DOS VOTACIONES A LA IZQUIERDA
El PSOE derrotó al PP de Mariano Rajoy en cifras claras, y José Luis Rodríguez Zapatero renueva por cuatro años su mandato de presidente del gobierno, en un cuadro de abierta polarización bipartidista. En Francia, la izquierda (socialistas y verdes) prevaleció sobre las fuerzas de derecha que sostienen al gobierno de Nicolas Sarkozy, el PCF recuperó terreno y se hundió la ultraderecha del Frente Nacional de Le Pen.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) obtiene 43,74% de los votos y 169 diputados en el Congreso de 350 escaños. En la elección anterior del año 2004 había alcanzado 42,49% de los votos y 164 diputados. El crecimiento supera pues levemente el 1% y la bancada se acrecienta en 5 diputados.
El Partido Popular (PP) logra 43,74% de los votos y 153 diputados, lo que significa un aumento superior al 2% y también 5 diputados más sobre su votación de 2004 (37,71% y 148 diputados).
La diferencia se mantiene en 16 diputados a favor del PSOE.
En su tardía comparecencia en la sede de su Partido, mientras sus allegados gritaban «Zapatero embustero», Rajoy dijo que el PP había crecido y que ése era el mayor porcentaje obtenido por el PP en las elecciones. No es cierto. En el año 2000, José María Aznar logró renovar su mandato por mayoría absoluta.
La concurrencia a las urnas fue superior al 75% de los inscritos, similar a la anterior elección. No se vio afectada por el asesinato a manos de ETA del concejal socialista de Mondragón, Isaías Carrasco, en las vísperas de la elección. El presidente reelecto le rindió un sentido homenaje al tomar la palabra ante sus partidarios en la sede de la calle Ferraz. Homenaje extensivo a los ecuatorianos que murieron en el atentado de ETA en el aeropuerto de Madrid en 2006 y a los guardias civiles asesinados en el sur de Francia en diciembre pasado.
En el País Vasco, los resultados electorales fueron calificados de «auténtico terremoto». Por primera vez, los socialistas se impusieron al Partido Nacional Vasco (PNV) en todas las circunscripciones. Obtuvieron 39% de los votos, mientras el PNV (que gobierna sin interrupción desde el retorno de la democracia) cayó al 27% y el PP cosechó un escuálido 18%. Dice un comentarista: «El PP pagó muy cara en la región su política a nivel nacional de oposición frontal al diálogo con ETA, quedándose más de 20 puntos por debajo de sus rivales socialistas». En una reunión de balance efectuada al mediodía de ayer ante la directiva de su partido, Zapatero destacó el «altísimo valor político» de los resultados allí obtenidos, elogió la labor de los socialistas vascos y la «madurez y dignidad ejemplar» de Sandra Carrasco, hija del concejal asesinado.
En Cataluña, los socialistas no sólo aumentaron apreciablemente sus votos, sino que triplicaron los del PP: 46% a 16%. Aquí se dio otro cambio importante: la Ezquerra Republicana de Cataluña, aliada tradicional del gobierno, sufrió una debacle, cayendo de 8 a 3 diputados. Se vio devorada por la polarización.
Esta afectó a la vez dramáticamente a Izquierda Unida (IU), integrada por los comunistas y sus aliados, que retrocedieron de 5 a 2 diputados, en lo que se considera «el revés más importante sufrido por los herederos del PCE desde el retorno a la democracia». Esto afecta el accionar del futuro gobierno y sus posibles alianzas. Gaspar Llamazares no se volverá a presentar como coordinador general de la formación.
En Andalucía, donde al mismo tiempo se elegían autoridades locales, el socialista Manuel Chaves renovó por sexta vez consecutiva su mayoría absoluta. Esta región y Cataluña marcan la sensible diferencia del PSOE sobre el PP, mientras que en Valencia y Madrid sucede lo contrario.
En este nuevo cuadro político se plantea el problema de la gobernabilidad. Al mismo aludió Zapatero ante la directiva partidaria, evocando la posibilidad de una alianza más estable o de acuerdos puntuales. Se menciona al respecto la posible colaboración de los nacionalistas vascos (el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, se comunicó en la noche del domingo con Zapatero) y de los catalanes de Convergencia i Unió, que conservaron sus 10 diputados.
Entre las medidas adoptadas por el gobierno que recibieron el apoyo de la ciudadanía se destacan: el retiro de las tropas de Irak, medidas sociales como el matrimonio entre homosexuales, la ley integral contra la violencia de género, el llamado «divorcio exprés», el «cheque-bebé» para favorecer la natalidad y las ayudas a los jóvenes para alquilar una vivienda.
Un duro golpe a Sarkozy
En las elecciones municipales y cantonales francesas, la derecha del presidente Nicolas Sarkozy sufrió una severa derrota a manos de la izquierda y los ecologistas, en cifras globales de 47,5% a 40%.
En comparación con las municipales de 2001, la UMP el gran partido de la derecha agrupado en torno al presidente pierde 7 puntos y la izquierda gana 2,5%. En forma unánime se considera estos resultados como un castigo al gobierno en sus 10 meses de gestión. Sarkozy se quiso llevar a todo el mundo por delante, y le pararon el carro. Segolène Royal habla de «voto sanción» y llama a intensificar la movilización para el segundo turno. El Mouvement Démocratique (MoDem) de François Bayrou obtuvo el 4,5% de los votos y puede ser la llave en ciudades importantes.
El alcalde socialista de París, Bertrand Delanoë, está muy bien colocado, con 41% de los votos, para derrotar a la candidata UMP, Françoise de Panafieu, con 28%. En Lyon el socialista Gérard Collomb fue reelecto en el primer turno. En Lille, lo más probable es que la candidata socialista Martine Aubry sea reelecta, y en Nantes el PS vuelve a ganar. En Estrasburgo, que estaba en manos de la UMP, el nuevo alcalde será presumiblemente el socialista Rolland Ries. En Toulouse la lucha es cabeza a cabeza y podría volver a la izquierda después de 37 años. Lo mismo acontece en Marsella, y el UMP Jean-Claude Gaudin corre el serio riesgo de ser desplazado por Jean-Noël Guérini.
En el campo de la derecha, Alain Juppé fue electo sin problemas en Burdeos, limitando su esfera de acción al plano local. Pero la derecha está en fase de perder una treintena de localidades de más de 30 mil habitantes, Reims entre ellas.
Me llamó la atención el titular principal de Le Monde de ayer, que expresa: «El PCF sale confortado de las primarias municipales». Marie-George Buffet subrayó que el PCF ganó y reconquistó numerosas ciudades, tiene posibilidades de ganar otras y es la tercera fuerza política del país. En el primer turno conquistaron Dieppe (Seine-Maritime), Vierzon (Cher), Vaulx-en-Velin y Givors (Rhône), Martigues, Arles y Port-de-Bouc (Bouches du Rhône), Saint-Claude (Jura), Champigny e Ivry-sur-Seine (Val de Marne), Malakoff, Bagneux, Gennevilliers y la mítica ciudad de Nanterre, todas en Hauts-de-Seine. Está a la cabeza en una serie de ciudades para el segundo turno, entre ellas Le Havre.
El editorial de Le Monde concluye que «el PS demostró una capacidad de atracción intacta, y que sus aliados comunistas y verdes han vuelto, a su nivel, a reconquistar la simpatía».
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