Pide subsidio del BPS. Debe miles de pesos a UTE, OSE y el Banco Hipotecario; teme quedar sin casa

Maestra recibida hace 17 años vende rifas para poder comer

Mildre recorre las calles de Dolores vendiendo rifas, pero no es una mujer pobre más, ni siquiera es alguien que pudiera considerarse indigente, ya que no aceptaron inscribirla en el Plan de Emergencia. Es nada más ni nada menos que una maestra con 16 años de actividad, que desde hace bastante tiempo no consigue ni la efectividad en el cargo ni una suplencia que le permita ganar un sueldo digno.

 

Ni suplencias

Mildre Ríos tiene 45 años. Hace 17 se recibió de maestra, y ha ejercido tanto en escuelas rurales como urbanas, pero la última vez que trabajó fue «solamente una semana, en agosto del año pasado, y después nada más».

Con su voz, por momentos nerviosa, o acelerada por la angustia que atraviesa, Mildre relató a LA REPUBLICA: «Recién vengo de la UTE; tengo que pagar 3 mil pesos, y me dan 10 días, no más, para entregar 2 mil. ¿De dónde saco? ¿Qué hago yo? Con rifas no puedo».

Agregó que, aunque es maestra, como no concursó el año pasado se la borró de la lista porque «no tenía el puntaje». «En octubre me tuve que volver a inscribir, luego de 17 años de trabajo, como si fuera recién recibida. Obvio que ni siquiera una suplencia agarré», comentó.

La maestra vive con su hija de 13 años, que pasó a tercer año de liceo. Su hijo de 16 años vive con la madre adoptiva de Mildre. «Ya pasó a segundo de carpintería en UTU», comentó con orgullo, «pero sigue en la casa de la abuela porque yo no puedo mantenerlo».

Tiene domicilio en el Complejo San Salvador, un grupo de viviendas del sistema SIAV de la ciudad de Dolores, y a las deudas en UTE se le suma otra de aproximadamente 4 mil pesos que mantiene con OSE y varios meses de atraso de alquiler en el Banco Hipotecario. «Tengo miedo de que me echen», confesó.

Ante la incertidumbre laboral, Mildre decidió iniciar los trámites para inscribirse en el Plan de Emergencia pero en la Agencia Dolores del BPS no la inscribieron. «Ni me quisieron escuchar. Me dijeron ‘pero tú sos maestra, una empleada pública'», refirió con desazón.

Agregó que si bien no concursó tampoco existen en Dolores lugares para lograr la efectividad como maestra, y agregó que en estos 17 años solamente ha conseguido suplencias cortas que muchas veces no le convienen porque tiene que viajar y Primaria «da los pasajes por todo el año, pero a una suplente, por una semana, no se los da». Por lo tanto, según contó Mildre, lo que gana en salario lo pierde en pasajes.

 

Tras un ingreso

Tras el asesoramiento de un abogado, Mildre se decidió a solicitar una jubilación transitoria, algo estipulado por la legislación vigente, según le expresaron, «ya que hay un ítem que dice que cuando uno trabaja en algo que afecta tanto la salud física como la mental, y es el único sustento, tiene el derecho al subsidio». Sin embargo,»fui a la caja, y el 16 de julio me llamaron y me dijeron que estaba denegada», contó.

Para poder subsistir Mildre comenzó a recorrer las calles de Dolores vendiendo números de rifa. «Lo estoy haciendo cada 15 días, porque semanalmente estoy cansando a la gente», dijo. Por eso pide al Ministerio de Desarrollo Social ingresar al Plan Equidad, para poder «cobrar mil pesos» por cada uno de sus hijos (en Asignaciones Familiares), y solicita que se le otorgue el subsidio transitorio del BPS hasta poder «solucionar su situación laboral». «En esta rifa lo que sorteé fue un juego labrado de té, café y azúcar que me regalaron mis alumnos hace 5 años. Me estoy desprendiendo de mis cosas para poder comer», expresó Mildre.

«La estoy pasando bastante mal. A los problemas económicos se suman los familiares, algo que a mi hija la está afectando muchísimo, tanto que hace una semana ingirió pastillas de Bromazepán», finalizó.

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