Intendencia de Rocha expropiará balnearios
El caso del balneario Mar del Plata movió a una serie de interrogantes, como las razones que permiten la ocurrencia de hechos similares en la costa atlántica. La Intendencia anunció la intención de expropiar unas 1800 hectáreas en esa misma zona, conformada por nueve fraccionamientos, entre los que se encuentra el ya famoso Mar del Plata.
El anuncio determinó que un elevado número de personas con propiedades en el área se preocupara por conocer su situación actual. Muchos expresaron dudas sobre por qué se cobra contribución como zona suburbana si están «en el medio del campo».
«Limón exprimido»
El comienzo de esta situación puede situarse a principios de la década del 40 del siglo pasado, cuando los propietarios de tierras linderas al mar, de escasa productividad agropecuaria y con nula proyección turística, se las ingeniaron para sacarles dinero. Para ello lotearon las superficies dividiéndolas en terrenos de 300 y 500 metros, y para que ese fraccionamiento resultara «vendible» se le ponía un nombre interesante y se confeccionaba un plano donde se agregaban los espacios públicos como ya construidos. Esos planos mostraban plazas, hoteles y casinos aún inexistentes
Después, en Montevideo o Buenos Aires, se convocaba a «jóvenes emprendedores» a quienes se les ofrecía la venta de los terrenos a precios muy accesibles y con amplia financiación. Cuando el vendedor agotaba su vínculo de contactos era considerado un limón que no daba más jugo, y había que salir a buscar otro limón para exprimir.
¿Urbanos o rurales?
Cuando se requiere autenticar la propiedad de cualquiera de estos terrenos, se solicita a la Dirección Nacional de Catastro una Cédula Catastral. El documento identifica el suelo y allí se expresa que se trata de una zona rural. Pero el director de la Oficina local de Catastro, Ing. Pedro Luna, comentó a LA REPUBLICA que esos terrenos están en zonas suburbanas o urbanas. Explicó que la existencia de una denominación diferente a la real en los documento que surgen de la DNC se debe a ausencia de recursos (fundamentalmente humanos) para formular un cambio «que si bien parece sencillo no lo es».
Señaló que en los últimos años ha existido un trabajo conjunto con la Dirección de Ordenamiento Territorial de la Comuna, lo que ha llevado a grandes avances sobre la documentación e identificación de los suelos costeros.
El funcionario comentó que la oficina de Catastro de Rocha ha sido escenario de decenas de anécdotas, «sobre todo en verano», con la llegada de turistas que vienen a identificar un terreno. Hay caras de descreimiento o rabia cuando se le explica que el terreno que les dejó el abuelo no es más que una parte de un campo o una barranca frente al mar.
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