo: «Descentralizar y municipalizar el tema drogas».
Programas y agentes
Además de la Junta Departamental de Drogas local, la comuna canaria conformó un equipo municipal de drogas integrado por 4 miembros de destacada experiencia en la materia (Dr. Gustavo Valentini, Dr. Mónica Farías, Ps. Laura Scarlata, Ps. Soledad Olave), quienes trabajan en coordinación con los Ministerios de Salud Pública, Interior y Desarrollo Social, la Junta Departamental de Canelones, el INAU y fuerzas vivas del departamento.
Estos llevarán a cabo los programas de prevención y desarrollarán diferentes actividades en centros educativos de todo Canelones, dirigidas a estudiantes de tercer año de Ciclo Básico.
Distintas realidades
La semana pasada se llevó a cabo en Paso Severino, Florida, el octavo encuentro nacional de las Juntas Departamentales de Drogas. Participaron 120 personas de 18 departamentos.
Romani sostuvo que el encuentro «Prevenir en comunidad» tuvo como objetivo avanzar en la descentralización en términos comunitarios, apostando a los municipios. «Estas reuniones sirven para compartir las responsabilidades entre el Estado y las intendencias, llegando a los vecinos. En la prevención es fundamental tener participación y en ese sentido la JND desea que los vecinos sean una herramienta que contribuye a prevenir en la temática drogas», explicó el especialista.
En 2002 se instalaron las primeras Juntas Departamentales de Drogas. De las 18 existentes, 12 fueron creadas en convenio con las intendencias. «Las Juntas tienen como objetivo realizar diagnósticos locales en materia de consumo, y apoyar programas de tratamiento y de prevención en el nivel educativo, laboral y comunitario», reveló Romani. En algunos departamentos no existe el problema de la pasta base; Flores y Durazno no tienen la misma realidad que Rivera, por ser este un departamento fronterizo.
En Montevideo, el gran problema son los 420 asentamientos irregulares que existen. «La vulnerabilidad social es la mecha para el consumo de drogas», dijo Romani. No obstante, en las clases de mayor poder adquisitivo según lo indica la última Encuesta Nacional de Hogares la prevalencia del consumo de éxtasis es igual a la de la pasta base.
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