TIENE LA PALABRA

De la Embajada de Israel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Agradecería tuviera a bien publicar el siguiente texto, como réplica al editorial de su periódico del día de hoy, titulado «¿Será Colombia el Israel de América del Sur?».

Como si al Estado de Israel le faltasen problemas propios, vino el presidente de un país sudamericano, y en un rapto característico de verborragia tuvo la poco feliz idea de vincularlo a un conflicto ajeno, en el que Israel no tiene absolutamente nada que ver: el conflicto andino. Cuando dicho líder espetó el ya tristemente consabido «Colombia es Israel de Sudamérica», recibió como era previsible el aplauso automático e incondicional de todos sus acólitos. Estos han adosado a Israel la etiqueta monotemática de «aliado de los EEUU», y como tal es depositario obligado y subsidiario de toda crítica, justificada o no, contra el país del norte. Los enemigos más acérrimos de los norteamericanos –los iraníes– acuñaron incluso los ingeniosos apelativos «gran Satanás» y «pequeño Satanás», amén de llamar insistentemente a «liquidar» al Estado de Israel y a «borrarlo del mapa». Otros, por su parte, se conforman con una actitud antiisraelí permanente, lo que a menudo no es más que un reflejo condicionado de un antiamericanismo contra toda prueba.

Israel no se avergüenza de ser aliado y amigo de los EEUU. Se trata de una alianza profunda y entrañable, cuya base radica en el hecho de compartir la supremacía de los valores de la democracia y la libertad. y que por sobre todo ensalza la santidad de la vida y no glorifica el culto de la muerte. Desde ese punto de vista, nos enorgullece compartir con los estadounidenses el estilo de vida democrático, liberal y occidental, y no el dictatorial y opresor de varios de nuestros vecinos en el Medio Oriente. En efecto, preferimos sin ambages la plena igualdad de derechos de mujeres y homosexuales, antes que su escarnio, lapidación y ejecución en las plazas públicas de Teherán. Estamos por el modernismo, la civilización, la tecnología, el avance científico, el respeto a las libertades individuales, la cultura y la educación, antes que por la cultura de la pobreza y el victimismo, cultivada por líderes que utilizan la ruina y la ignorancia de sus pueblos como herramienta para perpetuarse indefinidamente en el poder, su verdadero interés.

Es cierto, Israel es condenado por costumbre en distintos foros de la ONU. Es también un hecho que Israel es casi el único país que amerita, una y otra vez, sesiones extraordinarias del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, como si los derechos humanos fuesen privativos de los palestinos de Gaza, sin que interese a la comunidad internacional el permanente y constante avasallamiento de los derechos más básicos y elementales de la población israelí, víctima constante de ataques deliberados a civiles inocentes. Viene a la memoria la frase del gran estadista israelí Abba Eban, cuando dijo: «La mayoría automática de los árabes en la ONU es tal, que si elevaran un proyecto de resolución según el cual la tierra es plana y no redonda, sería aprobado con holgura».

Resoluciones y actitudes parcializadas y sacadas de su contexto, indiferentes a las necesidades más elementales de Israel, que hagan la vista gorda al terrorismo islamista indiscriminado, que cultiva el odio ciego, envenena las almas y pretende imponer a los israelíes la misma ruina que ya han causado a los propios palestinos, seguirán contribuyendo a atizar las llamas del conflicto, por cuanto demuestran a los violentos que su sendero de muerte y destrucción, da sus frutos.

El día que leamos en su periódico un editorial que condene también las violaciones permanentes a los derechos humanos de civiles israelíes inocentes; la muerte deliberada de niños, mujeres y estudiantes; el hostigamiento incesante y el intento de desbaratar toda vida ciudadana normal mediante la ruina de las poblaciones y la desesperación de sus habitantes; aquel día que sus editoriales condenen a Irán como estado que financia el terrorismo islámico internacional, que amenaza impunemente con la aniquilación de otro estado y que pretende para tal fin hacerse de armamento nuclear, podremos hablar por fin de una actitud equilibrada, balanceada y constructiva de su respetable diario hacia el conflicto de Medio Oriente.

