SEXO EN EL VERANO Cuestión de tamaño

¿Qué puedo hacer si la tengo demasiado grande?

Miércoles 30 de enero de 2008 | 6:26
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Muchas mujeres lamentan que la vagina se le ha “agrandado” después de tener un hijo o con el transcurso de los años. Tanto en un caso como en otro, si la vagina no puede “agarrar” el pene, la sensación será menos placentera para ambos. Por suerte este problema es de fácil solución si estás dispuesta a hacer unos simples deberes. Creéme.

La vagina no altera su tamaño con los partos o la edad, son los músculos de la entrada, (los que cierran el túnel) los que pierden su tonicidad. El doctor Arnold Kegel desarrolló, allá en los años cincuenta, una efectiva gimnasia para los músculos peri vaginales que son los que se contraen rítmicamente durante el orgasmo.

Manos a la obra: introducí un dedo en tu vagina y contraé los músculos como cuando retenés las ganas de orinar. Si notás que los músculos aprietan el dedo es que estás en buena forma, si no los notás no te preocupes, seguí las instrucciones.

Contraé y relajá el músculo 25 veces, dos veces por día. Cuanto consigas hacer este ejercicio sin problemas y con buen ritmo, estarás preparada para ir subiendo de diez en diez hasta que llegues a cincuenta, dos veces al día. Cuando llegues a este punto notarás una diferencia notable durante la penetración, no sólo él notará tu entrada vaginal mucho más estrecha sino que tú sentirás mucho más durante la penetración.

Otra posibilidad

Otro buen consejo es éste. Colocá una o dos almohadas bien duras debajo de tus caderas y recibí la penetración en la postura del misionero. Ello modifica el ángulo de entrada estrechando el orificio; no abras totalmente las piernas. Si tu pareja es bastante hábil, pedile que después de la penetración te abarque con su piernas. Cuando más cerrados tengas los músculos, más estrecha será la entrada de la vagina.

También son buenas las posturas en las que la penetración se hace oblicuamente como por ejemplo la penetración por detrás o de costado.

 

De última, bisturí

Ya tiene nombre: vaginoplastia, o “rejuvenecimiento vaginal”. Consiste en procedimientos quirúrgicos con la finalidad de embellecer los labios vaginales y estrechar la puerta de entrada. La realidad es que cada vez más mujeres se animan a pedir ahí, justo ahí, el trabajo del bisturí. En Uruguay ya está disponible, a un costo aproximado entre 500 y 1.200 dólares según la clínica.

 

Pene demasiado grande

Pero a veces sucede que lo grande no es el orificio vaginal sino el pene. Si el tuyo es demasiado grande o gordo, es probable que te sientas orgulloso de él en los vestuarios, pero no tanto cuando las mujeres ponen esa cara de espanto cada vez que te sacás el calzoncillo.

Lo primero que debés saber es que por la vagina cabe la cabeza de un bebé y no existe ningún pene que alcance este tamaño. De modo que cualquier vagina puede admitir cualquier pene por muy grande que sea. No obstante tené en cuenta los consejos siguientes:

-Asegurate de que tu pareja está muy, muy excitada.

Nunca penetres sin este requisito. Y usá cantidades generosas de algún lubricante si es preciso.

-Elegí una postura que impida la penetración profunda. Probá de costado o ella encima para que sea ella quien controle la profundidad de penetración.

-Introducí un tercio de tu pene, esperá un ratito hasta que notes que el orificio se ha relajado y avanzá un poco más con suavidad. Cuando lo tengas todo adentro, bombeá con suavidad.

-Olvidate para siempre los movimientos profundos, fuertes o rápidos hasta que ella se haya acostumbrado a vos y te admita sin dolor

. Evitá a toda costa cualquier tipo de dolor al principio o durante, porque el dolor en la penetración desarrolla con facilidad una coitofobia, que es un miedo irracional a la penetración. Y ahí, perdiste como en la guerra.

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