Terapia sexual
Soledad, siempre que pude leí tus notas y me parecieron de un valor increíble , pero nunca logré que mi hija de 16 años se interesara en ellas. Anoche vi con gran alegría que ella, su novio de la misma edad y dos amigas de 14 y 15 años, estaban leyendo uno de tus libros. No sabes qué difícil es querer influir o formar a los adolescentes que no aceptan que se les hable ni quieren concurrir a un curso o leer algo. Te agradezco, te felicito. Es invalorable lo que nos ayudas. No dejes nunca de hacer lo que están haciendo. Quisiera además, solicitarte una orientación que me ayude a que mis hijos sigan leyendo.
También para mí es una alegría, no sólo tu mensaje y tu valoración de mi trabajo, sino también el que haya adolescentes que se interesan por lo que escribo.
Creo que va a depender de cómo se haya tratado el tema de la sexualidad en la familia el que los/as hijos/as manifiesten interés en conversar con sus mayores o lo vean como algo de lo que no se habla con ellos, pero sí con las amistades. Se me ocurre que, si no es posible el diálogo, al menos sería positivo que les dejaras a mano, videos o libros que puedan interesarles, que tú hayas visto previamente y que estés de acuerdo con los valores que allí se transmiten. Incluso hay muchas películas u obras de teatro que pueden ser empleadas como disparadores de una discusión familiar sobre las formas de vivir la sexualidad.
Te escribo porque se me presentó una situación que no sé bien como encarar. Tengo una pareja hace ya 5 años donde siempre estuvo todo bien, y con buen diálogo. Pero el otro día, vi que en la computadora había varios accesos a páginas con fotos de mujeres, me molesté y enojé mucho con él. A raíz de eso, él me contó algo que siempre tuvo escondido dentro suyo, y que nunca se lo había revelado a nadie. Me dijo que más o menos a los 15 años (hoy tiene 26) tenía relaciones con el primo que en ese momento tenía 19 años, voluntariamente, no llegaban a penetrarse pero jugaban, se tocaban y besaban. Le dije que no me parecía algo malo, que fue una etapa que duró poco y que luego pasó, pero lo que me parecía era que tenía que hablar de eso y no esconderlo. Pero yo me quedé con dudas acerca de si esa experiencia podría determinar que sea homosexual o ser algo ya pasado y nada más. Traté de hablarlo lo más abiertamente posible y de ayudarlo a pensar que no era un anormal por su pasado, como él lo pensaba. Después me dijo que al contármelo se sentía otra persona, más libre, más feliz. Me gustaría saber que repercusiones puede tener eso que él vivió, y si es un desorden sexual o no. Bueno disculpa por lo largo de la pregunta , muchas gracias desde ya, eres una gran ayuda para muchos. Adelante!
La orientación sexual puede clasificarse en una escala de 0 a 6, correspondiendo el 0 a la persona que tuvo únicamente experiencias héterosexuales y el 6 a la que sólo las tuvo homosexuales. El 3 sería el lugar de la bisexualidad, es decir, de las personas que tienen indistintamente y en igual proporción, relaciones con uno como con otro sexo.
También se tiene en cuenta la edad, es decir, para entrar en esta tabla (de Kinsey) , es necesario haber cumplido los 19 años.
O sea, si los juegos sexuales con su primo terminaron antes de esa edad, es decir, dentro de la adolescencia, no se toman en cuenta en la clasificación mencionada.
La repercusión que pueda tener sobre él esa experiencia es algo muy personal y no es posible saberlo si no es por medio de un estudio psicológico específico. Creo que siempre es aconsejable elegir bien las personas a las que se les va a comunicar algo íntimo y, en este caso también pues, lamentablemente, en nuestra sociedad hay aún mucha homofobia y más que un bien, por descargarse, puede convertirse en un daño o un rótulo despectivo.
El tema de las páginas de fotos de mujeres es otro y requiere de diálogo entre uds. sobre el «contrato» que existe entre los dos. Siempre hay tres: uno explícito, hablado, convenido, en el que se planteó lo que cada cual espera del otro; y dos tácitos que son los que cada uno supone que existe, que considera lógico de acuerdo a sus propios valores, educación, etc. pero no se habló expresamente. Estos dos contratos personales son los que sorprenden y causan disgustos y, la única solución es tratar de ir pasando lo más posible al terreno de lo explicitado.
La fidelidad dentro de la pareja puede tener límites muy diferentes y es preciso también fijarlos de común acuerdo.
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