Saluda a usted atentamente.

YOSEF LEVI-SFARI Cónsul Portavoz de la Embajada de Israel en Montevideo

 

IMM: Aún no hemos tenido eco

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Al señor director de limpieza e Higiene de la IMM.

Hace poco en este mismo diario, dirigimos a los vecinos una denuncia de la que no hemos tenido eco.

Leyendo el ejemplar del día 4 de marzo en el Suplemento de «Comunicad», en la Sección «Tiene la palabra», vemos con beneplácito, que otro vecino también denuncia: «Foco de Basura en pleno Centro». Como ya somos varios los vecinos (que pagamos puntualmente nuestros impuestos-incluyendo los municipales), que reiteramos la denuncia del basurero de la esquina de Soriano y Julio Herrera y Obes, es que esperamos que finalmente se solucione este problema para la normal convivencia de los vecinos en pleno centro de la ciudad.

Lo saluda atentamente

C.I. 1.121.640-8 Antel: 908 4033

 

Organización de Estados Americanos

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

Primero quiero congratularme y congratularnos por la intervención de nuestra representante, por la ponderación, objetividad, y claridad en lo expresado, sobre lo que siempre ha sido una actitud de la República Oriental del Uruguay, que es el respeto incondicional por la soberanía de cada país, que no debe estar condicionada bajo ningún concepto, y al promover las soluciones dentro del marco legal internacional y sus mecanismos diplomáticos.

La gravedad del problema suscitado entre Colombia y Ecuador debe ser entendida, como entendido debe ser que esa Organización de Estados Americanos, debe salir fortalecida de este asunto, tratando el mismo con objetividad, sentido de justicia, y con la misión de que lo primero que debe surgir de la gestión es el que no se puede repetir bajo ningún concepto que se produzca una actividad belicista de fuerzas armadas de un país en territorio de otro país, sean cuales fueren las razones. Y se debe actuar con extrema celeridad.

Colombia se excusó con Ecuador a través de su representante y lo hizo públicamente en esta reunión de la OEA, sin embargo la ación debe ser penalizada por inaceptable para que no se repita en ninguna situación, pero en el contexto correcto de que no se trató de una agresión a Ecuador, sino que como se expresara por algún representante en esa reunión, se trata de una transgresión al derecho internacional vigente y este no puede ser incumplido.

Ambos países deben someterse al escrutinio de una Comisión Diplomática que analice a fondo todas las condiciones que rodean ese acto, desde cómo se originó, cómo se planificó, qué es lo que se encontró, y cualquier otra connotación que hoy estuviera a nivel de rumores y especulaciones, y que debe ser clarificada en su totalidad.

Lo que es rechazable es cualquier agresión en el esclarecimiento de este asunto, incluso la agresión verbal, a autoridades constituidas, también es rechazable la actitud belicista, que esta sí, no sólo es cuestionable sino que debe rechazarse de plano y quienes la promueven deben sentir el rechazo total de OEA y la exclusión absoluta de sus intenciones.

No debe temblar la mano de ir hasta el fondo mismo de este asunto donde guerrilla, terrorismo y narcotráfico, están de parabienes en una situación de falta de unión países de OEA.

Porque resulta que si de la investigación surgiera que autoridades de algún país de manera secreta, de manera artera, traicion
ando los poderes que sus ciudadanos le dieran para ejercer esos poderes en el marco legal establecido, estuvieran alentando la desestabilización de otro de nuestro continente negociando en cualquier modalidad, o apoyando de cualquier manera el movimiento de las FARC, esas autoridades serían las que deben penalizarse aún mucho más que el asunto que hoy es el problema diplomático entre Ecuador y Colombia.

Al cáncer hay que extirparlo, no se puede ser contemplativo, guerrilla y terrorismo deben ser abolidos, porque si se acepta por cualquier concepto, después todos nos arrepentiremos.

Cimarrón Oriental JORGE CANERO [email protected]

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