Debe haber, sí
-Licenciado, lo he estudiado más que a un crucigrama y creo que debe haber un error en alguna parte.
-¿En qué funda su proba opinión, doctor?
-Imagínese. El gobierno prometió en todos los idiomas, creo que hasta en esperanto, que concluirá su mandato invirtiendo el 4,5% del PBI en la educación.
-¿Y a qué conclusión llegamos por este camino que usted está trazando, mi estimado interlocutor?
-¡En que no le creen, licenciado! ¿Acaso no ha advertido usted la batahola que siguen armando los gremios docentes, ahora golpeando cacerolas y usando megáfonos por las calles?
-Cuánta razón tiene usted, doctor. ¡Si hasta hubo estudiantes que insultaron al consejero Florit del Codicen, y el pobre hombre tuvo que meter violín en bolsa y trancar la puerta de entrada a su despacho!
-Ah, pero si usted cree que eso es todo, licenciado… ¡craso error sería el suyo, muy a mi pesar, que lo aprecio tanto!
-¡Me sorprende usted a cada paso, doctor!
-¿No me diga, licenciado, que no ha visto a esos jubilados y trabajadores yendo por las calles del bendito Montevideo, protestando por el monto de las pasividades y de los salarios?
-Sí, claro, está usted en lo cierto, como siempre, doctor. ¡Y en este tema también ha dicho el gobierno que jubilaciones y salarios han crecido y seguirán por ese camino ascendente!
-Sí, pero vea… ¡tampoco le creen! A la vista está… En fin, ¡me declaro vencido!
-Si usted me permitiese, doctor, la introducción de una modesta idea…
-Cómo no, introdúzcala tranquilo, licenciado.
-¿No estaremos en presencia de un problema de comunicación? Es decir, ¿no ocurrirá que hay cosas, a las que probablemente la gente no está habituada, que no se las explican correctamente?
-Hombre… ¡Si llega usted a tener razón, no sé que esperan para pasar a degüello a los responsables de la difusión de los planes y obras del gobierno!
-¡Por Dios, doctor, no sugiera ideas tan drásticas! Mire si el que le dije vuelve de pescar y le sigue la corriente…
Compartí tu opinión con toda la comunidad