Una líder indígena uruguaya preside la organización latinoamericana
Ana tuvo una bisabuela charrúa. Se llamaba Saturna y vivía en Valle Edén. A través de los relatos orales de su abuelo llegó a conocerla en parte. «Es una historia repetida en las familias uruguayas», indicó Barboza a LA REPUBLICA en medio del calor tacuaremboense.
Guyunusa y Sepé
Su interés por los temas indígenas comenzó a gestarse en los años 90. En esa época se contactó con activistas, con el apoyo de la comisión de cultura de AEBU. «Como militante sindical trabajé mucho en el rescate histórico dentro del sindicato y formamos el grupo Guyunusa», indicó la entrevistada.
«En 2005 tuvimos una importante apertura desde el punto de vista estatal: Uruguay firmó el convenio constitutivo del Filac. Por ello, el Estado se compromete a tener un representante gubernamental y otro indígena en el Fondo», explicó la dirigente.
En junio de 2005 se reunieron 6 organizaciones de descendientes en la Junta Departamental de Montevideo. Eligieron el Consejo de la Nación Charrúa y se organizaron a nivel nacional. De ahí salió electa Barboza como delegada titular al Filac.
Uruguay indígena
Ese mismo año se realizó la Cumbre de los pueblos indígenas en Argentina. Fue la primera reunión formal a la que asistieron los representantes de Uruguay. Al año siguiente se realizó la renovación de las autoridades del Fondo. «En el mundo indígena la forma de resolución es el consenso. Llegamos a la asamblea y los compañeros optaron porque Uruguay estuviera en el Consejo Directivo del Fondo. Ahí se eligió un presidente y dos vicepresidentes», explicó.
Nunca hubo un presidente indígena del Fondo: el cargo siempre estuvo ocupado por delegados gubernamentales. El representante del gobierno de Guatemala fue elegido presidente. Como primer vicepresidente fue elegida Barboza, y como segundo el delegado de España.
Sorpresa inédita
La llegada de la uruguaya a la presidencia del Filac fue sorpresiva. Tras la renuncia del presidente por problemas políticos y de salud, hecho inédito en el Fondo, y luego de largas discusiones, los consejeros le dieron su voto.
«Hemos formado un equipo para plantear mejoras y nos está dando buenos resultados. La coyuntura ayuda porque en 2007 se aprobó la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas en la ONU y eso nos ha permitido darles relevancia política a las organizaciones indígenas dentro del Fondo», indicó la dirigente.
INDIGENAS INVISIBLES
Consultada sobre la situación indígena en nuestro país, la entrevistada lanzó un suspiro y aseguró: «Está en cero. Es un proceso muy difícil, que recién empieza, porque el tema todavía es invisible». Para la presidente del Filac los uruguayos tenemos «un falso orgullo de decir que en nuestro país no hay indígenas, como un eslógan turístico». De cualquier modo, es optimista y piensa que la situación está cambiando, aunque no con la suficiente profundidad. Las organizaciones indígenas de nuestro país aseguran que han golpeado varias puertas, entre ellas la del ministro Jorge Brovetto, sin obtener respuestas.
«Por ejemplo, todavía se sigue protegiendo la figura del general Fructuoso Rivera, a pesar de que estamos en un gobierno de izquierda», aseguró Barboza.
Compartí tu opinión con toda la comunidad