TRAMPAS URUGUAYAS

¡Por fin volvemos a tener puma propio! Esto también se lo debemos al gobierno frenteamplista. Las cosas, como se ve, van mejorando.

Y no podía haber sido menos que en Semana Santa o de Turismo o Criolla, que nuestro puma propio hiciera por fin, como la Evangelina Carrozo, su clamorosa aparición pública.

En lo que me es personal tomé conocimiento en la mañana del Viernes Santo.

Fue entonces cuando las radios montevideanas, en contacto directo con la Jerarquía Municipal Correspondiente del departamento de Lavalleja, informaron que los niños de la Escuela Rural Nº 90, de Puntas del Pan de Azúcar, en la frontera con Maldonado, descubrieron a pocos metros de sus aulas un puma agazapado (tal vez calculando comerse alguno).

Aquella noticia fue confirmada posteriormente por varios vecinos y, como queda dicho, por la Intendencia.

Es más: el puma no sólo ha sido oficializado sino que la cercana Reserva Zoológica del cerro Pan de Azúcar, en urgente solidaridad intermunicipal y sin que el Congreso de Intendentes lo resolviera, le prestó a la Intendencia de Lavalleja una trampa en forma de jaula para tratar de cazarlo vivo.

Por otra parte no podía ser para menos ya que, como es sabido, en las cercanías de Minas tenemos desde hace tiempo la Fuente del Puma.

Y tampoco podía ser menos lo que la Señora Jerarca Municipal nos informó: Según ella resulta que a la trampa que le prestaron desde Maldonado no le andaba la puerta, por lo que obviamente debía ser arreglada antes de ponérsela al puma…

«Salvo que quisieran disuadirlo mediante amenaza», pensé. «O pensionarlo dándole de comer la carnada gratis para atraer turistas (que también podrían servir de carnada)», repensé.

Es más: también cavilé que ese sabotaje del Flaco de los Santos al intendente blanco de Lavalleja formaba parte de la guerra de las patentes. Y llegué a sospechar que al susodicho puma lo largó el intendente de Maldonado (que tiene varios, creo, en Pan de Azúcar, y hambrientos) para ver si se comía al escribano Vergara (como los charrúas, que muy inteligentemente en 1518 se comieron al primero en llegar a estas costas con Solís).

No se explica de otro modo que en Maldonado tengan una trampa a la que no le anda la puerta.

Mejor dicho: tratándose de asuntos municipales, el asunto queda totalmente explicado porque lo raro sería que anduviera. Alcanza y sobra con saber, para bien de aquella administración municipal, que la puerta todavía está. Es pedir demasiado que, además, ande.

Pero la cosa no termina ahí: la citada Jerarca de la Intendencia de Lavalleja declaró por radio de Onda Media y Amplitud Modulada (y mucho me temo que lamentablemente también por Onda Corta), que «como los funcionarios de la Intendencia salieron de licencia por Turismo, la tapa de la trampa no se va a poder arreglar hasta después de Semana Santa».

Con lo que el puma uruguayo (como se ve: recontra uruguayo) quedó, como todos nosotros: feriado hasta que Mascarañas ganara la Vuelta Ciclista. ¡Faltaba más!

Además puede ser que en esa Intendencia haya veda para la caza de pumas en Semana de Turismo…

Los flamantes pumas uruguayos tienen derecho, al igual que los funcionarios municipales, a salir por los montes como cualquier vecino. Pertenecen al Estado. Son funcionarios públicos.

También tienen derecho, como se ha visto, a ir a la escuela…

En Lavalleja el asunto de los pumas sueltos es municipal. Si tiene permiso de circulación (¡y patente paga!) no hay problema.

Para cazarlo se debe actuar en horario de oficina y previo trámite. En días hábiles.

Es probable que en Lavalleja no haya Policía (porque se fue con licencia por Turismo) ni Fuerzas Armadas (andan por el Congo cazando pumas).

A su vez los desamparados periodistas montevideanos de servicio se limitaron a comentar con orgullo que dicho animal es el cuarto felino más grande del mundo después del tigre, el león y el leopardo. ¡Mirá vos!

No es que parezca: esto es un cuento de Don Verídico; un «parte» de Menchaca… Superados por la realidad.

Al mismo tiempo, más o menos, la prensa publicó los profundos secretos de la Suprema Corte de Justicia antes de que la Suprema Corte de Justicia se enterara.

El presidente de dicho honorable Cuerpo Máximo de uno de los Tres Poderes del Estado declara algo así como que habría que avisarle a la Policía (y pasarle el asunto a un juez).

Porque es grave… Y porque cada alto miembro de la Suprema es altamente sospechoso.

Pero ahí tampoco queda la cosa: debido a ese escándalo, el querido compañero presidente del Frente Amplio declara sentirse «desilusionado y muy preocupado» ante tamaña infidencia. No es para menos.

Pero en el Frente tenemos una especie de «Suprema Corte de Justicia» interna: el Tribunal de Conducta Política, al que le pasó exactamente lo mismo hace poco (pero mucho más detalladamente) sin que hasta la fecha lo hubiéramos sometido (al Tribunal de Conducta Política) a otro Tribunal de Conducta Política (ad hoc) para las averiguaciones correspondientes…

Convendría que estas cosas y muchas otras que se le parecen no fueran trasmitidas por onda corta.

Las flechadas trampas burocráticas uruguayas andan todas. Las de cazar tigres no.

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