Tiene la palabra

Los consumidores tambien opinamos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Es lamentable la información que nos llega de los medios. Este clima de enfrentamientos no le hace bien a nadie, aunque algunos con seguridad baten palmas. Que la Justicia laude y no estemos de acuerdo, vaya novedad. Nosotros, que trabajamos hace más de diez años a favor de los consumidores, sabemos muy bien las sentencias que hay en contra de quienes mantenemos el sistema. Creemos sin embargo, que si el Ministerio de Economía hubiera puesto un tope superior al que puso, para que los uruguayos abonaran el IRPF, las cosas no estarían como están. La información del INE (Instituto de Estadística y Censo) es que en el mes de diciembre pasado el ingreso promedio «necesario», de la Encuesta de Hogares con aguinaldo para todo el país, menos Montevideo, es de $ 28.741. Para Montevideo, $ 35.635.

Sin aguinaldo, para todo el país, menos Montevideo, $ 25.216.oo. Para Montevideo $ 31.065.oo… ¿hay que aclarar algo más?

Hay muchísimas personas en este momento, trabajando aún para el Estado, como Pymes, si no trabajan no ganan, no tienen licencia, aguinaldo ni ninguna otra prebenda. Entonces decimos, ¿el señor ministro de Economía y toda su corte de asesores no midieron nada de esto?

Estamos nosotros y quienes nos rodean de acuerdo con el IRPF. Es justo. El país se construye entre todos y los privilegios deben terminar. La pobreza es indigna. No debería existir. Quienes tenemos un espacio con comodidades, tomamos vacaciones y nos damos «gustos» debemos considerar a aquellos compatriotas que no tuvieron la suerte de acceder a bienes de consumo, muchas veces imprescindibles para una vida digna.

Que la torta se reparta entre todos es lo mejor que nos puede pasar. Más allá de ello, si las autoridades que tienen la sartén por el mango toman medidas que «van a ser resistidas» ¿por qué las toman? Parece que no vivieran en este país y que no tuvieran información. La obstinación del señor ministro de Economía le puede salir muy cara. No hablamos de ser peritos en nada. Simplemente aplicamos el sentido común. Quizá quienes toman decisiones que afectan a los ciudadanos deberían darse una vueltita por los almacenes de barrios, supermercados, ferias y, si no quieren hacer las compras, que les pidan a quienes lo hacen en su casa, los tiques de lo gastado.Saquen cuentas muchachos. Traten de vivir un mes con el dinero de una familia promedio abonando alquiler, comida, luz, agua, teléfono, etc., tiques de sociedades médicas, porque no se olviden que el Fonasa es un gran adelanto, pero todavía no se «negoció» con las sociedades médicas. Las sociedades médicas reciben dinero, pero la mayoría de las veces no dan servicios porque los usuarios no pueden abonar ordenes ni tiques por exámenes ni medicamentos. Los nuevos usuarios de los servicios de salud no tuvieron información ni clara ni veraz ni suficiente como dice la Ley de Relaciones de Consumo, por ejemplo para los niños. En el Pereira Rossell los niños tienen todos los servicios que necesitan, a las madres se les da de comer, dinero para el ómnibus cuando no lo tienen, si llega un niño abusado, hay un equipo multidisciplinario a sus órdenes. ¿Tiene alguna sociedad médica esos servicios?

Nada pasa porque sí, todo tiene su porqué. Los discursos ya fueron. Los pueblos están atentos. Creemos en quienes se equivocan y dan marcha atrás, creemos en quienes «meten la pata» y retroceden, creemos en fin en aquellos que si tienen que pedir disculpas, lo hacen. Eso es dignidad, sabiduría, leer lo que «siente el pueblo», no seguir dándose la cabeza contra la pared porque los economistas lo dictan.

YANDIRA VEGA – Presidenta de CUA

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